17 de Abril 2018

Qué son las SGR y cómo pueden ayudar a las PyMEs a conseguir financiamiento

La búsqueda de avales de sectores no tradicionales y nuevos instrumentos de financiación a PyMEs impulsan la actividad de las sociedades de garantía recíproca. Cuánto pueden crecer este año. 

Qué son las SGR y cómo pueden ayudar a las PyMEs a conseguir financiamiento

Si la economía se afianza este año sobre la ruta ascendente que, aunque irregular, empezó a dibujar en 2017 –un escenario que algunos ven con más optimismo que otros–, las PyMEs serán una pieza fundamental en el crecimiento. Y el crédito para ellas, el eslabón que no puede faltar.  En ese contexto, las Sociedades de Garantía Recíproca (SGR), esos nexos comunicantes entre los empresarios chicos y medianos, y los dueños del capital, están llamadas en 2018 a desempeñar un rol clave.

Hay optimismo y buenas proyecciones en el sector. El sistema de SGR en su conjunto asiste actualmente a aproximadamente 13.000 PyMEs, de las cuales 4000 se incorporaron a la modalidad durante el último año. Así, el volumen total de garantías en juego supera los $ 30.000 millones. Los cinco principales players del sector, de acuerdo con el ranking que elabora el departamento PyME de la Bolsa de Comercio, son Garantizar (vinculada al Banco Nación y Banco Ciudad ), Acindar Pymes, Los Grobo, Aval Federal e Intergarantías.

“Si bien notamos que todos los sectores de la economía tuvieron un crecimiento con relación al índice de inversión PyME que mide, del total de las inversiones, el porcentaje destinado a bienes de inversión productiva en contraposición a las inversiones destinadas a capital de trabajo, los sectores que tuvieron mayores índices de crecimiento fueron la construcción, la industria y los sectores vinculados al agronegocio”, describe el escenario Sabina Ozomek, gerente General de Garantizar SGR. Garantizar posee el 70 por ciento del mercado, asiste a unas 9000 PyMEs y durante 2017 creció 68 por ciento respecto de 2016. En lo que hace a garantías emitidas, llegó a los $ 10.000 millones, con un crecimiento del 80 por ciento. 

Potenciarse

“El año pasado resultó el de mayor crecimiento. Se duplicaron los avales emitidos en 2016 y alcanzamos un monto anual de garantías emitidas de más de $ 5480 millones, lo que representó nada menos que el 40 por ciento de los avales emitidos en toda la historia de Acindar Pymes”, remarca Jorge Laya, gerente General de la SGR, parado en la largada de otro año que proyecta será muy positivo. “Nuestro mayor desafío es crecer en al menos un 70 por ciento en cantidad de PyMES, facilitándoles el financiamiento y trabajando para que puedan no solo acceder a líneas de créditos, sino también bajar fuertemente sus costos de financiamiento”.

Sabina Ozomek, gerente General de Garantizar, la SGR de los bancos públicos.

Desde Aval Federal, su CEO, Gustavo De Gennaro, pone la mira en 2018 y subraya los sectores que cree avanzarán por encima del promedio: “Esperamos un mayor volumen en la construcción y la continuidad del agro, junto con una demanda sostenida en industria y, en particular, en servicios petroleros”. Aval Federal asiste a unas 400 empresas e históricamente le aportó valor a más de 2000 en sus más de 14 años de trayectoria. “Durante el último año pasamos de un monto promedio de Aval/PyME de $ 2 millones a más de $ 3,7 millones por Socio Partícipe. Nuestra cartera ‘viva’ era a fines de 2016 de aproximadamente $ 600 millones y hoy ya estamos por encima de los $ 1500 millones”, dice De Gennaro. 

Más allá de los sectores tradicionales, hay un nuevo abanico de empresas que podrían potenciar su demanda de financiamiento a través de SGR en el corto y mediano plazo. Los sectores vinculados a nuevas tecnologías y biotecnologías, serán la punta de lanza de un desarrollo diferente. 

