16 de Julio 2018

Es argentino y factura US$ 1,5 millones con una marca de calzado masculino en EEUU y España

Santiago Pereiro es el confundador de Cobbler Union, un emprendimiento trasatlántico de zapatos para hombres.

Es argentino y factura US$ 1,5 millones con una marca de calzado masculino en EEUU y España

En 1998, Santiago Pereiro viajó a España de mochilero. En ese momento supo que volvería a vivir allí. Por entonces, este ingeniero Industrial (ITBA) oriundo de Puerto Madryn trabajaba en Ternium, en la que permaneció hasta 2002 cuando decidió dejar de lado el mundo corporativo, emprender y mudarse a España.

 

Santiago Pereiro

Son las 11 de la mañana de un frío día de enero en Madrid. Pereiro acaba de llegar desde Barcelona al aeropuerto de Barajas. En un café, pide un cortado y recuerda la decisión que lo llevó a cambiar su destino: “No me veía como un CEO, independientemente de poder llegar o no a ese puesto, pero era un camino que no me interesaba recorrer”. El cambio lo llevó a crear junto a un socio y excompañero en Techint, Luis Sosa Mendoza –quien hoy forma parte del Ministerio de Turismo– Terra Sur, una agencia de viajes premium que creaba propuestas a medida para clientes VIP. Pereiro se encargaría de desarrollar la pata internacional y así cumplir su objetivo de vivir en el país ibérico.

 

Esta decisión lo llevó a conseguir inversores dentro de la firma y a mantener un negocio que duró más de ocho años. Pero no tomó el vuelo que esperaban: “Funcionó bien y crecimos bastante en Europa pero, en el momento que quisimos hacer un salto, en 2008, no supimos navegar la crisis”. La venta de Terra Sur en 2010 lo llevó de vuelta a la Argentina. Mientras buscaba un proyecto en el que invertir, se ocupó junto a su amigo Daniel Porcelli, quien residía en Atlanta, Estados Unidos, en ayudar vía Skype a otro amigo de Puerto Madryn que elaboraba zapatos premium de manera artesanal en Barcelona: Norman Vilalta. Conocido por fabricar zapatos a medida para personalidades como el chef Ferran Adriá, confió en sus amigos para ordenar su negocio. “En dos años invertimos, armamos bien el taller que tenía y desarrollamos el ready to wear”, cuenta Pereiro, quien volvió a Barcelona, pero confiesa que al tiempo decidieron separarse para “mantener la amistad”.

 

 

Junto a Porcelli decidieron seguir en el negocio del calzado masculino, desarrollar su propia colección y venderla a través de un e-commerce. El proyecto se llamó Cobbler Unión y terminó convirtiéndose en una start-up transatlántica con cinco empleados y una facturación anual de US$ 1 millón. Aunque la producción y el equipo crecen en los Estados Unidos, el objetivo para 2018 es crear cimientos en España para expandir la presencia en el mercado europeo. Uno de los primeros pasos será mudarse de Barcelona a Madrid, ciudad estratégica para el networking y por su cercanía a los principales centros de producción, uno de los fuertes de España y foco de los costos del negocio, porque, según aclara Pereiro: “Si el zapato si no está bien hecho, duele y no lo comprás más”.

 

Cobbler Union

Facturación: US$ 1 millón (2017). US$ 1,5 millones (estimada 2018)

Inversión inicial: US$ 100.000

Empleados: 5

Clientes: más de 4000

Países en los que se encuentra: España y Estados Unidos

 

La versión original de este artículo fue publicada en la edición 293 de Revista Apertura. Enterate cómo conseguirla acá.



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