18 de Enero 2018

Qué es el ByMA y cómo funciona

Inspirado en el Novo Mercado de San Pablo, la Bolsa porteña aspira a lanzar en el primer semestre de 2018 su nuevo panel de negociación compuesto por empresas con altos estándares de gobierno corporativo.

Qué es el ByMA y cómo funciona

La iniciativa ya tiene fecha. Bolsas y Mercados Argentinos (ByMA) espera estrenar durante el primer semestre de 2018 un nuevo panel de negociación integrado por emisoras que cumplen con estándares internacionales de gobierno corporativo. “Hace 10 meses que estamos trabajando con Cefeidas Group,  un estudio que también asesora a la Comisión Nacional de Valores (CNV)”, señala Luis Álvarez, secretario General de la entidad que vio su luz a comienzos de año. 
En ByMA todavía no definieron los requisitos que deberán cumplir las empresas para poder este listarse en el panel. “Vamos a hacerlo con aporte y colaboración del regulador, de otros mercados, de intermediarios y de emisoras”, resalta Álvarez. Pero sí tienen en claro que la empresa que surgió  de la integración del Merval y la Bolsa de Comercio de Buenos Aires sea la que inicie el recorrido y marque el camino. 
En este sentido, a pesar de tener menos de un año de vida, ByMA ha estado trabajando para fortalecer las prácticas internas de gobierno corporativo con la reglamentación y creación de un comité . “Estamos generando cambios positivos en nuestra cultura. El Merval era una sociedad muy cerrada, con solo 183 accionistas. ByMA es totalmente abierta”, apunta Álvarez. “Nuestras asambleas van a ser muy distintas. La exigencia de los inversores es otra, en cada conference call nos hacen muchas preguntas relacionadas con el gobierno corporativo, nos sacan una suerte de radiografía”, agrega.   
Uno de los aspectos salientes que tiene el nuevo segmento es que las emisoras no tendrán obligación de adoptar los estándares de gobierno corporativo como requisito de listado en el panel general. “El ingreso será voluntario. Invitaremos a todas las emisoras a sumarse al cambio”, explica el ejecutivo. “Hay muchas compañías, especialmente las grandes, que han ido incorporando progresivamente este tipo de prácticas”, agrega Álvarez. “Estas medidas están muy bien vistas por los accionistas, los inversores, el regulador y los mercados. Para las empresas, es como contar con un sello ISO”, remarca.
Con la reciente incorporación de Loma Negra, ByMA tiene hoy 103 empresas listadas. El número podría dar un salto importante en los próximos dos años si se concretan las salidas a Bolsa de varias firmas que hoy están a la espera de encontrar las condiciones adecuadas de mercado. 
La iniciativa se basa en el concepto de autorregulación. “No será impuesto por leyes o regulaciones estatales”, explica Julieta Artal Conte, economista senior de ByMA.

Espejo brasileño 
En el desarrollo de esta iniciativa, las autoridades de la bolsa local se inspiraron en el Novo Mercado, el segmento de cotización que el Bovespa paulista (hoy B3) lanzó en 2000 para albergar a las empresas con estándares diferenciados de gobierno corporativo. “Tenemos la ventaja de contar con esta experiencia que nos sirve como guía. Los mercados no son idénticos pero estamos mirando mucho cómo fue el proceso de incorporación de estas normas para ir copiándolas y adaptándolas a la idiosincrasia argentina”, agrega Álvarez.
También evalúan otras experiencias por las que atravesaron mercados como los de México, España y Chile. “Este es un proceso de implementación gradual, progresivo pero constante. El camino es largo”, dice Álvarez. El modelo brasileño se basa en actualizaciones periódicas, que en muchos casos buscan seguir recomendaciones internacionales de organismos como la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos), al que la Argentina aspira a ingresar, o la Red Internacional de Gobernanza Corporativa (ICGN). De hecho,  en enero del año próximo, estará entrando en vigencia un nuevo reglamento de listado.
“Dos años después de su lanzamiento en diciembre de 2000 ninguna empresa integraba el Novo Mercado”, apunta Santiago Chaher,  director General del Cefeidas Group y codirector del Programa de Gobierno Corporativo de la Universidad de San Andrés. “En 2007, el 57 por ciento de las firmas que cotizaba en lo que hoy es B3 se encontraban listadas en los distintos niveles del Novo Mercado”, explica.
A diferencia de lo que ocurría con Brasil en 2000, la Argentina tiene reglamentaciones de gobierno corporativo relativamente buenas y a la par con las normas internacionales. “Esto genera el desafío de elevar los estándares para satisfacer las necesidades de un mercado más experto en gobernabilidad corporativa”, apunta. El especialista espera que el nuevo segmento porteño pueda exhibir resultados positivos mucho más rápido que los que mostró el Novo Mercado.
Uno de los requisitos que la experiencia internacional suele imponer a los emisores es el de contar con una dispersión accionaria mínima. “En Brasil, las empresas tienen que tener un float mínimo del 25 por ciento, con una excepción del 15 por ciento para las sociedades que tengan una negociación promedio diaria de 25 millones de reales”, explica Artal Conte. El Novo Mercado, entre otras cosas, exige que el capital de las empresas deba ser compuesto exclusivamente por acciones ordinarias con derecho a voto. En el caso de venta del paquete de control, todos los accionistas tienen derecho a vender sus acciones al mismo precio que recibe el grupo mayoritario. El reglamento obliga también la creación de un área de Auditoría Interna y de Compliance. Por otro lado, el Consejo de Administración de las sociedades debe tener un mínimo de 20 por ciento de miembros independientes. 
Para Álvarez, la cuestión de la dispersión accionaria es una barrera cultural a sortear. “El float de muchas de las compañías listadas es poco importante. Esto afecta la negociación secundaria y la participación del accionista minoritario. Tenemos que lograr que las sociedades se animen a abrir más el capital accionario. Para ello necesitamos un contexto de país, un orden económico y financiero favorable”, subraya.
Pero los beneficios de integrar un segmento de negociación de estas características no son solo para los accionistas minoritarios. “Las empresas suelen acceder a tasas de financiamiento más baratas y a plazos más largos”, apunta Álvarez. Además, como son muy buscadas por los inversores,  las ampliaciones de capital suelen ser más demandadas. 
En ByMA aún no definieron el nombre del nuevo panel. “Estamos haciendo una encuesta interna”, explica Soledad Castro, subgerente General del mercado porteño. “Y encaramos un programa de capacitación y educación”, apunta.
Castro remarca la importancia de crear conciencia. “En el caso de las prácticas internacionales para un mejor gobierno corporativo no existe un auditor externo que certifique el grado de cumplimiento. Son los propios inversores los que en definitiva terminan evaluando”, remata. 

La versión original de este artículo fue publicada en la edición 287 de Revista Apertura. Enterate cómo conseguirla acá.
 



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1 Comentario

Julio Augusto Macchi macchi

Muy buena nota. BYMA es el emblema del Mercado de Capitales Argentino

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