15 de Junio 2018

Tiene inversiones millonarias en todo el mundo y cuenta qué busca a la hora de invertir

Patrick Aisher es el presidente de Kinled Holding, una compañía de inversión reconocida internacionalmente. De visita por el país, habló con Apertura sobre la situación del país y las condiciones que busca para apostar en nuevos proyectos.

Tiene inversiones millonarias en todo el mundo y cuenta qué busca a la hora de invertir

Se define a sí mismo como un creador de oportunidades. Dice que es mitad inglés y mitad austríaco, pero también que vivió muchos años en Mallorca, que estudió en Canadá y en Londres, y que pasa sus días entre Suiza y la Argentina. Su nombre es Patrick Aisher, y es el presidente y único inversor privado de Kinled Holding, una compañía de private equity con oficinas en Hong Kong, Suiza y Londres que se especializó en la inversión en etapas tempranas de emprendimientos y startups vinculadas al desarrollo tecnológico aplicado a la salud, a las Fintech y a sitios web dedicados al marketplace.

Fundada en 1980, Kinled tiene hoy un porfolio conformado por más de 45 compañías de todo el mundo. De ellas, tres tienen presencia en el sector del real estate en la Argentina y es por ello que cada año Aisher aprovecha estos negocios para pasar algunas semanas en el país. En su última visita, el presidente del holding internacional dialogó con Apertura.com sobre el estado de sus inversiones en la Argentina, la situación económica del país e internacional, y qué busca a la hora de apostar en nuevos proyectos.

Cómo nace su vínculo con la Argentina?

Llegué a través de un fondo de inversiones de Nueva York, del que era uno de los socios, que invertía –entre otras cosas– en biotecnología. El socio a cargo del fondo vino a Buenos Aires de vacaciones y se enamoró de la ciudad. Decidió comprar un edificio en Recoleta, lo renovó y lo lanzó como hotel. Es el Hotel Algodón. Un día mi mujer me propuso venir a conocer ese hotel, del que tenía un porcentaje. Esto sucedió hace unos 10 años. Pasamos una semana en la ciudad y mi mujer me dijo que si quería volver a mi casa en Suiza que lo hiciera, que ella se quedaba. Ahora acabamos de comprar un departamento en Recoleta. Y vivo un tiempo en Buenos Aires, otro en San Rafael (Mendoza), donde tenemos otra propiedad, y otro en Suiza. 

¿Cómo ve la situación política y económica del país? ¿Cree que están dadas las condiciones para estimular la llegada de inversiones? 

Absolutamente. La situación ha cambiado radicalmente con la llegada del presidente Macri. Es un cambio total. Lo que existía antes, en mi opinión, no era muy interesante o adecuado para ningún inversor. Yo he hecho inversiones por todo el mundo, incluso en países difíciles de África o Asia. Y cuando estaba el Gobierno de los Kirchner el país seguía siendo un encanto, pero la política era anticapitalista y anti innovación. No era un sitio para invertir. En los primeros años que pasamos aquí, nunca pensé en invertir en la Argentina. Y eso es raro, porque a cualquier sitio del mundo al que voy busco opciones interesantes en las que invertir. Pero en la Argentina nunca lo hice porque sabía que era demasiado peligroso. No había protección para capital. Esto ha cambiado totalmente con el nuevo Gobierno.

Sin embargo, aún se critica que las inversiones no han llegado en el volumen que muchos esperaban. ¿Qué condiciones deben darse para que lleguen  y qué sectores ve como los más atractivos?  

Lo que se debe tener en cuenta es que este país ha tenido 20 o 30 años de una gestión bastante mala. Y no creo que pueda cambiar de un día para el otro. En mi opinión, uno de los sectores en los que más puede crecer el país es en tecnología. Me sorprendió la cantidad de personas trabajando en el mundo digital y creo que es un sector en el que la Argentina tiene mucho que ofrecer. Buenos Aires es una ciudad del siglo XXI, geográficamente bien posicionada, con un cliente muy grande al norte, que es Brasil. Pero el español es el idioma de este continente y la Argentina tiene mucha ventaja en ese sentido. Además, es un país multicultural y políglota. Aquí la gente casi siempre habla dos o hasta tres idiomas y eso da facilidades para los negocios. 

Dentro del portfolio de Kinled hay compañías de real estate con presencia en la Argentina, como Properati, el Hotel Algodón y Bricksave ¿Cree que es el momento adecuado para invertir en compañías del sector? 

Sí, creo que hay un gran apetito por el sector por el hecho que durante casi 40 años no ha habido mucho movimiento. Cuando crezca el país, algo que está empezando a suceder, más personas van a tener la capacidad de comprar un inmueble. Y cuando un país pasa del tercer mundo al segundo, o del segundo al primero, la gente quiere primero paz y democracia, pero inmediatamente después quiere su propia casa. En la Argentina va a haber un crecimiento enorme en el sector inmobiliario. 

