28 de Agosto 2018

Sigue novela de SanCor: Adecoagro y Vicentín harían nuevas ofertas

Adecoadro cambiaría su propuesta inicial y ahora busca quedarse con dos plantas. La indecisión abre el juego a Vicentín que, entre otros activos, va por la marca Mendicrim

Sigue novela de SanCor: Adecoagro y Vicentín harían nuevas ofertas

La venta de los activos de SanCor atraviesa una etapa crítica. A las pujas internas que surgieron tras la aprobación por parte de la Asamblea de socios de la oferta de asociación con Adecoagro (que incluía la transferencia a una SA del 90% de las acciones de la cooperativa), siguen ahora los contratiempos en las negociaciones con dicha empresa y el interés de otras firmas que, ante la indecisión, aspiran a quedarse con algo de la torta. En el medio, desde el gremio lechero temen que la cooperativa pierda su personería, que la define como tal.

En principio, en la industria ya descuentan una readecuación de la oferta inicial de Adecoagro. De aquella autorización para transferir plantas, personal, centros logísticos y marcas de SanCor, ahora la firma que encabeza Mariano Bosch se quedaría sólo con las plantas de Chivilcoy y Morteros.

Desde la propia Adecoagro no lo niegan: "Está la posibilidad. Las negociaciones continúan y se buscan alternativas. Está abierto el juego", confirmaron a . También reconocieron que "está más difícil concretar la propuesta inicial" y que los números de la cooperativa dificultan la operación, pero desmintieron que la demora sea producto de la inestabilidad macro: "No tiene que ver con la devaluación ni con la capacidad de pedir préstamos por la suba de tasas. De hecho nosotros seguimos invirtiendo y esperamos duplicar la capacidad de producción de leche", resaltaron.

La firma posee un mega tambo en la ciudad santafesina de Christophersen, donde el año pasado inauguró un biodigestor para producir energía renovable en base a efluentes, tras invertir u$s 6 millones. Allí posee más de 7000 vacas y su idea es pasar de la producción de materia prima a la industrialización.

Pero la demora también le abre la puerta a otras industrias. La firma ARSA (Alimentos Refrigerados SA), sociedad creada por la familia Vicentín para la adquisición en 2016 de la unidad de yogures, flanes y postres de SanCor -que se quedó con el 90% de las acciones por alrededor de u$s 100 millones- ya se muestra interesada en sumar activos. Así lo confirmaron fuentes de la compañía, que especificaron que su plan se basa en adquirir tres activos que quedaban pendientes: el Centro de Distribución lindero a la planta de la Ciudad de Córdoba, que ya posee, y que no fue incluido en la primera operación; la marca Mendicrim, que se fabrica en la planta de Arenaza (Buenos Aires), que también adquirió en 2016; y el 10% restante de las acciones de ARSA.

"El objetivo sería completar la operación y tener una producción unificada. Cuando se cerró en 2016 quedaron adentro unos 22 operarios pertenecientes a SanCor que siguieron trabajando para la producción de Mendicrim, pero adentro de la planta de Arenaza. Ahora la intención es tomar ese negocio e incorporarlos. Es algo natural, porque además le damos los servicios básicos", contaron. La firma ya opera con su propia red logística y de distribución, y hasta compra la materia prima de manera independiente a SanCor, en tambos aledaños a las plantas. "Por esto tiene sentido cerrar el negocio", comentaron.

Toda la operación estaría en el orden de los u$s 40 millones, y potenciaría una unidad de negocios que ya recuperó los niveles históricos de share en el segmento, del orden del 15%.

La decisión quedará en manos de SanCor y sus asociados. Tal como comentaron, con los ingresos que genere se prevé que pueda afrontar los pasivos, como el APE (Acuerdo Preventivo Extrajudicial) y conservar su status de cooperativa, "más pequeña, aggiornada y reestructurada".



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