01 de Junio 2018

Qué piensa el empresario que trabaja para que Argentina sea sede del Mundial 2030

Alberto García Carmona fue director de GM en Argentina durante casi 10 años y ahora preside la asociación de empresarios Iniciativa 2030. No le teme a la volatilidad económica, pero advierte sobre los elefantes blancos.

Qué piensa el empresario que trabaja para que Argentina sea sede del Mundial 2030

A poco del comienzo del Mundial 2018, un grupo de empresarios tiene puesto un ojo más allá de Rusia. Nació como una serie de charlas de café entre ejecutivos futboleros, pero cuando notaron que en las reuniones cada vez había más sillas ocupadas decidieron darle un marco más formal. Así fue como nació Iniciativa 2030, una asociación integrada por hombres de negocios de la Argentina, Paraguay y Uruguay que tiene como objetivo principal darle fuerza a la postulación de estos tres países como sede de la Copa del Mundo 2030. “Es difícil reunirnos todos. Tratamos de ir turnándonos entre los miembros de la comisión directiva, pero la carga más emotiva me toca a mí”, afirma Alberto García Carmona, presidente de la organización, en diálogo con Apertura.com.

La expertise de este abogado sanjuanino está lejos del fútbol. Durante casi una década se desempeñó como director de General Motors Argentina y desde el año pasado es representante y distribuidor de la automotriz alemana Borgward. “No soy dirigente deportivo, solo soy un amante del fútbol promedio”, señala y reconoce que, de vez en cuando, asiste al estadio Hilario Sánchez para alentar a su querido San Martín de San Juan. 

Además de García Carmona, los otros argentinos que forman parte de la cúpula de la iniciativa son Horacio Raiman, director Ejecutivo de la prepaga Medifé; Matías Dutto, cofundador de la firma creativa Social Snack; y Matías Patanian, CEO de Aeropuertos Argentina 2000.

Si bien la meta está puesta en 2030, el empresario asegura que la cita mundialista será solo una “sana excusa” para debatir sobre proyectos de infraestructura y el desarrollo tanto económico como social. “Haciendo un esfuerzo tan grande es una lástima quedarnos en la discusión de algunos temas puntuales”, asegura. Y detalla: “Lo que queremos es aportar experiencia, planificación para optimizar el uso de recursos y tratar de que, con nuestro aporte, se hagan las cosas como se deben hacer”.

Después de Rusia vendrá el turno de Qatar en 2022, mientras que el trío Canadá-EE.UU.-México corre como favorito para ser la sede del Mundial en 2026. Aunque la oficialización del host para 2030 recién tendría que conocerse dentro de cuatro años, García Carmona revela que se elevó un pedido para adelantar esta decisión a 2020 para así tener una década de planificación.  “Cuando comenzamos esto hace dos años nos decían: "¡Pero faltan muchísimos años!". Ya estamos hablando de que la postulación se haga en dos años, con lo cual te das cuenta que no estamos tan lejos. Más bien estamos tarde”, expresa.

El camino rumbo a organizar una Copa del Mundo está lleno de obstáculos y requiere de una larga planificación. El presidente de Iniciativa 2030 no le teme a los vaivenes económicos y políticos de la Argentina, pero hace hincapié en la importancia de luchar contra los fantasmas de los elefantes blancos brasileños.

¿La Argentina está en condiciones económicas de afrontar la organización de un Mundial? ¿Qué variables tienen que cambiar para estar preparados?

Es como cuando tomás una decisión a nivel personal como "me voy a comprar un auto o una casa". Salvo que hayas heredado a tu abuela y recibas la plata toda junta, nunca se está en condiciones de llevar a cabo inversiones muy grandes en ningún momento. Excepto si se hace en forma ordenada, planificada y se estima de dónde se van a obtener los recursos, que no necesariamente tienen que ser aportes del Gobierno. Te doy un ejemplo: si hoy se está pensando en algunos lugares que es necesario tener un aeropuerto y aún no hubo un disparador para esto, tal vez sea una buena oportunidad para que se haga, y no necesariamente que lo haga el Gobierno. Puede servir de una gran excusa para hacer las cosas bien. Si esperamos el momento en el que los países estén súper desarrollados para poder plantear un Mundial, nunca lo vamos a hacer. Es una lástima decir que tenemos la pasión y los mejores jugadores pero que no podemos tener un Mundial porque somos desordenados o estamos en situación de crisis. Si nos ponemos un poco las pilas, tomando la experiencia de afuera y nosotros aportando cosas con el ingenio que tenemos los latinos, indudablemente se puede hacer.

Es un proceso largo que involucrará varios períodos presidenciales y distintos potenciales modelos económicos. Cuando ven crisis como la corrida cambiaria de las últimas semanas, ¿les preocupa la volatilidad económica argentina a la hora de proyectar algo a 12 años?

Nosotros pensamos en el futuro y si uno piensa en un futuro sin problemas, está planificando y pensando mal. Es decir, esto lo hacemos teniendo en cuenta que puede haber muchísimas de estas situaciones en 12 años y no solo en la Argentina, puede ser en Paraguay o Uruguay. Lo que es importante es tomar dos premisas: una es que esto sea una política de Estado, es decir, que no le pertenezca a ningún Gobierno; después ver que esto no sea un gasto para un evento deportivo sino una inversión que vaya más allá de construir un estadio para un par de partidos y nada más. Si pensamos con ese mindset y esa estructura, estas crisis son pasajeras. Entendemos que son coyunturales y que pueden llegar a pasar -y que van a pasar- pero lo importante es mantener el rumbo y el compromiso. Para eso tenés que hacer planificación orgánica y esto lo tenemos que continuar, corrigiendo las cosas que se hicieron mal en el pasado y tratando de copiar las que se hicieron bien.

