13 de Enero 2017

Alex Obaditch, Gerente General de Air New Zealand: "La Argentina es cara pero es una oportunidad" 

El directivo de la aerolínea para la América latina hace un balance del primer año de la empresa en el país y analiza a la industria. Qué piensa de las low cost.  

Alex Obaditch, Gerente General de Air New Zealand:

En pleno desembarco de las aerolíneas low cost al mercado argentino, Air New Zealand trabaja en el país desde diciembre de 2015 -a otra escala- para que el inconsciente colectivo argentino cambie y no solamente piense en Cocodrilo Dundee, los All Blacks, los canguros y algún capítulo de Los Simpson cuando se le habla de Australia o Nueva Zelanda. Alex Obaditch, Gerente General de Air New Zealand para Sudamérica, tiene a cargo esa misión. “Vimos una oportunidad en la Argentina”, asegura cuando se le pregunta por el mercado local. Sin embargo, admite que operar en los aeropuertos de Buenos Aires “es caro”. Con un crecimiento de 225 por ciento en la cantidad de pasajeros desde que comenzó la operación local, tienen tres vuelos por semana y uno extra debido a la temporada alta.

¿Por qué decidieron hacer una operación en la Argentina?

¿Por qué no? Tanto en la región como en la Argentina –que ya crece de vuelta- siempre hubo mucho interés de parte de los neozelandeses de tener una operación. Vieron el año pasado como un momento propicio. Y como Aerolíneas Argentinas había dejado la ruta, pensamos que era una buena posibilidad tener a Buenos Aires como el punto de ingreso al resto de la región.

¿Qué se mira antes de elegir un país como base?

Se mira el potencial del país –es decir, el potencial de viaje de la población-, el poder adquisitivo, la economía en general y se proyecta qué sucederá en el largo plazo.

¿Cómo ven el mercado de las aerolíneas?

Es un mercado de alta competencia. Siempre lo fue. Los márgenes son bastante chicos y dinámicos. Uno tiene que estar preparado para los cambios que se suceden muy rápido.

¿Qué cambios se pueden dar?

Económicos. Un país puede poner una restricción –como vivimos acá o también en Venezuela-. Eso te cambia la ecuación. También está el tema de los conflictos en el mundo, como Medio Oriente, noticias difíciles que salen de Europa. Eso hace que la gente cambie su decisión de viaje y busque otros horizontes. Uno no busca aprovecharse de eso pero son realidades que suceden. Por eso las aerolíneas –todos- estamos en busca de nuevos destinos.

Entonces, ¿es negocio tener una aerolínea?

Si uno la sabe manejar es un buen negocio. Pero es complejo. Por ejemplo, está la variable del precio del combustible que, hoy en día, es un poco más alentador el panorama que hace cinco años, donde estaba más del doble, y estaba muy difícil operar con alguna ganancia.

¿Ustedes pueden llevar el aumento del combustible al precio del pasaje?

No. Fijate los precios del mercado argentino y verás que los precios en dólares bajaron. Entonces ahí te das una idea de la competencia que hay, que es muy pura. La baja de combustible permite flexibilidad en el precio, pero repito: son márgenes pequeños en general.

¿Cuáles son los factores a mirar para que una aerolínea funcione?

Principalmente, el precio del combustible, el costo laboral y los costos operativos de los aeropuertos, que son bastante onerosos en el mundo.

¿El costo para operar en Buenos Aires está en el promedio?

La Argentina es cara. En general, está caro y se hizo esfuerzo para bajar servicios puntuales, como los servicios de rampa. Pero sigue siendo caro.

A la Argentina comenzaron a llegar las aerolíneas low cost, ¿Qué sucederá con ellas?

Creo que las low cost, en el ámbito de los viajes de largo alcance, aparecerán más y y más. Hoy en día hacen viajes con aviones más pequeños, pero otros hacen viajes a través del Atlántico, y no creo que falte demasiado para que comiencen a cubrir otras rutas.

¿Funcionará el modelo low cost en la Argentina?

El balance es que son una realidad. Y la Argentina, que ahora está de cara al mundo, recibe estos servicios que se dan en otras partes del planeta. Veremos si quedan los actuales players que quieren participar o no. Pero son cosas buenas para el mercado. Cuanta más competencia, mejor para el cliente y para el país.

Pero, ¿les gusta tener competencia?

Sí, la competencia es buena, te permite hacer una buena gimnasia. Yo no lo veo como algo negativo. Es más, nos complementamos, porque aumenta la cantidad de personas que toman aviones. Y un pasajero que empezó viajando en una low cost, quizás le interesa la experiencia y en su siguiente viaje apunta a otro tipo de aerolínea. Las low cost, en Europa, subsisten al lado de las empresas históricas. Y mientras el precio del combustible se mantenga en US$ 50/60, como está en la región, es bueno para todos, yo creo que ahí se empieza a ver entre una empresa bien consolidada y otra que está probando.

¿Al argentino lo ahuyenta la distancia (se suele pensar que Nueva Zelanda es lejísimo)?

No, al contrario, lo hemos acercado. Son 13 horas (non-stop), las mismas para ir a una capital europea y nadie se asusta cuando se va a Europa. Entonces lo que quedó en la mente son los servicios de aerolíneas anteriores, que eran de más horas y con escalas.

¿Qué busca el argentino cuando viaja?

El argentino viajero, que ya fue dos veces a Nueva York o a Europa, empieza a buscar nuevos horizontes. Se dio cuenta que hay más allá de Europa o Estados Unidos. Y ahí estamos nosotros para mostrar ese destino. El viajero que elige Nueva Zelanda o Australia es aquél que ya conoce las grandes capitales del mundo.

¿Las agencias de turismo son el gran socio de las aerolíneas?

Son un buen socio. Nosotros sin ellos no podríamos estar trabajando. La gran mayoría de pasajes -70 por ciento- se venden a través de agencias de viaje, ya sea tradicional o digital.

Cuando se vende un pasaje barato, ¿cómo se distribuye el costo del descuento?

Ahí se hace un acuerdo entre la aerolínea y la agencia. Por ejemplo, se busca optimizar una ruta o un vuelo puntual que está con baja ocupación. Igualmente la ecuación es así: yo pongo buen precio, me esfuerzo por sostenerlo y vos como agencia de turismo te esforzás por hacer el marketing para hacerlo llegar.

¿Por qué la gente hace fila en la puerta de embarque antes de que se anuncie el vuelo?

Es un tema cultural. La gente quiere estar antes arriba del avión y no creo que cambie su comportamiento. Pero no es solo en la Argentina, hay que aclararlo. Igual, hay países donde es al revés y tenés que levantar a los pasajeros de la silla para que embarquen.



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1 Comentario

GERARDO POLKY

escala de ciudad del cabo?- no hay vuelos directos duracion del viaje con espera en san pablo y capital de sudafrica total de horas bs as ciudad del cabo.....30 hs. -

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