18 de Junio 2018

Enchufados a dos ruedas: por qué aún no despega el negocio de las motos eléctricas

Mientras se espera que empiecen a circular autos eléctricos, las motos ya empezaron a verse en las calles. La escasa autonomía y el elevado precio todavía juegan en contra del desarrollo.

Enchufados a dos ruedas: por qué aún no despega el negocio de las motos eléctricas

Silenciosas, sin caño de escape y urbanas, las motos eléctricas empiezan a asomar en el panorama local, como una opción para el viaje diario al trabajo. Sin embargo, aún son minoría en un mercado ampliamente dominado por vehículos de baja cilindrada que, año tras año, crece en ventas y fabricación a tasas de doble dígito.

“Hay cada vez más demanda, estamos en una situación distinta a la de hace unos años. Creo que 2018 va a ser muy bueno para los vehículos eléctricos, porque se nota que todos quieren hacer algo. Motos, autos, cargadores. Quieren ser pioneros. Se ve y se nota”, señala Omar García, vicepresidente de Lucky Lion, marca que produce motos eléctricas en su planta de La Plata. 

La empresa nació en 2007, cuando Edgardo García, el padre de Omar, en asociación con empresarios chinos comenzó a importar los primeros modelos desde China. En 2008 abrió sus puertas en un local situado en la esquina de avenida Juan B. Justo y Cucha Cucha, en la Ciudad de Buenos Aires, donde aún hoy tienen la sede comercial.

Al poco tiempo, la familia García decidió comprarles su parte a los socios y tras la muerte de su padre, Omar y su hermana Vanesa quedaron a cargo de la compañía. En 2010 construyeron una planta de ensamble en Caseros y dos años después, a raíz de la falta de espacio, debieron mudar la fábrica a su ubicación actual. 

 

 

“El crecimiento no fue una curva seguida. Fue más de picos y bajadas, de chocarnos contra algunas paredes. Hubo un crecimiento importante. Al principio había un gran desconocimiento del producto y desconfianza. Porque el producto era nuevo y porque la marca era nueva, entonces el esfuerzo que había que hacer era doble, porque no se conocía la marca, no se conocía el producto y costaba mucho el estigma de que era un producto chino”, explica García y dice que en 2017 se vendieron cerca de 2500 unidades, una cifra que parece escasa, pero que los convierte en los líderes del sector.

Con valores que van desde $ 28.000 hasta $45.000, el que tiene batería de litio y alcanza una autonomía de hasta 50 km, García asegura que el precio es uno de los factores que alejan a parte de los potenciales consumidores. Hoy una moto de 110 cm3 se consigue a partir de $ 17.000 y gran parte de su público son los jóvenes que recién se incorporan al mercado laboral. 

Distinto público

“En general, nuestros compradores son gente más grande, a la que no le atrae tanto la moto a explosión. Y si no vendemos más es porque hoy por hoy no podemos abastecer una demanda mayor. La realidad es que el mercado de eléctricos da para más. Yo sé que el doble de unidades se podría vender tranquilamente. Sin hacer demasiado. El producto da para más, hay mercado para crecer”, agrega García y señala que están buscando ampliar la capacidad de producción.

Zanella, principal competidor que tiene Lucky Lion en el mercado de motos eléctricas, apenas logró colocar 150 scooters el año pasado.

Walter Steiner, presidente de Zanella.

“Hace años nos metimos en el scooter eléctrico, lo pensamos mucho. Fuimos los primeros y hasta el día de hoy los únicos con un scooter eléctrico formalmente introducido en el mercado. Con homologación, porque cualquier vehículo con motor debe ser homologado”, dice Walter Steiner, presidente de Zanella, sobre el Styler eléctrico, modelo que en la versión con motor a explosión es uno de los más vendidos de la marca.

Lino Stefanuto, presidente de la Cámara de Fabricantes de Motovehículos, explica que hace muy pocos meses se aprobó la homologación de las motos eléctricas y destaca que aunque en el mundo, especialmente en China, el proceso de electrificación ya está encaminado, en la Argentina aún es muy incipiente. “En los últimos 5 o 6 años ingresaron motos eléctricas, pero son el 0,1 por ciento del mercado. Uno de los principales problemas que tienen es la escasa autonomía de las baterías de plomo. Y aunque se está mudando al litio, que tiene más autonomía, se trata de componentes que siguen siendo muy caros”, explica.

A raíz de esta nueva reglamentación, García apunta que este año están trabajando para homologar los distintos modelos de Lucky Lion, tarea que hasta ahora resultó difícil por las sucesivas trabas burocráticas con las que se encontraron: “Cada vez que avanzábamos nos topábamos con una pared infranqueable. Pero parece que esta vez es distinto”.

Según el VP de Lucky Lion, este año se llenará el vacío legal que, asegura, existe hasta el momento. La expectativa es que antes de diciembre ya exista el marco regulatorio que les permita obtener la licencia para configuración de modelo (LCM).

