03 de Junio 2013

CEOs solidarios: 11 historias para recordar

Presidentes de 11 empresas revelan cómo, cuándo y por qué deciden involucrarse en acciones solidarias. Acciones corporativas, tragedias familiares o impulsos personales son los detonantes de sus historias.

CEOs solidarios: 11 historias para recordar




Ellos tampoco tienen tiempo. Pero, en algún momento, dejan sus labores como CEO y se arremangan para hacer tareas solidarias. Algunas de ellas son parte de programas de voluntariado corporativo, otras están ligadas a su vida desde la infancia o nacieron de infortunios familiares. Son las silenciosas historias personales de 11 presidentes de empresas, que, en diálogo con este medio, cuentan por qué aún estando en lo más alto de la cima laboral, vale la pena mancharse las manos para ayudar a los demás.

El papá de otro
"Full time", responde Marcelo Ploder, country Manager de la firma de seguridad electrónica ADT, cuando se le pregunta cuánto tiempo dedica a sus tareas solidarias. No está mintiendo: forma parte de Familias Abiertas, una ONG que se ocupa de cuidar niños en tránsito hasta su adopción. “En mi caso y de mi familia, estamos cuidando un niño desde hace un año a la espera que sea adoptado”, cuenta Ploder.

¿Cómo llegó a hacerlo? “Es una elección familiar, donde, con mi esposa e hijos, estuvimos de acuerdo en que la mejor forma de aportar todos a la sociedad era cuidando un niño”. Es que la solidaridad, para él, debe estar ligada al involucramiento social. No alcanza con mirar desde afuera.

En su tarea cotidiana, destaca que ser refugio de un niño lo ayuda a darse cuenta “que las problemáticas sociales y familiares están por encima de cualquier otra adversidad”, aunque no lo hace pensando en transmitir un mensaje a accionistas o empleados. Con humildad, sin embargo, dice que le gustaría “que si alguno de ellos se entera, se involucre y ayude desde donde pueda en esta problemática”.

Niños esperanzados
El foco está en los más pequeños también para Santiago Pordelane, managing Director regional de Accenture para la Industria de Telecomunicaciones, quien, fuera de la empresa, forma parte del Consejo de Administración de la Fundación Natalí Dafne Flexer de ayuda a niños con cáncer.

“Colaboro hace seis años. Me sumé porque el cáncer infantil es un tema que me moviliza desde lo personal y es ayudar a pelear por la vida. No podemos estar ajenos a que los niños no tengan futuro y la acción de la fundación, liderada por Edith y Leticia, me atrapó desde el primer día”, se entusiasma Pordelane. Las reuniones de Consejos es su tarea “protocolar”, pero más demandantes son los eventos de la fundación, desde cenas hasta campañas en shoppings, en los que suele participar con su familia.

Detrás del escenario, dice, está lo verdadero, las historias: “Darle alegría energía y coraje a los chicos que pelean es único. Son vivencias que realmente me marcan en lo verdaderamente importante. Es pelear por tener los medios para que los chicos tengan un futuro y no hay nada más movilizante que escuchar los testimonios de los que le ganaron a la enfermedad y los testimonios de sus familias".

Escuchar y hablar
El colegio Las Lomas Oral, en San Isidro, brinda desde hace 30 años servicios educativos a niños con pérdidas auditivas desde el nacimiento. Allí estudió y aprendió a escuchar y hablar la hija de Fernando Sanchis, gerente General de la empresa de bebidas CCU Argentina, hoy responsable de organizar la ‘Noche Solidaria’, la cena anual con la que financian becas para niños con problemas de audición, cuyas familias no pueden pagar la cuota.

SANCHIS
Sanchis comenzó su trabajo en 2001, junto con un grupo de padres de alumnos, quienes se dieron cuenta de que no alcanzaba con donar dinero. Así dieron vida a la cena anual. “Es en octubre, aunque empezamos a organizarla en marzo”, explica, y agrega que “desde el momento de inicio, requiere una dedicación diaria de tres horas”, aunque confiesa que “ahora es más fácil, lo difcil fue empezar”. Su rol es clave, ya que, como titular de una firma, tiene más poder de convocatoria.

Devoluciones
Un día, Norberto Rodríguez abrió el diario. Se encontró con una carta de lectores en la que la directora de una escuela de La Matanza contaba la complicada vida de tres hermanos, alumnos destacados de su escuela, que querían continuar sus estudios. Entonces, Rodríguez, actual director del banco Santander Río, levantó el teléfono y se puso a su disposición: “Durante varios años, los acompañé económica y personalmente, con mis experiencias y mi mensaje de apoyo motivacional de '¡se puede!', hasta ver materializado el ingreso de los tres a la universidad”. ¿Por qué lo hizo? “Me sensibilizó, me hizo encontrar puntos de contacto con mi propia historia”, es su respuesta.

Rodríguez, a sus 53 años, colabora con la misma sencillez y rapidez con la que lo hacía cuando terminó la escuela y se involucró en el centro de ex alumnos. “Creo que la sociedad me ha dado mucho y me permitió desarrollarme y siento que mi obligación es devolver al menos parte de todo ello”, explica con soltura. También participa en buena parte de las iniciativas de voluntariado y RSE que realiza el banco. La más relevante es el programa ‘A leer y ¡a jugar!’, que busca fomentar la lectura de niños en edad escolar, junto con Fundación Leer.

