03 de Mayo 2018

Victoria Donda: “Al concepto de derechos humanos no hay que recortarlo”

Es la diputada que pone en jaque al sistema. Más allá de su historia personal, “vive en tiempo presente” y no tiene prejuicios al momento de abordar diversos temas. Su carrera, los elementos que la fueron consagrando a la vanguardia de diferentes movimientos y el porqué de Trilce, el nombre de su hija de tres años.

Victoria Donda: “Al concepto de derechos humanos no hay que recortarlo”

Es hija de desaparecidos, la primera hermana recuperada por H.I.J.O.S y la nieta número 78. Aun así, “vive en tiempo presente”, como escribió alguna vez la intelectual Beatriz Sarlo. Se trata de la diputada Victoria Donda, una de las caras más visibles de la política en relación a los reclamos por los derechos humanos, pero no solo de los que fueron violados allá por los años ’70s, durante la última dictadura militar, y que la tocaron tan de cerca.              

Su militancia, incluso, empezó mucho antes de conocer su verdadera historia y la de sus padres –que, al día de hoy, siguen desaparecidos. Tampoco sabía que su familia no era su familia, ni que la fecha en la que festejaba su cumpleaños no era el aniversario de su nacimiento (en la ESMA). Aún hoy, no sabe qué día nació.

Su interés por los derechos humanos y su incursión en la política comenzó cuando tenía 17 años: asistía a un grupo de jóvenes en la iglesia y se peleó con el cura. Lo abandonó y se fue a dar apoyo escolar a un comedor. “Me di cuenta de que una de las herramientas para transformar las cosas que no me gustaban era la política”, cuenta.

Un año más tarde, cuando ingresó a la UBA a estudiar Derecho, empezó a militar en el Movimiento Libres del Sur. Hoy, la diputada que ya lleva tres períodos consecutivos ocupando una banca, es la única representante de ese espacio en la cámara baja. Y sigue siendo una de las principales referentes en materia de derechos humanos.

“En realidad, cuando hablamos de derechos humanos, hablamos de las cosas que necesitamos para vivir, y siempre tuve la idea de que uno no puede vivir feliz si el de al lado no lo es”, dice. “Cuando vas a una villa y ves que los pibes no tienen para comer, no pueden estar felices con la panza vacía, eso son derechos humanos. Cuando ves que a una mujer la golpean todos los días, no puede ser feliz, eso es derechos humanos”, ejemplifica. ¿Conclusión? “Al concepto de derechos humanos no hay que recortarlo, porque, si no, ganan los que los violan”

Es por eso que, al ser hija de desaparecidos, durante el kirchnerismo –cuando los derechos humanos en torno a la última dictadura estuvieron tan en boga–, le resultó muy difícil explicar que ella sí peleaba para que los asesinos de sus padres estén presos. “Pero mis viejos no militaban por eso: militaban por una sociedad mejor. Siempre me pareció que era conformista resignarse a que lo único que podíamos tener era a los militares presos. Que no es menor. Es de lo más avanzado. Pero no es lo único que podemos tener como sociedad”.

A esto le suma que algunas personas de las que esperaba que estén de su lado, no lo hicieron. “Sentía mucha impotencia al ver que algunos se resignaban a que eso era lo mejor que podíamos tener”, agrega. Bajo esta premisa fue que se convirtió en una de las figuras que se puso al hombro la lucha por la aparición de Luciano Arruga, el joven de 16 años que estuvo desaparecido por más de cinco años y finalmente fue hallado como N.N. en el cementerio de la Chacarita. Apuntó con dureza contra el gobernador formoseño Gildo Insfrán, por la persecución y la falta de garantía de los derechos de la comunidad Qom. La prohibición a la megaminería, la despenalización de la tenencia de drogas y la pensión inembargable a la vejez fueron otras de sus iniciativas legislativas.

Donda se define como feminista, y buena parte de sus iniciativas tienen que ver con echar por tierra las inequidades entre hombres y mujeres. “Básicamente, les pedí a las mujeres que me votaran para representarlas en el Congreso; eso me da una responsabilidad extra”, dice, en diálogo con Mujeres Que Hacen en la oficina del Movimiento Libres del Sur, que queda a pocos metros del Parlamento nacional.

