27 de Marzo 2018

Cómo convertirse en inversor en un clic con este fondo israelí de US$ 650 M

Jonathan Medved fundó OurCrowd, un fondo de financiamiento colectivo para start ups que busca ir más allá del crowdfunding. Ya tiene 145 compañías en su portfolio.

Cómo convertirse en inversor en un clic con este fondo israelí de US$ 650 M

DESDE ISRAEL. Eran las 7 de la tarde del jueves 1° de febrero. Había sido una jornada importante para Jonathan Medved. Ese día, OurCrowd, el fondo que dirige, organizó su mayor evento del año, el OurCrowd Summit, que por cuarto año consecutivo superó la cantidad de asistentes en su edición 2018, con más de 10.000 emprendedores, inversores, políticos y empresarios de 90 países. Un logro para este inversor de riesgo que empezó como emprendedor de software en 1992. Llegó a un restaurante del barrio de Mekur Baruch, Jerusalén, con un sobretodo que le escondía el traje y un sombrero de ala ancha para protegerse del frío. Se sentó entre el grupo de periodistas extranjeros que lo esperaban y pidió un vaso de whisky. “¿Cuál te dieron?”, le preguntó a su encargada de prensa. “El mejor que tenían”, respondió ella con voz agotada. Invitó vino para todos y empezaron a correr los 15 minutos de preguntas antes de que se fuera a cenar con su familia que lo esperaba para festejar. 

“¿Se puede exportar la cultura emprendedora israelí?”, fue la pregunta de APERTURA. Medved no dejó terminar la oración: claro que no. “Cada país tiene que encontrar su propia cultura y celebrar su propia unicidad. No podés replicar una cultura, pero sí hay ciertos elementos que se pueden aprender”, aclara. Este estadounidense radicado en Jerusalén se define como un animador de la “startup Nation” (como se conoce a Israel) desde sus comienzos. Emprendedor devenido en inversor, el New York Times lo definió como uno de los 10 estadounidenses más influyentes en Israel. Un motivo: las dimensiones que tomó OurCrowd, su fondo de crowdfunding para emprendedores, que fundó en 2013. 

Dos horas más tarde, el hombre de la hora estaba en medio de la fiesta. El mercado Mahane Yehuda fue el lugar elegido. En los estrechos pasillos sonaba reggaeton y frente a uno de los bares se había instalado una banda que tocaba clásicos del rock. Pegado a una barra se lo veía a Medved, con una sonrisa de oreja a oreja, que, botella en mano, repartía shots de whisky ente sus invitados. El ecosistema emprendedor israelí estaba de fiesta. ¡Lajaim!

Modelo para crecer

“Uno de los problemas que tenemos es que la gente piensa que el venture capital (VC) no es escalable. Piensan que es para unos pocos. Nosotros pensamos diferente”, dispara Medved. Bajo esta premisa fundó OurCrowd, que ofrece financiamiento colectivo a startups de tecnología, pero con una vuelta de tuerca. No se trata de una plataforma tradicional de crowdfunding donde un emprendedor graba un video y lo sube para convencer a los usuarios de que aporten dinero a cambio de una recompensa. La propuesta del fondo consiste en curar y seleccionar previamente a las startups para luego ofrecerlas a una serie de inversores acreditados que pueden convertirse en VC a través de un click, y por un mínimo de US$ 10.000. Desde su inicio, el fondo lleva US$ 650 millones recaudados y cuenta con 145 compañías en su portfolio que se dedican a todos los aspectos de la tecnología, desde agro, software y hardware, energía o salud hasta ciberseguridad, fintech, movilidad o drones. 

Jonathan Medved, fundador de OurCrowd, durante el Summit de este año.

Con este modelo híbrido, como lo definen, OurCrowd ya cuenta con 25.000 inversores registrados de 112 países, que manejan un portfolio promedio de US$ 250.000 cada uno. El fundador explica: “Somos un híbrido entre crowdfunding y VC. El clásico crowdfunding deja que las compañías elijan a la plataforma. Acá la plataforma te elige. Nosotros no tomamos el dinero de las startups, sino de los inversores, y elegimos a las compañías. Solo seleccionamos a dos de cada 100. Y luego invertimos también nuestro propio dinero”. Su equipo ya evaluó a más de 8500 candidatos a través de las oficinas en San Diego, Toronto, Nueva York, Londres, Madrid, Tel Aviv, Jerusalén, Singapur, Hong Kong y Sídney. “Tenemos deals por encima de los US$ 10 millones para una sola compañía. Esas no son cifras para una página de crowdfunding promedio. Son cifras de grandes VC”, enfatiza quien consiguió hasta US$ 62 millones en una sola ronda.

Medved analiza que, aunque los dólares invertidos en tecnológicas israelíes vienen en aumento –en 2013 se registraban US$ 2400 millones; en 2017 fueron  US$ 5242 millones, según IVC Research Center– todavía son minoría los que se destinan para capital semilla. Sobre esta base decidió ampliar su oferta de financiamiento y hoy cuenta con 12 fondos propios dentro de la plataforma que invierten en etapas iniciales y follow on (N.d.R.: cuando el fondo invierte en una segunda ronda de la misma empresa). “Es una oportunidad porque hay menos dinero persiguiendo los mismos deals. En muchas compañías invertimos en cinco, seis o más rondas y le damos la oportunidad al inversor de seguir apostando por los ganadores”, asegura sobre los fondos que manejan una cartera de 20 empresas cada uno y en los que sus usuarios acreditados pueden invertir desde US$ 50.000. 