Rol docente
Entre los CEOs solidarios también hay docentes. Dos de ellos son Manuel Abelleyra, presidente de DirectTV y Juan Garibaldi, presidente para el Cono Sur de Mondelez. El primero, cada vez que puede, se calza la remera de Enseñá por Argentina, la subsidiaria local de Teach For All, y se acerca a una escuela a dar charlas a los chicos. La última vez fue en el Instituto del Sol, en General Pacheco. “Es interesante por dos razones: la primera, nunca se sabe cuándo una historia o un comentario pueden influir de manera significativa en la vida de los chicos y, la otra, es conocer sus realidades desde cerca”.

SECUNDARIO
Las clases de Garibaldi son, en cambio, en la universidad. En su caso, es mediante un ciclo de charlas de la AmCham llamada 'Los CEOs vuelven a la universidad', por la que los presidentes de compañías enseñan en la UBA. “Sentí que tenía mucho para contar, desde cómo fue mi formación, el inicio de mi carrera, mis logros, los desafíos que atravesé, mis experiencias en el exterior, entre muchas otras”, comenta. Pero, además, añade, “fue para mí una experiencia enormemente enriquecedora, que me permitió acercarme a las nuevas generaciones, comprender a los jóvenes.

Una coach personal
Isela Costantini, presidente de General Motors, es otra de las que participa en las jornadas de AmCham. Cuenta que su afán es la educación: “A lo largo de mi vida me han ido buscando estudiantes y profesionales, dentro y fuera de la empresa, como coach o mentora a los cuáles continúo dedicándoles un buen tiempo personal”. Lo hacía también como ejecutiva de Chevrolet Brasil, donde daba charlas y capacitaba a empleados.

“No tengo un tiempo específico” para estas tareas, confiesa, pero su asistente ya sabe que “todo lo que es relacionado a educación es una prioridad para mí”. Se muestra apasionada y, por eso, participa desde charlas en universidades hasta conversaciones con alumnos y profesionales “por teléfono, mail, mensajitos o personales y charlas”. Un tema central para ella es el rol de la mujer en las empresas. 

Isela no dice lo que hace, sino que lo ejemplifica: “Un joven se me acercó al finalizar el evento, le di mi tarjeta y me escribió. Tenía dudas sobre su carrera. Lo invité a que viniera a verme, cosa que hizo, además de recorrer la empresa. “Me recordó mis épocas de estudiante con todas mis incertidumbres”, justifica.

Constructores lectores
Los CEOs también participan en acciones en conjunto. Es el caso de Roberto Devoto, gerente General de Easy Blaisten y de Matías Videla, gerente General de Jumbo. Ambas firmas son parte del Grupo Cencosud y focalizan su acción de RSE en dos asociaciones: Techo (Un techo para mi país) y Fundación Leer.

TECHO
Videla es el más activo en Techo, donde es parte del Consejo Directivo. Sólo en 2012, con voluntarios de la firma y clientes se levantaron 50 viviendas, con la ayuda del titular de Jumbo: "Son experiencias maravillosas, de esas que dejan huella. El voluntariado es una forma de encarar la vida, que excede el ámbito laboral”, destaca.

EASY
Roberto Devoto, de Easy, tampoco se quedó afuera de construir viviendas con Techo. Sin embargo, su participación fue más importante desde 2008 en la Maratón de lectura y en la construcción de Rincones de Lectura en escuelas públicas con Fundación Leer.

Acompañar voluntarios
Fernando del Carril, gerente General de Procter & Gamble, apuesta también por el voluntariado corporativo: “Aportar nuestro tiempo y trabajo es una forma más de contribuir, además de las colaboraciones en dinero y productos”, define. Por eso encabeza mucha de las actividades de la Fundación Caminando Juntos, por las que las firmas que la integran organizan, en conjunto, una acción de voluntariado. “Las nuevas generaciones demandan la posibilidad de vivir una experiencia integral y valoran la posibilidad de participar en acciones de RSE. La mejor manera de contribuir para generar cambios de hábitos o incentivar a nuestros empleados a que se sumen a estas actividades es primero que nada empezar por uno mismo y dar el ejemplo”, finaliza.

Multitasking
José Latugaye es vicepresidente en América latina de SC Johnson & Son y, cuando volvió al país, en 2006, luego de haber trabajado en la casa matriz de la empresa, en los Estados Unidos, tuvo un impulso particular: prenderse en cuanta actividad de voluntariado y solidaria haga la empresa o su entorno. "Personalmente, creo que todos debemos ser voluntarios de alguna manera, ya que podemos colaborar con gente e instituciones que nos necesitan, además de enriquecernos como personas", dice al explicar por qué no deja de convocar en los pasillos a que la gente se sume en los programas corporativos.

También construye viviendas con Techo, pero además se suma a los equipos de trabajo en el Banco de Alimentos, participa del programa Uniendo Metas de Fundación Conciencia y, entre otras cosas, se encarga de recibir personalmente a estudiantes que visitan la empresa.

Solidarios de carrera, siempre listos
Scouts, Rotary, Cáritas y el Ejército de Salvación, entre otros, llevan décadas trabajando con voluntarios, algunos de los cuales permanecen desde la juventud hasta avanzadas sus carreras. Es el caso de José Luis Blázquez, gerente de Embotelladores de Coca-Cola y empleado de la firma desde hace más de 20 años, quien dedicó miles de horas a los Scouts. “El scoutismo es parte muy importante de mi vida. Participé activamente del movimiento como beneficiario desde los 7 a los 21 años, y, luego, como dirigente durante cinco años más. Hoy aporta al movimiento desde la experiencia y el know-how recogido a lo largo de los años en mi trabajo en una compañía de clase mundial”, dice.



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