Patrick Aisher, presidente de Kinled Holding.

¿La volatilidad económica de las últimas semanas puede provocar menor interés por hacer negocios en el país? 

No, porque la Argentina es un país que tiene mucha necesidad de infraestructura, de construcción, de renovación. Y hoy hay un Gobierno que está a favor de eso. Solo hay un camino que puede transitar: hacia el crecimiento. Seguro va a ser difícil, va a ser complicado. No se van a resolver los problemas de los últimos 40 años en dos. Pero este país va a crecer y establecerse como el líder de habla hispana en América latina. Y eso significa que habrá muchas posibilidades. 

¿Y cree que el Brexit o la amenaza de una guerra comercial entre Estados Unidos y China pueden provocar una mayor cautela para los negocios?

Cuando hay un estrés político, crea oportunidades. El hecho de que el Reino Unido haya decidido abandonar Europa me parece un error enorme. Pero va a crear oportunidades para todo el mundo, porque alguien va a poder vender algo mejor, a un precio más bajo o a un mercado distinto. Yo creo que hechos como el Brexit o una posible guerra comercial no son necesariamente malos para el negocio.

¿Está buscando alguna nueva oportunidad de inversión en esta nueva visita al país? 

¿Buscando? Puede ser, ¿por qué no? El sector de fintech es muy interesante en este país y creo que va a crecer enormemente. El peer to peer lending (NdR: préstamos entre particulares) también está creciendo y lo hace de la misma manera en que lo hizo en Europa o en Estados Unidos.  

¿Cuáles son las condiciones que debe reunir un nuevo proyecto para captar el interés de Kinled?

La mayoría de nuestras inversiones son startups, porque nos especializamos en aportar fondos de capital semilla. Lo que buscamos en el sector tecnológico es una idea provocativa. Nos interesan particularmente las páginas web de marketplace, que están relacionadas con un sector muy específico. Bricksave es muy específico en inmuebles de lujo. Properati, en el sector inmobiliario. Pero tenemos otras 20 empresas más que son muy específicas en sus mercados, ya sea en healthcare o en deportes. Si te concentrás en algo específico y sos el mejor, la gente va a utilizar el producto. Y a nosotros nos gustan las empresas que quieren ser líderes, que quieran ser las mejores en su sector. Entonces, tienen que ser compañías posicionadas donde haya una necesidad de mercado y que los propios fundadores quieran crecer. 

Kinled tiene inversiones en más de 40 compañías. ¿Por cuánto?

Por lo general, si es una empresa pequeña o muy joven, la primera inversión que hacemos es de unos US$ 50.000 o US$ 100.000. Pero si va bien, podemos invertir más. Un ejemplo de ello se dio con una compañía suiza. La primera inversión la hicimos hace 4 años y medio, y fue de US$ 50.000. La segunda, de alrededor de US$ 1 millón; la tercera fue de US$ 10 millones y la cuarta, de US$ 13 millones. En total, la inversión fue de alrededor de US$ 24 millones. No fue solo de Kinled, sino que sumamos también a otros de nuestros socios. Es un ejemplo extremo, pero sirve para ejemplificar que, si la empresa va bien, seguimos invirtiendo. Respecto a las inversiones totales, como no somos una empresa pública, preferimos no dar esa información. 

¿Cuáles son las perspectivas de Kinled para los próximos años? 

Estamos bastante enfocados en biotecnología, medicina y life sciences, que explican casi un 40% de nuestras inversiones, y tecnología, que son otro 40%. Hemos creado dos fondos: uno que se encarga de realizar las inversiones en las compañías del sector de medicina y otro en las inversiones en tecnología. Eso me da más tiempo para concentrarme en algunas compañías específicas. Y nuestro plan a futuro es seguir haciendo esto. Hay un favoritismo hacia compañías de fintech y marketplace. Y en la parte de ciencias seguimos mucho las compañías enfocadas en neurología y en lo relacionado a la conexión de computadoras al cerebro. Hemos invertido en una compañía que trabaja en la neuro-estimulación del cerebro, para ayudar a controlar los movimientos. 

¿Qué es Kinled para usted?

Aquí en la Argentina, los private equities están muy mal vistos. Pero nosotros no hacemos inversiones tan agresivas. Somos más de buscar oportunidades y, cuando las encontramos, ayudar a que crezcan. ¿Con qué objetivo? Crear empleo, que más personas mejoren su situación económica, que nos ayuda a todos a vivir mejor. Y por eso hago lo que hago: crear oportunidades para la gente. 



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