¿Qué es lo más apremiante que hay que empezar a decidir desde el punto de vista de inversiones?

Lo primero es una planificación basada en las experiencias de los eventos internacionales de los últimos 10 años. En cuanto a eventos, me refiero a eventos de cualquier deporte u olímpicos, que hayan sido exitosos y que hayan obtenido resultados positivos. Después, utilizando eso como base, la proyección de esa planificación tiene que hacerse pensando en los últimos desarrollos a nivel tecnológico y de infraestructura. Con esa perspectiva hay que hacer un muy buen master plan que tenga objetivos claros y metas realizables en distintas etapas para que podamos ir controlando que esas etapas sean públicas y que la gente pueda ver que el progreso. Todo esto tiene que estar en un acuerdo entre los tres países y las tres federaciones y que tenga una fuerte impronta de política de Estado, que se cumple a pesar de los cambios de Gobierno.

Mencionaba que estas inversiones no tienen que venir necesariamente del Estado. ¿Qué rol prevé para el sector privado y cuán importantes cree que pueden ser los contratos de Participación Público-Privada (PPP)?

La inversión privada se realiza, como en todos los negocios, cuando hay un retorno importante en la inversión y cuando hay una cierta garantía de que se van a cumplir las reglas pactadas. Hubo muchas inversiones que se planificaron a largo plazo, como las mineras, en las que si les garantizás un marco de estabilidad fiscal -no una ganancia absoluta a la inversión sino manteniendo el marco de estabilidad fiscal y de condiciones normativas-, la inversión puede aparecer. El compromiso acá es tripartito, no es el de un solo país. Puede ser interesante como modelo no solo para este tipo de inversiones sino para otras.

Varios estudios estiman que la organización de un Mundial no tiene un gran impacto en el PBI de un país. ¿Ustedes creen que puede afectar positivamente a la economía argentina?

En un lugar donde no hay infraestructura o donde hay que hacer una inversión importante en infraestructura, como en nuestros países, el impacto va a ser positivo. El evento en sí mismo tiene impacto, pero empieza y termina en un mes, con lo cual, en sí mismo, tiene una importancia relativa. Lo importante acá es el legado, es decir, lo que deja, como la infraestructura y el modelo de planificación, que es lo que también entendemos que puede ser muy interesante. El modelo de planificar las actividades desde el punto de vista privado y público-privado, y de dejar un legado a partir de este evento, lo veo más como un valor agregado y un impacto muy positivo.

¿Qué presupuesto maneja la iniciativa? ¿Tienen un estimado de cuánto cuesta promocionar la candidatura?

Hoy vamos paso por paso, planificando de acuerdo con lo que ya se ha hecho y tratando de optimizarlo. Entra dentro de este proceso de benchmarking de copiar lo que se ha hecho bien, descartar lo que se ha hecho mal y de pensar en el futuro en la planificación. Estamos en etapa de análisis, haciendo grupos de trabajo dentro de la asociación con los empresarios de acuerdo con su especialidad y de ellos van a salir puntos de auditoría que después tendrán que hacer las empresas especializadas para tener un estado de situación. 

De los empresarios que forman parte de la comisión directiva de la Iniciativa, solo Matías Patanian tiene trayectoria como dirigente de fútbol (N.d.R: ejerció varios cargos en River Plate, el más reciente como vicepresidente 2° durante el período 2013-2017). ¿Esto lo ven como algo positivo?

El hecho de no pertenecer a la dirigencia deportiva nos da una posición más neutra respecto a algunos temas. La visión desde el punto de vista de la organización deportiva la tienen que aportar las federaciones de fútbol y las dirigencia, entonces, entendemos que ahí nuestra posición neutra equilibra cuando se trata de tres federaciones de tres países que cada una tiene sus asuntos particulares e internos y sus posiciones asumidas. Lo que buscamos es equilibrar con nuestro aporte y lograr resultados positivos.

Durante un tiempo se habló de Argentina y Uruguay como organizadores del Mundial 2030, pero luego se sumó Paraguay. ¿Esto obedeció a cuestiones económicas o fue por la necesidad de mayor cantidad de infraestructura deportiva?

Son dos puntos de vista. Desde el de la organización, es mucho mejor contar con tres países que con dos, independientemente de cuáles fueran. Son tres países, tres sedes, tres aportes y tiene un paralelo muy cercano que es la postulación de 2026. Después, a los efectos de la planificación, todo se transforma en un solo país a nivel de la logística, y para aprovechar las potencialidades de cada uno de los países. Son tres países que tienen una gran similitud, gran cercanía y una relación muy fuerte, cosa que muchas veces no se da -eso llevó a hacer el planteo. Esto es un ciclo que va a ir generando sorpresas a medida que se vayan sucediendo las etapas de la organización. Así como seleccionan a los jugadores para la Selección y algunos generan sorpresa y otros rechazo, esto un proceso natural. 

Que sean elegidos Canadá-EE.UU.-México para el Mundial 2026, ¿puede perjudicar la candidatura argentina dada la cercanía continental?

Lo vemos como una experiencia interesante porque son tres países, con lo cual vamos a copiarnos un poco de su propuesta. Copiarnos en el buen sentido, es decir, ver cuáles son las áreas de complementariedad que han tenido y las que están ofreciendo en esta postulación. Por otro lado, tenemos un argumento muy fuerte que es el centenario y es el lei motiv de la postulación. Se cumplen 100 años del primer Mundial. La FIFA va a tener que hacer una celebración para ese momento y esto merece un puntapié inicial interesante.



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