08 de Marzo 2018

Qué tienen en cuenta los dueños de Havanna y Wendy’s a la hora de invertir

Inverlat, cuyo portfolio está valuado en US$ 1000 millones, busca dar un giro hacia el rubro energético. Qué tasa de rentabilidad buscan.
 

Qué tienen en cuenta los dueños de Havanna y Wendy’s a la hora de invertir

No hay un mínimo de inversión, el capital invertido es propio y de otras familias argentinas y el objetivo no es vender la compañía en determinado plazo sino que se busca lograr una apreciación del capital a través del desarrollo y la expansión. Esas son las principales diferencias que, Damián Pozzoli, uno de los socios de Inverlat, menciona a la hora de comparar a la empresa con un fondo de private equity. Según él, la firma es una mezcla entre una compañía inversora y un family office gracias a estas características.

“Nosotros no levantamos fondos sino que cada vez que tenemos una oportunidad tratamos de fondear la inversión”, destaca. La ganancia de los inversores está en el rendimiento que se puede obtener del capital a través de dividendos o estructuras financieras. De esta manera, las compañías que integran el portfolio de Inverlat –valuado en US$ 1000 millones– dan una rentabilidad de entre un 25 y un 30 por ciento anual.

Ese portfolio –hasta el momento– está principalmente integrado por empresas del sector del retail. Havanna, Reef y Degasa, el holding que contiene marcas como Wendy’s, KFC y China Wok, son las representantes de este segmento, con la primera como “la joyita de la cartera”, tal como el propio Pozzoli la define. Luego aparece ICSA, una imprenta con medidas de seguridad que tiene el 30 por ciento del mercado de cheques en la Argentina. Por último, como la más reciente –fue adquirida en enero de 2017– GNC Aspro es una de las compañías con las que Inverlat volvió a incursionar en el segmento energético tras la venta en 2014 de Edersa, la distribuidora eléctrica de Río Negro.

Los socios se dividen las tareas y las compañías, pero en la toma de decisiones todos participan. Carlos Giovanelli apunta a Havanna, Osvaldo Pieruzzini se orienta a ICSA, Guillermo Stanley se encarga del marketing y las relaciones públicas de las compañías y Pozzoli se enfoca en Degasa y Reef. Después, para interpretar las características cuali y cuantitativas de las compañías a vender y comprar, cuentan con el apoyo de analistas. “Miramos todas las oportunidades como inversiones individuales dentro de un portfolio o muchas veces como add ons para agregar a otra inversión, como hicimos con Fenoglio y Havanna”, menciona Pozzoli como ejemplo de la chocolatería adquirida y que hoy abastece a la cadena de cafeterías en su segmento de bombones.

Energía en la mira

Con la última compra, del 53 por ciento del paquete accionario de GNC Aspro, Inverlat comenzó a orientar su cartera al rubro al que apuntará en los próximos años. “Estamos mirando el sector de energía porque es una industria que en la Argentina tiene mucho potencial y tendrá un gran desarrollo, fundamentalmente en lo relacionado al shale oil y shale gas”, analiza el socio.

Damián Pozzoli, uno de los socios de Inverlat.

En la compra de Aspro, a pesar de no dar montos de inversión, Pozzoli comenta que se invirtió mucho dinero para sanear a la compañía propiedad del fondo brasilero Lupatech, que se encontraba en problemas. “En 2017 nos dedicamos a reestructurar la deuda, ordenar la empresa, orientarla hacia donde tiene que ir y prepararla para que a partir de 2018 crezca”, menciona. Esa reconversión tiene que ver con el giro en la producción del GNC hacia el petróleo.

“Yo me dedico a esto hace 30 años, todo el tiempo estamos viendo compañías para comprar”, dice Pozzoli sobre el movimiento que se ve en el mercado y que anticipa un mayor interés por las compañías argentinas. Tanto para comprar como para vender Inverlat analiza todo: el negocio, el management, los resultados, la infraestructura y las posibilidades. “Es muy importante imaginarse cómo será el crecimiento, para dónde va a ir y cuáles son los drivers de agregarle valor a la compañía”, explica.