“A partir de ahí la gente va a poder comparar más claramente entre productos de nafta y eléctricos homologados. Y seguro que eso va a hacer que se expanda el mercado”, agrega García y proyecta que este año el mercado crecerá un 50 por ciento en ventas.

Altas expectativas

En Zanella coinciden en que este es un momento favorable para que crezca el mercado de eléctricos. Aún resta, aseguran, vencer la resistencia de parte de los consumidores argentinos, que no están dispuestos a pagar de más por un producto ecológico.

“Ahora estamos por introducir una nueva gama de vehículos eléctricos que arranca desde la bicicleta eléctrica hasta un scooter más grande. Arrancamos con un producto que tiene casi el mismo precio que el producto más vendido en el país, que es la 110 cm3”, adelanta Steiner y agrega que, a la larga, incluso cuando el precio del vehículo sea más elevado, el ahorro se obtiene con el uso, porque el costo de la electricidad y de mantenimiento es mucho menor al de una moto convencional.

“Hay que identificar cuándo va a ser el momento de la electrificación en la Argentina. Yo creo que el momento va a llegar. Pero por ahora, el comprador de un vehículo eléctrico es un consumidor completamente distinto al de la moto tradicional. Lo que podría llegar a ser la moto eléctrica es traer un nuevo público, pero veo difícil que un usuario actual de moto a explosión pase a eléctrico”, dice Facundo Lippo, gerente Comercial de Motomel, marca local que a fines del año pasado cumplió 25 años y que tiene en su cartera el vehículo más vendido de la Argentina: el modelo Blitz, de 110 cm3.

Lippo cree que el punto de inflexión para las motos eléctricas se va a dar cuando el costo de la batería disminuya y, entonces, el precio del vehículo se acerque a los tradicionales con motor a explosión: “Una moto eléctrica con batería de litio puede salir el doble. Yo creo que van a empezar a tener más participación en cinco a 10 años más. Y creo que el desarrollo va a venir por el segmento del scooter. Va a estar muy ligado al transporte diario al trabajo y al delivery”, vaticina.

Aunque está mirando el mercado y ya está pensando en el camino a la electrificación, Motomel aún no desarrolló ningún modelo eléctrico. Por el momento, solo comenzó a fabricar bicicletas eléctricas, con sistema de pedaleo asistido, que, según coinciden en el sector, será una de las claves de la movilidad urbana en el futuro.

Crecimiento explosivo

“Todavía hay mucho desarrollo por delante en el mercado de motos a explosión”, asegura Lippo y los números que maneja el sector parecen darle la razón.

Omar García, vicepresidente de Lucky Lion.

Según datos de Cafam, en 2017 se patentaron 692.969 motos, lo que representó un incremento del 43 por ciento respecto al año anterior. Aunque con menor fuerza, este año continúa el alza. En abril, último dato disponible al cierre de esta nota, se habían patentado 62.418 motos, contra 50.141 en igual mes de 2017. El 91 por ciento de las motos patentadas fueron hechas en la Argentina.

“El 2017 superó las expectativas de cualquier terminal, con un 45 por ciento de crecimiento. Ninguna empresa podía llegar a prever ese incremento. O ningún directivo se arriesgaría a apostar por un número tan grande”, asegura Lippo. 

Según los números que manejan en Motomel, este año el mercado de motos crecerá cerca del 15 por ciento. En tanto, las estimaciones de la empresa señalan que el año próximo continuará la tendencia, impulsada por distintas variables, entre ellas, que se trata de un año electoral.

“Se consiguen motos desde $ 17.000 y eso hizo que explotara la demanda. Si a esto se le suman factores como el problema del tránsito en las grandes ciudades y la imprevisibilidad para llegar por piquetes y la mala calidad del transporte público, es lógico que mucha gente se vuelque a la moto como medio de locomoción”, dice Stefanuto, de Cafam, y agrega que la financiación juega un papel clave en este boom de ventas que tiene la industria.

Según destacan en el sector, cuando la cuota mensual de la compra de una moto se acerca al equivalente en pesos a lo que se gastaría en transporte al trabajo, crecen las ventas. A esto se le suma que en muchas ciudades del interior los viajes diarios entre la casa y el trabajo son cuatro, ya que muchos vuelven a sus hogares a almorzar y dormir la siesta.

La financiación es importantísima para nosotros. La mayoría de las motos se venden en cuotas. Hay quienes cuentan con suficiente límite en su tarjeta de crédito y la compran en cuotas con la financiación que les ofrece su banco. Otros acceden a un préstamo a sola firma en la concesionaria”, señala Lippo.

Hoy no es inusual ver motos en exhibición en supermercados o cadenas de electrodomésticos. “En muchos pueblos la moto se compra en el mismo local donde antes se había comprado la heladera. Son negocios que están muy arraigados en el consumidor y que permitieron abrir un nuevo canal de distribución”, apuntan en el sector.

