17 de Septiembre 2018

Por la causa de los cuadernos, las empresas aceleran con sus políticas anti-corrupción

Desde marzo, cuando se sancionó la Ley Penal Empresaria, creció la demanda de certificaciones de Ética y Transparencia. Explotó tras el estallido del 'Gloriagate'

Por la causa de los cuadernos, las empresas aceleran con sus políticas anti-corrupción

El caso de los cuadernos abrió otra historia en el mundo corporativo. Después del episodio, hubo empresas -entre ellas, algunas involucradas directamente en el escándalo- que anunciaron la creación de códigos de ética y conducta. Otras, en tanto, aprovecharon para acelerar la incorporación de Chief Compliance Officers, figura que debían sumar por cuestiones normativas. Y, también, se incrementó la demanda de cursos y actividades específicas, relacionadas con mejores prácticas de gobierno y transparencia.

La Asociación Argentina de Ética y Compliance (AAEC) entrega, en conjunto con la Ucema, una certificación internacional. Acostumbrada a los 40 asistentes, la entidad ya cuenta con 100 y dejó a igual cantidad de gente en lista de espera. "Veníamos con movimiento importante desde marzo", señaló Carlos Rozen, presidente de la AAEC. Durante ese mes, entró en vigencia la Ley de Responsabilidad Penal de las Personas Jurídicas, que puede sancionar o inhabilitar a empresas por hechos de corrupción.

"Lo de los cuadernos le dio un análisis profundo a lo de la ley. Un ejemplo práctico de qué va esto", agregó Rozen. El interés de las compañías, dijo, cambió de manera "incontrolable".

Algunas empresas –especialmente, las nacionales de tamaño considerable que negocian con el Estado– ya trabajan en la búsqueda de Chief Compliance Officers (CCO). La posición puede costar $ 200.000 a $ 350.000 mensuales, sin bono, indicó Edgar Medinaceli, headhunter de Russell Reynolds. Un CEO promedia $ 680.00 por mes (con bono), según Korn Ferry.

"Las empresas que nunca habían tomado seriamente las mejores prácticas en gobierno corporativo están empezando a preocuparse", observó. Detalló que no pocas preguntan sobre directores independientes "en serio", mientras que otras compañías, que ya cuentan con un puesto de compliance, evalúan la experiencia de quién está en ese cargo. "Analizan si la persona actual tiene el peso específico para esa función y si esa función tiene el peso específico en la organización", apuntó.

Casos

YPF incorporó, este mes, a una persona para la posición de CCO. En tanto, Tenaris -de Techint, uno de los grupos involucrados en la causa de los cuadernos- y la aerolínea low cost Flybondi tienen abiertas búsquedas para responsables de Auditoría.

"Hay una demanda local que no está satisfecha", observó Medinaceli sobre estos perfiles requeridos. "Si esto se expande, esta situación se potenciará", agregó. Rozen estima en 10.000 la cantidad de puestos a cubrir.

Por un lado, están las multinacionales, que poseen un CCO que responde a un jefe fronteras afuera, sin relación con el management local. También, existen las nacionales grandes, con equipos internos, donde los CCO dan cuentas a un comité de auditores independientes. Y, por otro, las pymes locales, que, para entrar en licitaciones oficiales hasta antes del escándalo, sólo querían un programa "para cumplir" (con valores de u$s 5000, aunque que pueden llegar a u$s 50.000, en los casos más complejos) pero que, después del caso, tomaron mayor noción de la seriedad del tema.

"Las firmas nacionales medianas están contratando a asesores que les diseñen programas y los ayuden a implementarlos, para , con sus propios recursos, armar un equipo robusto", explicó Geraldine Giachello, directora del Comité de Entidades Financieras del Instituto de Auditores Internos de la Argentina (IAIA). "Pero, si el directorio no está convencido, no funciona", aclara.



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