OurCrowd ofrece, además, seguimiento y mentoreo a las empresas del portfolio. Este año lanzó Labs 02, una incubadora para potenciar emprendimientos que estén en etapa inicial, con la que planea apoyar a 100 firmas en los próximos 10 años: “No somos solo una plataforma de crowdfunding. Tenemos fondos, una incubadora, un grupo que trabaja con las multinacionales para acercarlas a las startups. Nuestra plataforma no es sobre cómo financiar compañías, sino sobre cómo construirlas”, explica Medved. 

Y la mirada es global. El 30 por ciento de las compañías del portfolio está fuera de Israel y el objetivo de Medved está en hacer crecer ese número, en conjunto con un grupo de inversores que provienen de todas partes del mundo. “Queremos hacer un mercado mundial para financiar la innovación y para la búsqueda de estas tecnologías”, anticipa el fundador de OurCrowd que ya cuenta con 18 exits entre sus empresas invertidas. Medved aseguró a APERTURA que está mirando el mercado latinoamericano con atención, particularmente a la Argentina, de donde ve tracción hacia sus empresas de agrotecnología, fintech e incluso de drones. 

Un punto de encuentro

OurCrowd combina, también, el mundo online con el offline. Una vez por año organiza su Summit en Jerusalén, donde el Centro Internacional de Convenciones de la ciudad desborda de emprendedores, entre los que recién empiezan y los de larga trayectoria, que se encuentran con representantes de empresas e inversores hambrientos por ver qué innovaciones se están gestando en el campo de la tecnología. 

“Necesitamos encontrarnos con la multitud cara a cara. Y es muy eficiente hacerlo en el Summit. Ellos tienen que verme a mí, a mi equipo y a las compañías, porque hablamos de dinero. No importa cuánto les guste mi website, no van a invertir millones de dólares si no han visto al CEO cara a cara”, admite Medved. 

En la edición del año pasado el tema que cruzó el evento fue el de las criptomonedas, mientras que este año los tópicos fueron sobre movilidad, ciberseguridad e inteligencia artificial. “Nos gusta pensar que estamos marcando tendencia en nuestro segmento. El año pasado hicimos la predicción de las criptomonedas y, si fuiste lo suficientemente inteligente como para seguir nuestro consejo, seguro hiciste mucho dinero”, dijo Medved en su bienvenida. 

El OurCrowd Summit reunió a más de 10.000 asistentes en Jerusalén.

Los invitados de honor fueron los fundadores de las startups de su cartera, creadores de proyectos de vanguardia. Dijo presente Trevor Matz, la cabeza detrás de BriefCam, empresa creadora de una tecnología que permite comprimir información registrada en video, y Amnon Sashua de Mobileye, firma especializada en sistemas de visión para coches autónomos que el año pasado fue adquirida por Intel en US$ 15.000 millones. Pero también los representantes del grupo de empresas apoyadas en sus inicios, como Keepers, a cargo del emprendedor Doron Yaakobi, que desarrolló un sistema para que los padres detecten casos de bullying en las redes de sus hijos. 

Para el futuro, deportes

Las expectativas para este año son altas. Medved espera llegar a US$ 1000 millones en activos bajo gestión. Pero entre los proyectos se destaca la creación de un décimo tercer fondo destinado a apoyar empresas que produzcan tecnología aplicada al deporte. Bajo el nombre de ADvantage, y con un valor de US$ 50 millones, invertirá, inicialmente, en 15 compañías en su estadio inicial, que se dediquen tanto a revolucionar la tecnología dentro del campo de juego como a mejorar la experiencia de los fanáticos. Desarrollado en conjunto con IeAD Sports, una aceleradora especializada en tecnología deportiva, el fondo está gerenciado por Jeremy Pressman, un exjugador de básquet estadounidense ahora radicado en Israel. 

Pressman asegura que quieren incursionar en una industria que se mantiene sin disrupción hace años y ven que ahora están las condiciones para revolucionarla. “Estamos en los comienzos de un sector que va a ser totalmente movilizado por la tecnología. Esto es interesante para muchos VC. Creemos que todavía no ha cambiado lo suficiente y, particularmente en Israel, hubo avances en machine learning o tecnología en las cámaras como para que este hub se desarrolle”, explica a APERTURA. 

Desde ver los partidos con realidad virtual hasta personalizar las transmisiones en los teléfonos inteligentes, el equipo de ADvantage vaticina grandes avances en el sector deportivo. Aseguran que son 5000 las compañías trabajando en el mundo para que esto suceda y ellos van a estar presentes para apoyar a las más disruptivas. Buscan startups que tengan su producto ya desarrollado y que se encuentren realizando sus primeras ventas. Para las primeras inversiones, que se van a efectuar en los próximos seis meses, el ticket promedio rondará entre US$ 1 millón y US$ 1,5 millones. “Tenemos relaciones y contactos en el mundo del deporte, entonces vamos a poner esa experiencia y know how para apoyar a nuestras compañías y favorecer la sinergia”, comenta Pressman con entusiasmo.
 

La versión original de este artículo fue publicada la edición 291 de Revista Apertura. Enterate cómo conseguirla acá.



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