Los vehículos de hasta 150 cm3 representaron el 70 por ciento del total patentado el año pasado. Se trata, aseguran, de motos que se utilizan para trabajar y para el transporte diario.
“Pero también está creciendo el mercado de motos para entretenimiento, como las de tipo enduro y cafe racer”, detalla Steiner, de Zanella, marca número uno del mercado que concentra cerca del 40 por ciento del segmento de scooters y más del 50 por ciento de custom. La compañía lidera, además, la categoría de pequeños utilitarios, con tres ruedas. En mayo comenzará a producir el modelo Z-Truck, de cuatro ruedas, lo que le valió que ahora sea, también, terminal automotriz.

Con más de 120.000 unidades vendidas, la japonesa Honda se convirtió en la número dos del mercado local. “En 2017 tuvimos un crecimiento de casi el 80 por ciento. Y el 95 por ciento de los vehículos vendidos fueron fabricados en nuestra planta de Campana”, indican desde la compañía.

Nacional vs. importado

“El mercado está bien dividido. Una cosa es el producto entre 110 cm3 y 150 cm3 de las marcas nacionales. Del otro lado está todo lo que tiene que ver con el mercado de alta gama, que está representado por las marcas multinacionales. El público de las marcas nacionales compra la moto porque su presupuesto se lo permite y es su medio de transporte. El otro lo adquiere para esparcimiento, porque le gusta la moto como concepto, y le da independencia del caos del tránsito, entre otros motivos”, explica Lippo y destaca que mientras el entry level de Motomel ronda los $ 17.500, las motos fabricadas bajo licencia para las marcas Benelli y Sim pueden superar los $ 100.000.

En las plantas locales, la mayor parte de las piezas provienen del exterior, con algunas partes de integración nacional. “Hoy, por un tema de costos, solo hacemos localmente la inyección de los plásticos”, señala Lippo.

En agosto último, el Gobierno decidió bajar del 20 al 10 por ciento los aranceles de importación que pagaban las partes de motos de hasta 250 cm3, al tiempo que subió al 35 por ciento el arancel para motos terminadas.

“El próximo paso lo estamos trabajando ahora con Cafam y el Gobierno. Se hizo un acuerdo entre el Gobierno, las terminales y los gremios, similar al de la industria automotriz. En tres años queremos estar en un millón de motos producidas y vendidas. Todos tenemos que aportar algo, el gremio para que seamos más productivos, menos ausentismo; las terminales, invertir en crecer y ampliar las fábricas, y el Gobierno también aporta a través de facilitar la importación de partes”, explica Steiner. 

El ejecutivo señala, asimismo, que se está trabajando para lograr una integración de partes nacionales y que cuando se cumple con un mínimo de requisitos de integración nacional, el Gobierno baje el arancel del resto de las partes a 0 por ciento.

Sin embargo, se queja, las piezas de motos eléctricas quedaron fuera del acuerdo y siguen tributando 20 por ciento. “Sería lógico que hicieran lo mismo que hicieron para autos eléctricos e híbridos. O al menos como la moto en partes. Si no, va a ser muy difícil lograr que despegue la electrificación”, concluye.

 

La versión original de este artículo fue publicada en la edición 293 de Revista Apertura. Enterate cómo conseguirla acá.



¿Te gustó la nota?

0

0

Comparte tus comentarios

8 Comentarios

Daniel Medina

Es verdad son mas economicas en mantenimiento y a mi me vendria bien una ya que estoyva menos de 20 klm de mi trabajo

Reportar Responder
Daniel Medina

Daniel Medina

Por eso preferiria una 110 porque con ella podria viajar a 80 90 klm/H tranqui y estorbar a nadie

Reportar
Daniel Medina

Daniel Medina

Por eso preferiria una 110 ya q con ella viajo tranqui a 80 90 klm/h y no estorbo a nadie.

Reportar
Daniel Medina

Daniel Medina

Lo malo es que no superan los 40 50 klm/h y a esa velocidad me pasarian por arriba los vehiculos jaja

Reportar

Cesar Pizzirusso

como automovilista/peaton me pregunto: quien se hace cargo si me colisiona una moto electrica para la que no se requiere licensia ni seguro para poder circular?

Reportar Responder

Dimas Carlos Peña

que buen CURRO decir que son motos hechas en Argentina. Ni los calcos son nacionales. Asi nos va, nadie salvo el campo genera un dolar genuino.

Reportar Responder

PR PR

Tengo una Zanella eléctrica que me duró tan solo 300 kilómetros de uso... y menos de 1 año... y ahora no la puedo vender y el repuesto sale más de $15.000...

Reportar Responder

Carlos Milozzi

Buena para difusion de la ecologia

Reportar Responder

Notas de tu interés

Recomendado para vos