03 de Diciembre 2018

Ejecutivos de Shell cobrarían menos de no lograr reducir la huella de carbono

La compañía, que en 2017 anunció que busca reducir a la mitad sus emisiones para 2050, vinculará estos objetivos a la remuneración de 1200 de sus colaboradores. 

Royal Dutch Shell Plc Opens Siberia Gas Station - A scallop shaped Shell logo sits on display above a newly opened gas station, operated by Royal Dutch Shell Plc, in Kemerovo, Russia, on Friday, Sept. 14, 2018. Royal Dutch Shell plans to double the number of its petrol stations in Russia to 450, says Sergey Starodubtsev, the director-general of Shell Neft, the company

La petrolera Shell fijará para el año próximo objetivos de emisiones de carbono y vinculará a éstos la remuneración de sus ejecutivos. Esta estrategia, finalmente, superó la oposición de su director general y cedió ante la intensa presión de los accionistas, que, según informa el periódico Financial Times, quieren que las compañías de combustibles fósiles asuman una responsabilidad más importante por su contribución al calentamiento global. 

Entre los inversores que han presionado a Shell para reduzca su huella de carbono están la Iglesia de Inglaterra y el Grupo Nordea, y argumentaron que no fue suficiente el anuncio de la empresa en 2017 de reducir a la mitad las emisiones para 2050. 

La compañía también informó que vinculará los objetivos de transición energética con los planes de incentivos de largo plazo de los altos ejecutivos, que están sujetos al voto de los accionistas en 2020. Desde la petrolera indicaron que el porcentaje todavía está en conversaciones con los inversores, pero que la remuneración de 1200 empleados de altos niveles jerárquicos podría verse modificada. 

Adam Matthews, director de Ética y Compromiso de la Junta de Pensiones de la Iglesia de Inglaterra, afirmó que “es un cambio masivo”. Y añadió: “Esto presenta un modelo de cómo pueden proceder las empresas”. 

El contexto del anuncio no es menor: justo comenzaron las conversaciones anuales de la ONU sobre el clima en Katowice, Polonia, donde los firmantes del acuerdo de París tratarán de acordar las normas para aplicar el acuerdo a partir de 2020. El planeta, desde la época preindustrial, se ha calentado alrededor de 1°C, en gran medida por la emisión de la quema de combustibles fósiles. 

Van Beurden, de Shell, había dicho en julio que establecer objetivos duros para la compañía era un ejercicio “superfluo”, que la expondría a litigios en caso de que nos los cumpliera. Dijo, además, que fue el “diálogo” con los inversores lo que llevó a la “evolución” de la posición de Shell. 

En sus compromisos públicos para reducir las emisiones de carbono, la petrolera holandesa está por delante de sus competidores –como ExxonMobil y BP. Su objetivo de largo plazo, anunciado en 2017, incluye también las emisiones de terceros, como los autos que utilizan gasolina y diésel de Shell. 

Más concretamente, la empresa propone reducir su huella de carbono neta –incluidas las emisiones de sus consumidores– cerca de 20% para 2035 y comenzar a establecer objetivos específicos cada año a partir de 2020 para el siguiente período de tres a cinco años. 

Entre otras medidas, la compañía planea aumentar la participación del gas en su mezcla de producción del 50% al 75%. Actualmente, invierte más en energías bajas en carbono y ha tratado de reducir las fugas de metano de pozos, tuberías y bombas, consignó el Financial Times. 
 



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