Para él, luego de una caída del interés de los fondos por acercarse a la Argentina, a partir de 2017 se empezó a ver un mayor flujo de negociaciones. “Desde fines de la década del 90 hasta 2014 no hubo mucho interés porque era muy difícil irse, una vez que entraban al país no podían vender en cinco o siete años como buscan la mayoría de los private equity”, recuerda Pozzoli sobre la falta de liquidez que existía debido a la baja demanda de la industria y al escaso movimiento del mercado público. “Ahora el mercado vía cotización de acciones está empezando a existir, aunque sigue siendo chico”, opina.

A partir de los cambios políticos y económicos, Pozzoli cree que la Argentina es el país más atractivo dentro de América latina desde el punto de vista de la liquidez para comprar y vender compañías en el mercado privado. En tanto, una potencial reforma a la ley de mercado de capitales también promete un crecimiento de esta herramienta para desarrollarlo y poder sacar a la bolsa a las compañías, tal como Inverlat hizo con el 17, 5 por ciento del capital de Havanna. De todas maneras, Pozzoli aclara que por el momento no tienen en mente salir a la bolsa con otra firma.

“Brasil, Colombia y Perú están viviendo sus propias inestabilidades, Chile hasta las elecciones no era muy atractivo, en economías chicas como Paraguay, Bolivia y Perú hay pocas oportunidades de inversión”, enumera el socio de Inverlat al comparar las realidades del resto de los países de la región para explicar el interés por la Argentina. En ese sentido, asegura que durante muchos años la empresa no recibía a nadie y ahora está recibiendo a muchos fondos y compañías interesadas en las marcas que administran. Los orígenes de esas consultas provienen, principalmente, de los Estados Unidos y de países europeos como Inglaterra, Alemania y Francia.

 

 

En términos de precios, Pozzoli sostiene que los múltiplos de Ebitda de las compañías argentinas han mejorado respecto de 2012, 2013 y 2014, pero tampoco se ha visto un despegue. La explicación que observa a este comportamiento es que la Argentina todavía es una incógnita. “Mucho público inversor estaba esperando las elecciones, pero todos los acontecimientos y disturbios de diciembre fueron una señal de que todavía el país tiene mucho que demostrar a la comunidad inversora”, señala. De todas maneras, Pozzoli afirma que desde las elecciones el horizonte se amplió y el sector apuesta a una reelección de Cambiemos, por lo cual 2018 sería un año de transición en el que la dinámica comenzaría a cambiar.

Por el momento, a pesar de admitir que reciben propuestas para vender, Inverlat no tiene en mente desprenderse de las compañías que integran su cartera. “No ponemos el foco en la venta, los fondos de private equity hacen su diferencia cuando salen, pero en nuestro caso no es así”, expresa Pozzoli aunque admite que, al ser un negocio financiero, todo depende de que aparezca una buena oferta. En ese caso, la intención de Inverlat es la de reutilizar el capital, por eso si se vende alguna de las firmas que administran se busca tener otra alternativa atractiva para comprar. “Hoy tenemos un portfolio bastante atractivo y queremos comprar compañías que tengan la misma tasa de rentabilidad, algo que no se encuentra fácilmente”, aclara.

La primera y la mejor

“Havanna fue nuestra primera inversión, es una marca muy conocida y querida por la gente”, interpreta Pozzoli sobre la firma de alfajores adquirida hace 14 años y que ahora dio un giro hacia una cafetería que integra lo dulce y lo salado. En 2003 la compañía compró la deuda de la empresa, que había sido propiedad del Grupo Exxel, por unos US$ 32 millones, cuando todavía Inverlat era D&G y participaba como socio Christian Colombo.

En los últimos 18 meses Inverlat, de la mano del management de la cadena liderada por Alan Aurich, llevó a la compañía a una reconversión de su concepto con una importante renovación de sus locales y productos. En ese sentido, Pozzoli menciona al alfajor de 70 por ciento cacao –como el primer producto de la línea– como el más vendido de la empresa, que factura por año US$ 100 millones.

Havanna logró recaudar $ 158 millones en su lanzamiento en la Bolsa.

Más allá de los cambios en el negocio, la salida a la bolsa porteña en 2016 también representó un hito para la empresa argentina. Sin embargo, el ex Citibank admite que el rendimiento de la acción no es el esperado. “Todavía la cantidad de acciones  que se sacó es un porcentaje bajo y la performance tiene que ver con la incertidumbre electoral y económica, aunque desde octubre empezó a subir y tiene buena liquidez”, menciona y avisa que por el momento no está entre los planes sacar más participación al mercado público.