“En la actualidad asistimos a empresas de biotecnología y tecnología y, por el contacto que tenemos con ellos, no tenemos dudas de que en 2018 seguirán siendo objeto de crédito para poder llevar adelante sus planes de expansión”, dice Ozomek. Desde Garantizar financian proyectos de empresas ya establecidas como así también a start ups, que son proyectos que, si bien no tienen historia crediticia y por eso encuentran alguna limitación en el sistema tradicional para financiarse, pueden ser un proyecto viable para ser asistido por una SGR. 

También en Acindar Pymes les ponen una ficha a sectores que van por fuera de lo que es su “cartera tradicional”, vinculada obviamente a la industria y la minería, el comercio y los servicios relacionados a su core. “Estamos avanzando en avalar PyMEs en industrias variadas. Ya incursionamos en el área de energías renovables y en start ups de tecnología y emprendimientos tecnológicos. Se trata de un nicho muy interesante, que estuvo creciendo en los últimos años. Esto también se refleja en un aumento de la demanda de financiamiento, no tanto por el volumen de capital sino en la cantidad de estos emprendimientos”, asegura Laya.

Jorge Laya, gerente General de Acindar Pyme.

“El trabajo en conjunto entre las empresas y las SGR tiene una potencialidad enorme, dado que de esta manera la gran  empresa puede desarrollar todo el ecosistema PyME que la rodea, ayudando a desarrollar su cadena de valor”, dice el ejecutivo de la SGR de Acindar.  En concreto, aporta un ejemplo del círculo virtuoso que puede generarse: “Las empresas pueden detectar proveedores que necesiten financiamiento para incrementar su capacidad productiva, incorporar tecnología o simplemente mejorar su capital de trabajo y, en conjunto con la SGR, facilitar el acceso a las distintas herramientas a través del Mercado de Capitales o de los bancos”. 

Nuevas ventanillas

Con el aval de una SGR, las PyMEs pueden ir en busca de fondos frescos para financiar capital de trabajo o bienes durables a condiciones de tasa y requisitos más convenientes que si se presentaran en “solitario” frente al ejecutivo de cuentas del banco o los inversores bursátiles. 

La garantía o aval que le da tener un “socio protector” permite a las PyMEs tramitar en mejores condiciones préstamos bancarios, descuentos de cheques de pago diferidos propios o de terceros, fideicomisos financieros, operaciones de leasing y emisión de ON en la Bolsa.

“Históricamente, las SGR emitían la gran mayoría de garantías a través del sistema bancario y mercado de capitales para descuento de cheques, pero estamos viendo con mucha satisfacción que el mercado está tendiendo a utilizar instrumentos innovadores”, dice Ozomek, de Garantizar, y avanza con el detalle: “Un claro ejemplo de esto es la ON simple que se lanzó el año pasado y permite a cualquier PyME financiarse a mediano y largo plazo a tasas competitivas y estructurando el pago de intereses sobre la base del flujo comercial de su negocio. Y lo que es importante, además, es que se puede emitir este instrumento con un régimen simplificado en cuanto a documentación a presentar y procesos de aprobación”.
Si bien el desarrollo de este instrumento esta aún en una fase inicial (fue aprobado a mediados del año pasado), las expectativas son auspiciosas. “Una vez que las PyMEs noten lo sencillo que es financiarse a través de esta herramienta tenemos expectativas que tenga un desarrollo muy importante tanto en 2018 como en los años venideros”, pronostica la ejecutiva de Garantizar. 

“Esperamos un gran crecimiento en el uso de la ON PyME Avalada como el instrumento más adecuado para el alargamiento de plazos y acceso a mayores montos. Creemos que el Mercado de Capitales, si bien tuvo un fuerte crecimiento en 2017 a través de la negociación de cheques de pago diferido, está todavía subutilizado en cuanto a su volumen potencial y diversificación”, desglosa De Gennaro de Aval Federal.