Fue una de las que impulsó, en 2015, un proyecto de ley para que se declarara el estado de emergencia en violencia de género. A su vez, el año pasado, forzó –junto con otras legisladoras– el tratamiento del proyecto de paridad de género en las listas de candidatos. El mismo no estaba en agenda y logró su aprobación. Paralelamente, es coautora de una iniciativa para penar el acoso en la vía pública.

Julieta Lanteri es la primera referente mujer a la que menciona entre las figuras que la inspiraron. Otra es Minerva Mirabal, dominicana asesinada durante la Era de Trujillo. “Es una mujer que enfrentó la dictadura y los cánones de su época, en ese momento, las mujeres no podían ni ir a la universidad y ella gana su derecho a estudiar, se lo arranca al dictador”, describe. ¿Una más? “Mi mamá”, dice, y asegura que se siente orgullosa de ella. “Cada cosa que hago pienso si mis padres estarían orgullosos de mí”.  ¿Y lo estarían? “En cuanto a mi vida política, sí. Después, bueno, en mi vida personal, algunos errores he cometido”, responde, entre risas.

Zurda, joven y mujer

En cuanto a si alguna vez padeció su condición de mujer en la política, responde: “Sí, claro, como todas las mujeres. Creo que, en este mundo, en algún momento, a todas nos pasa. Algunas nos damos más cuenta que otras. Y, en general, a las que tenemos mejor situación socioeconómica, cultural y accedemos a espacios de poder, nos cuesta más tomar conciencia de lo difícil que es. Entonces, a veces lo sufrí sin darme cuenta de que era por el hecho de ser mujer”.

De hecho, la primera vez que le hicieron notar que era un “problema” fue tras ser electa

diputada, en 2007. En una reunión, el entonces presidente de la cámara, Eduardo Fellner, le dijo que ella tenía tres desventajas: “Sos zurda, joven y mujer”. Aunque Fellner tuvo el “gesto” de aclararle que a dos de esos problemas los iba a poder resolver: “Zurda, en algún momento vas a dejar de ser y joven, también. Mujer va a ser tu problema siempre”.

Para Donda, todas las mujeres que lograron ocupar una banca en el Congreso, lo hicieron gracias a alguna Ley de Cupo. “Porque estamos en desventaja, porque la política es machista y porque, después, hubo algunas mujeres que nos destacamos –y me incluyo”, arremete.

De todas formas, para ella, algunas cosas cambiaron en los últimos tiempos: “En diciembre de 2011, cuando asumí mi banca, todas las barras estaban ocupadas por militantes del Gobierno de ese momento, y me empezaron a gritar: ‘Puta, trola’. Creo que hoy sería más difícil que eso pase, hoy hay corrección política con respecto al tema del machismo, las mujeres hemos logrado un debate que antes no estaba en la sociedad”. No obstante, aclara, el hecho de que exista más corrección política no es sinónimo de que haya habido un cambio real.

Y pone otro ejemplo: “Hace unos días, discutimos en una reunión de comisión sancionar el acoso callejero, hubo sesión y por oposición de algunos diputados, sobre todo del presidente de la bancada de la UCR, fue para atrás. Eso tiene que ver con que realmente no hay un cambio, no se evidencia al acoso callejero como un problema”.

Aun así, Donda supo hacerse un lugar en política. No solo es una de las principales referentes a nivel nacional del Movimiento Libres del Sur, sino que, en 2006, fue concejal suplente en Avellaneda (solo ejerció en tres sesiones, aclara entre risas), luego diputada nacional y presidió dos veces, en 2009 y 2015, la Comisión de Derechos Humanos. ¿Su mayor logro? “Haber instalado el debate de la interrupción voluntaria del embarazo en el Congreso y que hoy se esté discutiendo. No es un logro mío, es colectivo, pero del cual formo parte importante”, responde casi sin pensarlo.