Cuenta pendiente

Gracias a la experiencia ganada con Havanna, a partir de la administración de 60 locales propios sobre los más de 200 que tiene la firma, Inverlat obtuvo el permiso para subfranquiciar Wendy’s, la otra cadena que promete una expansión en el país. “Hoy somos una compañía que puede tener marcas propias, como es Havanna, y de terceros, tal como son Wendy’s, KFC y China Wok”, explica el socio de la firma inversora que posee las master franquicias.

Degasa fue adquirida por Inverlat en 2011, con una mayor presencia en Chile. Hoy, la compañía de emprendimientos gastronómicos que contiene las marcas de comidas rápidas cuenta con 103 locales, con 14 puntos de venta en la Argentina de Wendy’s y KFC y factura US$ 100 millones entre ambos países. “El campo de desarrollo de Wendy’s y KFC en la Argentina es muy importante”, dice Pozzoli sobre las posibilidades de expansión que estuvieron frenadas y que hoy vuelven a aparecer como una promesa.

Mientras que la cadena pudo desarrollarse en el país trasandino, los objetivos de Inverlat en la Argentina quedaron en stand by durante años debido a las dificultades para importar productos. Cuando compraron la compañía tenía solamente KFC y 20 locales de China Wok, por eso al sumar Wendy’s se buscó el crecimiento de esta marca de hamburgueserías tanto en Chile como en el plano local. “A pesar de los impedimentos para traer equipamiento e ingredientes en tres años pusimos 14 locales, pero sin dudas la expansión estuvo por debajo de lo que esperábamos”, se sincera Pozzoli. En Chile, Wendy’s comenzó a desarrollarse en 2015 y desde entonces se abrieron 17 locales, ya que no sufrieron las dificultades que sí vivieron en la Argentina, con lo cual el ritmo de expansión fue mucho más fuerte.

Degasa cuenta con 103 locales de Wendy's y KFC entre Argentina y Chile.

En el mercado local Wendy’s posee ocho locales y KFC tiene seis, pero la meta está en alcanzar los 100 puntos de venta para cada marca en los próximos cuatro años, ahora que las importaciones tienen un carácter más flexible, tal como lo explica el ex director de Inversiones del Deutsche Bank. En lo inmediato, Pozzoli cree que las cadenas pueden sumar 10 locales cada una en 2018, para lo cual Inverlat posee un presupuesto de US$ 15 millones. “Estamos en el proceso de seleccionar subfranquiciados de Wendy’s para Rosario, Córdoba y Mendoza”, anticipa el socio y detalla que en Buenos Aires serán locales propios. El monto para adquirir la franquicia es de US$ 25.000, más un 6 por ciento de royalty y un 5 por ciento para marketing sobre las ventas.

Dentro del retail, en el rubro de indumentaria, Reef es una de las licencias que representa una facturación de US$ 80 millones. La compañía posee ocho locales en el país, pero el 60 por ciento de sus ventas se canaliza a través de la venta en sucursales multimarca. Para sumar a su oferta Inverlat compró las licencias de Canterbury, aunque se vendió por dificultades en la importación. Hoy, la compañía inversora le sumó Supra, la marca de zapatillas para skaters, Brixton, firma de gorros, y Fjallraven, conocida por sus mochilas Kanken de origen sueco.

En un mercado más estable, Pozzoli habla de ICSA como un negocio interesante que funciona bien y no sufre tantos vaivenes como sí lo hace el retail, atado a la coyuntura del consumo masivo. Orientada al sistema financiero, tiene como clientes a los bancos y colegios de escribanos. “Esta compañía la imaginamos como una plataforma para agregarle distintas cosas”, dice Pozzoli sobre las posibilidades de que en el futuro se enfoque a la logística, servicios de marketing y al sistema financiero.

En el camino de la diversificación, Inverlat cuenta con la experiencia financiera de sus cuatro socios y el conocimiento que les otorgó la administración de compañías de distintos rubros. Ahora el sector energético aparece como el principal atractivo, aunque el retail siempre debe estar atento a las negociaciones de quienes deben competir con las miradas de nuevos fondos que asoman. 

 

La versión original de este artículo fue publicada la edición 290 de Revista Apertura. Enterate cómo conseguirla acá.



¿Te gustó la nota?

0

0

Comparte tus comentarios

1 Comentario

Notas de tu interés

Recomendado para vos