La nueva ON Garantizada cuenta con un régimen simplificado que la hace más dinámica y versátil. Entre sus ventajas, los tiempos de aprobación entre que se presentan los papeles y la emisión no superan los 20 días. También son menores los costos de la emisión. Otro punto a favor que destacan los expertos es que tiene una estructura muy flexible, en cuanto a amortizaciones y pagos, lo que permite a las PyMEs adecuar la estructura al modelo de su negocio. 

Laya, de Acindar, pone blanco sobre negro la conveniencia de las ON bajo el nuevo marco regulatorio: “La emisión de ON para el financiamiento PyME tiene una primera ventaja respecto del financiamiento bancario, que es su costo. Suele ser inferior al emitir deuda y juega en la tasa final que la PyME pague su calificación crediticia y las perspectivas de su negocio tanto en lo particular como en lo sectorial. Además, de acuerdo con los datos de la Bolsa de Comercio a través de su departamento PyME, las ON le dan a la empresa la posibilidad de estructurar la emisión en función del flujo de fondos y demás necesidades y un sistema de financiación transparente en el que se conocen los componentes esenciales, como la tasa final de una emisión de deuda”. Y aporta: “Otro instrumento que ya existía pero está tomando mayor preponderancia es el pagaré bursátil, el cual permite a las PyME financiarse en un plazo de hasta 36 meses y en moneda local o dólares”.

Gustavo De Gennaro, CEO de Aval Federal.

La resolución casi instantánea de necesidades financieras es también un dato clave que las SGR descubrieron el año pasado. Fueron muchas las sociedades que activaron algún tipo de mecanismo para asistir a las PyMEs a sola firma. “En los últimos meses del año pasado lanzamos Garantía Express, a través del cual en 48 hora aprobamos una garantía para que las PyMEs puedan acceder a financiamiento de hasta $ 2 millones a sola firma. El producto tuvo una excelente recepción en nuestros socios, con un incremento importante en nuestra operatoria y seguimos apostando a este instrumento durante 2018”, revela Ozomek, de Garantizar. Aval Federal tiene un mecanismo similar, “Avales a Sola Firma”, por hasta $ 3 millones con monetización en 10 días.

La ruta digital

En un año en el que las perspectivas de crecimiento son auspiciosas, desde la conducción de las SGR entienden que dar un paso hacia la digitalización es imprescindible para mejorar la eficiencia del sistema. “El proceso de digitalización es central a nuestra estrategia de crecimiento. No se trata solo de facilitar la difusión y el conocimiento de la herramienta, sino que el objetivo central es acelerar los procesos de calificación para que una PyME pueda tener respuesta a sus necesidades en el menor tiempo posible”, remarca Laya. 

Aval Federal lanzó en 2017 un programa de crecimiento que se apoya en tres pilares: servicio, producto y tecnología. De Gennaro asegura: “Somos la primera SGR que tiene una app (IOS/Android) para sus socios partícipes y sus Productores. Desarrollamos un modelo de precalificación scoring online de acceso público y para 2018 tenemos planeado que todos los procesos de generación de avales sean sustentados 100 por ciento desde nuestra plataforma tecnológica, incluyendo el proceso de Firma Digital”

Ozomek va en igual sentido: “Miramos mucho lo que hacen las fintech en cuanto a simplificación de procesos y time to market”. Y concluye: “Estamos trabajando en propuestas tendientes a agilizar los tiempos y procesos de emisión de garantías y todo eso lo estamos materializando a través de la digitalización de nuestros procesos”. 

 

La versión original de este artículo fue publicada la edición 291 de Revista Apertura. Enterate cómo conseguirla acá.



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1 Comentario

Patricia Montesori

Para tener un buen balance y mantener todo en orden es necesario que la contabilidad no sufra, implementamos un software llamado Alegra y nos a ido super bien.

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