Visibilizar lo invisible

Este año, la agenda del Gobierno arrancó cargada con cuestiones de género. El presidente Mauricio Macri, pese a expresar que está “a favor de la vida”, promovió que se debata en el Congreso la despenalización del aborto. Además, presentó un proyecto de ley para lograr el salario igualitario entre hombres y mujeres. Y prometió debatir la extensión de las licencias por paternidad.

Sin embargo, para la referente de Movimiento Libres del Sur, “no se empezó a hacer casi nada”. Donda califica como “malo” al proyecto de salario equitativo. “Es declarativo; es un proyecto donde aspiramos a que los empresarios tengan buena voluntad y buenas intenciones, y no hay ningún tipo de sanción si no se cumple. Creo que muchos directivos tienen buena voluntad e intenciones, pero, para el que no, tiene que haber una sanción, porque es un incentivo también para los que la tienen. El proyecto es muy malo. Para eso, dejemos la Constitución, que ya plantea igualdad salarial”, remata, con tono indignado.

En cuanto al anuncio de la extensión de la licencia por paternidad a 15 días –hoy son apenas 48 horas–, para ella no es suficiente. “Si de verdad vamos a discutir la corresponsabilidad, lo que tenemos que hacer es algo más pensado y planificado, que primero tengan licencia las madres y, después, los padres, o que las madres que estén solas tengan una licencia ampliada. Hay que pensar en los distintos tipos de familia”, dice.

Entre los temas que quiere poner en discusión se incluye la distribución de las tareas de cuidado de los hijos entre hombres y mujeres. “Eso es algo que todavía no se dice. Las tareas están, casi con exclusividad, a cargo de las mujeres, en un país en el que no se las reconoce”, argumenta. Y pregunta con énfasis: “¿Sabés cuándo se las reconoce? Cuando hay que empezar a pagarlas. Cuando tenés que hablar de guarderías o de jardines maternales y el Estado tiene que pagarlos”. En este sentido, la legisladora remarca que con los adultos mayores pasa prácticamente lo mismo: “Esto no se está discutiendo. Debatir eso es poner en jaque un sistema que invisibiliza el trabajo que hacemos. Se considera que un 30 por ciento del PBI lo generamos las mujeres, pero eso no se cuantifica, porque nuestro trabajo es invisible”.

Otro de los temas que, para ella, no está del todo instalado es el de la educación sexual. “Hablamos de aborto, y decimos: ‘Primero hay que educar’, pero nadie habla de educación sexual y de cambios culturales”, apunta, al tiempo que resalta: “Algunos plantean que lo más importante es que las mujeres conozcan los anticonceptivos. ¿Qué? ¿Los hombres no tienen que conocerlos? O sea, nosotras somos fértiles tres o cuatro días por mes, ¿y somos las que tenemos la responsabilidad de usar anticonceptivos? Ellos son fértiles los 365 días del año, durante casi toda su vida y, sin embargo, ni la ciencia ha desarrollado la enorme cantidad de opciones que nosotras tenemos. Como que a nadie le importa demasiado que ellos se cuiden”.

Y aclara, en relación a las discusiones en torno a la legalización del aborto: “No estamos hablando de si estamos a favor o en contra. Cuando discutís la legalización del aborto, lo que discutís es si estás a favor o en contra del aborto clandestino, porque abortos, las mujeres hacen igual. Estés de acuerdo o no, si una mujer queda embarazada y no quiere tener ese chico, va a buscar la forma de no tenerlo”.

Que el Presidente haya impulsado este debate, para ella, significa que “tuvo la inteligencia de leer una realidad social que no tuvo Cristina”. Y se ocupa de minimizar la relevancia de que se haya o no tratado de una medida oportunista: “Me parece que eso no importa. Es lo mismo que cuando me preguntaban si el gobierno kirchnerista creía en los derechos humanos. Qué sé yo. No sé, no importa. Que los genocidas estén presos está bien. No importa si es oportunista o no. Meternos en esa discusión no modifica las cosas”.

