27 de Septiembre 2017

El debate sobre el voto electrónico: ¿sí o no?

La demora en el escrutinio de las PASO en la provincia de Buenos Aires reavivó el debate por su adopción. Los argumentos a favor y en contra. 

El debate sobre el voto electrónico: ¿sí o no?

La expresidenta y precandidata a senadora por la provincia de Buenos Aires Cristina Fernández de Kirchner anuncia su victoria en el momento en que el escrutinio provisorio llega a la diferencia mínima que mostraría esa larga noche: apenas 0,1 puntos porcentuales.

Poco más de tres horas más tarde, el recuento quedaría clavado en 95,68 por ciento de las mesas. Al frente quedaba el precandidato de Cambiemos, Esteban Bullrich, con 34,19 por ciento de los votos. La expresidenta, en segundo lugar con 34,11 por ciento. Apenas 0,08 puntos por debajo, nada más que 6915 votos de distancia, cuando todavía quedaban sin computar 1537 mesas, la mayoría de ellas en La Matanza.

La historia se cierra dos semanas después cuando la Justicia Electoral concluyó el recuento definitivo en el que Cristina Kirchner se impuso por 20.324 sufragios, 0,21 por ciento de diferencia.

El conteo de votos bonaerenses en las recientes elecciones primarias reavivó el debate sobre la instalación de la boleta única electrónica (BUE) impulsada por el Gobierno, con la promesa de mayor transparencia y celeridad en los resultados de los comicios.

El sistema, propuesto en el proyecto de ley de reforma electoral que obtuvo media sanción en Diputados en 2016, había sido puesto en tela de juicio por especialistas, que aseguraban –en contra de lo sostenido por el oficialismo– que se trata de una versión de voto electrónico, susceptible de manipulaciones y hackeo.

Más problemas

“Voto electrónico o boleta electrónica es lo mismo, hay que dejar eso bien claro. Este sistema crea más problemas que aquellos que, supuestamente, soluciona. El principal es que reduce las capacidades de auditar el proceso electoral, porque no todos saben programar”, afirma Beatriz Busaniche, presidenta de la Fundación Vía Libre, una de las entidades que expuso sus reparos a la implementación de la BUE antes de que el proyecto pasara por la Cámara baja.

La especialista agrega que si lo que el Gobierno buscaba evitar con la introducción de la BUE era el robo de boletas o el elevado costo de impresión que supone el sistema actual, ambos problemas se solucionarían con la implementación de la boleta única en papel (BUP): “Dicen que con la cantidad de categorías que se pueden llegar a acumular en un mismo acto eleccionario es imposible, pero en las cárceles se vota así. No hay voluntad política”.

Busaniche destaca que hoy existe consenso en que no hay sistema de voto electrónico que permita respetar el secreto del voto, la integridad del sufragio y garantizar la transparencia. Este último dato fue clave para que el Tribunal Constitucional de Alemania declarara inconstitucional la utilización de urnas electrónicas, ya que no permiten la fiscalización del proceso electoral por personas sin conocimientos técnicos.

En la otra vereda, Leandro Querido, director Ejecutivo de la ONG Transparencia Internacional, dice que no hay que confundir la BUE con un voto electrónico tradicional: “La BUE no requiere un saber especial. Cualquier fiscal sabe que las boletas están dentro de las urnas”.

El sistema que el Gobierno busca implementar tiene como distintivo la impresión del voto en una boleta de papel. La papeleta cuenta con un chip RFID que un escáner leerá en el momento del recuento y que, dicen los defensores del sistema, le da rapidez al escrutinio.

Según Marcelo Leiras, investigador Principal del Programa de Instituciones Políticas del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec), la celeridad para el recuento que muchos presentan como ventaja en los sistemas electrónicos de votación es, en realidad, un problema: “El paso que media entre la emisión y el registro del voto está hecho por un sistema informático, que no puede ser evaluado por todo el electorado. Por eso en varios países se retrajo la adopción de sistemas electrónicos”.

En retroceso

En la actualidad, Brasil, Venezuela, India, Bélgica, Filipinas y Estonia cuentan con sistemas de votación electrónica para todos los cargos electivos. En tanto, en Alemania, Irlanda, el Reino Unido, los Países Bajos, Noruega, Finlandia y Kazajistán los sistemas electrónicos fueron prohibidos o se encuentran legalmente paralizados.

En las últimas elecciones presidenciales, Francia abandonó los planes de usar un sistema de votación por Internet para los residentes en el extranjero a raíz del riesgo de ataques cibernéticos.

El especialista del Cippec cree que el sistema electoral actual de la Argentina no plantea problemas graves. En cambio, apunta a las reglas para formación de partidos políticos y para formación de alianzas: “Debería haber más restricciones, eso es lo que hace confusa las elecciones”.

“No estamos en contra de la adopción de tecnología. En la ciudad santafesina de San José del Rincón, en las primarias del 13 de agosto, se hizo una prueba piloto con tablets y celulares para ayudar al recuento. Se puede incorporar alguna tecnología, siempre y cuando se resguarde la integridad del voto y se tenga bien en claro qué se quiere solucionar”, concluye Busaniche.

Los mejores, en papel

Suecia, Islandia, Noruega, Dinamarca, Finlandia, Luxemburgo, Australia, Nueva Zelanda y Uruguay. Son los ocho países con puntaje perfecto en su sistema electoral para el Índice de Democracia elaborado por el semanario británico The Economist. En todos los casos usan un sistema electoral basado en boletas de papel. Suecia y Uruguay utilizan, como en la Argentina, papeletas partidarias.

Los otros seis países acuden a las urnas con el sistema de boleta única de papel, también conocida como boleta australiana. Fue en ese país donde hace más de 150 años se empezó a utilizar una misma papeleta con todos los candidatos.



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3 Comentarios

En cualquier sistema el fraude se puede hacer electrónicamente luego de ingresar los datos. Hay un programa que suma y eso se puede "tocar". No parece exagerado aquel triunfo de Cristina con un 54%. Sospechoso por lo menos.

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Dario Martinez Martinez

BOLETA ÚNICA EN PAPEL! YA!

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Emilio Gaviria

Para los argentinos que hacemos trampas desde la colonia no hay sistema invulnerable. Me inclino por la boleta única de papel y que se puedan tachar a los candidatos.

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