07 de Noviembre 2018

Por la prohibición de usar bolsas plásticas cerraron 90 empresas

Según la cámara y el sindicato del plástico, se perdieron 7.200 empleos en el sector. La industria recicladora está trabajando al 50% por falta de separación de los residuos 

Por la prohibición de usar bolsas plásticas cerraron 90 empresas

A casi dos años de la resolución del gobierno porteño que prohibió la entrega de bolsas plásticas de tipo "camiseta" en supermercados de la ciudad, 90 empresas fabricantes cerraron sus puertas y se perdieron 7.200 empleos. 

Esta prohibición, que rige desde el 1 de enero de 2017, generó una pérdida económica de $ 1.600 millones, según estimaciones  de la Cámara Argentina de la Industria Plástica (CAIP) y el sindicato del plástico. 

"Además, desde el año pasado volvió a incrementarse el volumen de basura que se envía al CEAMSE, y esto no se debe a un aumento del consumo, sino al hecho de que la gente, al no tener bolsas diferenciadas, ha dejado de separar los residuos domiciliarios", apuntó Sergio Hilbrecht, gerente general de CAIP. 

Como contrapartida, "en las provincias de Salta y Córdoba, donde se legisló sobre el uso responsable de las bolsas plásticas, la industria recicladora creció y se redujo la cantidad de residuos que se envían a rellenos sanitarios", destacó Julio Bisio, directivo de la industria del plástico. 

Desde la CAIP también advirtieron sobre el impacto negativo que tendría la prohibición de plásticos de un solo uso (vasos descartables, sorbetes), que se está implementando en algunos municipios bonaerenses como el de Pinamar. Según la entidad, esta medida "podría provocar el cierre de 30 empresas más y la suspensión de 3.000 trabajadores, con una pérdida económica de $ 600 millones al año".

Estas iniciativas "no solo no resuelven un problema ambiental -ya que reemplazan un material reciclable como el plástico, por otro que no lo es, como el polipapel en vasos y sorbetes-, sino que perpetúan la contaminación ya que no impulsan el cambio de conductas: separar y reciclar los residuos en lugar de tirarlos en cualquier lugar", destacó Verónica Ramos, gerente de Ecoplas, una entidad civil dedicada al estudio y la promoción del reciclado del plástico. 

"Siempre es más facil y efectista prohibir que educar", sostuvo la directiva de Ecoplás. Esta organización lleva adelante un plan de capacitación en escuelas y cooperativas de recicladores urbanos, e impulsa la adopción de la etiqueta ambiental "manito" que identifica los distintos tipos de plástico recicable, como el PET (Polietileno Tereftalato) que se encuentra en botellas y envases, el PVC (Policloruro de Vinilo) que se usa en tarjetas de crédito, juguetes y calzado, el PEAD (Polietileno de Alta Densidad) presente en bolsas plásticas y envases de lavandina y champú, entre otros. 

"Desarrollamos esta identificación y promovemos su adopción voluntaria por parte de los fabricantes de envases para ayudar a la mejor separación y reutilización del plástico", detalló Ramos. 

Según datos de CAIP, en el país hay unas 2.800 pymes transformadoras de plástico, y 180 son recicladoras. Hoy esta industria está trabajando al 50%, fundamentalmente por falta de separación en origen de los residuos.

"Si en lugar de prohibir, se impulsara el reciclado del plástíco se impulsaría la actividad económica en múltiples sectores, ya que este material se utiliza tanto en envases de productos de consumo masivo, como en la industria automotriz, de la construcción, muebles y un sinnúmero de otras actividades", sostuvo la titular de Ecoplas 



¿Te gustó la nota?

0

0

Comparte tus comentarios

Sé el primero en comentar

Notas de tu interés

Recomendado para vos