En este sentido, a quienes plantean que se instaló el tema para “tapar” otros problemas, la diputada les responde: “Cada dos días, una mujer muere por un aborto clandestino; hay temas que no se pueden tapar con nada, con ninguna otra discusión. Por ejemplo, la plata no te alcanza y lo vivís todos los días, eso no lo vas a tapar con nada. El aborto es tan importante como que la plata no te alcance, porque hay mujeres que ponen su vida en riesgo”.

En el debate de este tema, Donda cuestiona con dureza a los referentes que se escudan en el credo para no darlo o demorarlo, como fue el caso de la diputada Elisa Carrió. “Que Carrió diga que suspendamos un debate por la Cuaresma, me parece contrarrepublicano. Vivimos en un Estado laico; plantear que las instituciones se tienen que frenar por determinado credo religioso discrimina a quienes no participan de ese credo”, plantea.

Puertas adentro

La legisladora que habla sin cassettes está casada con un anarquista y feminista. Se trata del periodista, escritor y músico Pablo Marchetti, con quien tiene una hija de tres años, Trilce. “Somos muy compañeros, compartimos esa copaternidad y comaternidad. Tenemos una mirada así, compartida”, comenta, aunque acota entre risas: “Siento que mi hija es mía sola”.

Convertirse en madre hizo que notara cosas de las que antes no se daba cuenta, ¿Un ejemplo? Lo difícil que es transitar en la Ciudad de Buenos Aires con un niño o una niña pequeña. O la necesidad de ampliar las licencias –no solo la de paternidad. Por caso, la madre cuyo bebé nace antes de los nueve meses, que también tiene tres meses de licencia: durante ese tiempo, el bebé debió permanecer en su útero, pero lo tuvo en una incubadora.

Este tipo de temas hacen que la legisladora cambie su tono de voz relajado y se olvide de cebar el mate que la acompaña durante toda la conversación. Pero la sonrisa le vuelve cuando habla de Trilce. ¿Qué significa ese nombre? “Nada”, responde. Lo tomó del título de un libro escrito en los años ’20s por el poeta peruano César Vallejo. “Es un nombre inventado por él. Algunos dicen que es la mezcla de las palabras ‘triste’ y ‘dulce’, y es la que vence a la tristeza, pero, en realidad, Vallejo dijo que significaba nada”. Y justamente por eso fue que lo eligió: “Porque no significa nada, y me pareció lindo darle la libertad a mi hija de que ella lo llene de contenido”.

Nota publicada en el One shot del diario El Cronista, Mujeres que hacen.



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10 Comentarios

juan rodriguez

eSTA ES LA MUJER MAS INUTIL PRENDIDA CON LOS DERECHOS HUMANOS DE LOS ZURDOS

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Alan Brown

noo.. si cada vez lo amplían más... BOLUDA!!!! no se como podes estar sentada en el parlamento

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Fernando Torres

El abuso de leyes feministas permite con una mera denuncia falsa, llenar de perimetrales y EXPROPIAR Hijos a Papás. SE VIOLA DDHH DEL NIÑO, Y EL PRINCIPIO DE INOCENCIA

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Fernando Torres

HAY CONTINUAMENTE "ERROR DE VALIDACION DEL CAPTCHA" QUE ES DIFERENTE AL ERROR DE CUANDO EL MISMO ES MAL INGRESADO

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Fernando Torres

Los NIÑOS de parejas separadas tienen el Derecho Humano de VIVIR MITAD DEL TIEMPO CON CADA PADRE, la ley 24.270 NO SE CUMPLE

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Norberto Battilana

Ni tampoco inflarlos Sra., los desaparecidos no son 30000, de hecho hasta el dia de hoy siguen "apareciendo".

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Juan Carlos Lopez

Es fácil hablar de los pobres desde la abundancia, mas para alguien que nunca trabajo, y es millonaria por lo que cobra del estado.

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Gustavo Membrives

Y los derechos de los niños por abortar. Genocida..... Para ellos no hay derechos humanos?

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Acha Juan C

Diputada por derecho de uso de la muletilla "desaparecidos en acción" le pregunto,se interesó por los derechos humanos de Rocio Villarreal ? No sea farsante.

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Efe Ge

Que tontuela intrascendente y contradictoria..... es un chiste ambulante, pobrecita.

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