03 de Agosto 2017

Los factores que hacen que en la Argentina algunos productos valgan el doble que en otros países

Cuál es la situación con respecto a los mercados internacionales, sector por sector.

Los factores que hacen que en la Argentina algunos productos valgan el doble que en otros países

Los costos laborales, la elevada presión tributaria y la obsolecencia  tecnológica son algunos de los factores que inciden directamente sobre el precio final de los productos y afectan la competitividad del país con respecto a los mercados internacionales. Si tenemos en cuenta el ranking global de competitividad elaborado por el Foro Económico Mundial (ICG WEF, por sus siglas en inglés), la Argentina cayó del puesto 85 al 104 (de 138 países relevados) entre 2011 y 2013, posición que aún mantiene.

La Cámara Argentina de Comercios y Servicios (CAC) realizó un análisis de la situación estructural de formación de precios de algunos de los sectores más representativos de la economía: electrodomésticos, alimentos y bebidas, automotriz, textil y farmacéutico.

Electrodomésticos

Los electrodomésticos se posicionan según la CAC como un caso afortunado entre el resto de las categorías. Por las restricciones de importación de las que fue víctima durante los últimos años, el sector se vio obligado a mejorar su competitividad en lo que a fabricantes locales respecta. Sin embargo, ese empuje no fue suficiente para ponerse a la altura de sus competidores globales, y hoy sigue dependiendo en un gran porcentaje de insumos importados.

Para la entidad a cargo del informe, “el precio de los componentes locales (por ejemplo, los motores) y algunas materias primas (polímeros con carga) se encuentran por encima de la referencia internacional. Esto se debe a que se encuentran afectados, tanto por los costos logísticos y de almacenamiento, como así también por los costos financieros. Los primeros no solo encarecen la producción, sino también la competencia internacional. En tanto, los costos financieros mantienen relevancia debido a que la mayor parte de estos bienes se comercializan a través de tarjetas de crédito y en cuotas, lo que deviene en un mayor precio del bien final”.

La dificultad de alcanzar una escala suficiente, los costos laborales, la presión impositiva y los costos financieros son las principales razones por las que, por caso, comprar un electrodoméstico en Argentina puede ser un 5 por ciento más costoso que en Brasil o hasta un 23 por ciento más caro que en el país trasandino.

Compuesta por dos líneas (la blanca, de heladeras, freezers, lavarropas, cocinas, etc; y la marrón, de reproductores de DVD y equipos de audio), la categoría es deficitaria en materia de comercio exterior. En lo que respecta a exportaciones industriales, su venta representa un 1,2 por ciento del total (0,9 por ciento, correspondientes a los productos de línea blanca, y 0,3 por ciento, a su par “marrón”).

Alimentos y bebidas

Varios factores diversos influyen en lo que es la diferencia de precios de productos nacionales en la comparación internacional si de alimentos y bebidas se trata. En la producción de manzanas, por ejemplo, la concentración de la cadena “aguas abajo” aprecia un 16 por ciento más a la fruta local con respecto a su precio promedio en el resto del mundo.

En lo que atañe a la industria del vino, los costos logísticos, la falta de infraestructura adecuada así como de acuerdos comerciales pertinentes encarecen un 29 por ciento más promedio a estas bebidas de origen argentina en su comparación con otros países productores (el vino local es un 31,2 por ciento más caro que el chileno y un 27,6 más costoso que el australiano).

Para la CAC, “ante el potencial de un sector que se destaca en el mercado internacional por sus calidades”, resulta imperioso llevar a cabo obras de infraestructura que reduzcan los costos terrestres, logísticos y fluviales; continuar con la eliminación de impuestos, tal como se realizó en diciembre de 2015 con la supresión de derechos de exportación a productos regionales; y avanzar en la firma de acuerdos comerciales por fuera de los límites latinoamericanos, lo que permitiría obtener una ventaja en términos arancelarios y mayores ingresos para los exportadores y la nación en general, así como diversificar mercados donde colocar el vino nacional.

El mercado lácteo local se caracteriza, por su parte, por una fuerte presión impositiva a sus productores, costos altos de transporte y una fuerte concentración dentro de la industria (Mastellone, Sancor, Saputo, Danone e Ilolay concentran el 61 por ciento de la producción). Así, sus productos salen para el consumidor un 0,9 por ciento más de lo que cuestan en Chile y hasta un 8,7 por ciento más de lo que pagarían por ellos en Brasil.

Automotriz

La elevada presión impositiva y la alta participación de insumos importados son los principales enemigos del sector automotriz que exhibe una brecha de precios del 12 por ciento comparado con los números de Brasil. Si tenemos en cuenta los costos de adquirir un vehículo en Chile y México, la brecha llega al 54 por ciento y al 76 por ciento respectivamente. El 54,5 por ciento del precio final de un vehículo de fabricación nacional está compuesto solamente por impuestos.

Desde la CAC aseguran que para mejorar la competitividad en este sector se deben realizar rebajas impositivas por parte del sector público, mientras que el privado debe invertir en mejoras tecnológicas que ayuden a reducir el costo laboral de la fabricación de autopartes.

Textil

La industria textil es una de las que evidencia una mayor diferencia de precios con respecto a los de referencia internacional, ya que una remera de algodón de marca premium en Argentina sale un 105 por ciento más que en Estados Unidos. Las problemáticas que más afectan a este sector son los costos laborales no competitivos que repercuten en una informalidad de más del 40 por ciento, además de la elevada presión impositiva.

El precio final de los productos textiles se ve notablemente influenciado por los impuestos y los costos de logística que se convierten en una de las cargas más pesadas para el sector. Para el organismo de comercio, la solución es realizar una mayor inversión en I+D+i (investigación, desarrollo e innovación).

Farmacéutica

Dentro de todos los sectores relevados, el farmacéutico se distingue por ser el único en el que la CAC no detectó una incidencia alta por parte de ninguno de los componentes analizados (impuestos, logística/infraestructura, costo laboral, costos financieros y productividad/escala). Sin embargo, los que sí registraron una influencia media dentro de esta industria fueron los impuestos, su participación en el precio final es del 33 por ciento, y la logística, incide en un 7 por ciento.

La brecha de precios se ubica entre un 50 por ciento más caros o más baratos dado que el sector tiene potencial para posicionarse en la región. Si bien posee buena competitividad a nivel internacional, el margen adicional que llegan a cobrar las farmacias con respecto al valor base de las droguerías es del 100 por ciento, según un estudio realizado por la CAC con datos del Ministerio de Hacienda. Las mejores sugeridas para optimizar este panorama son la regionalización productiva y una profundización en las inversiones en I+D+i.



¿Te gustó la nota?

0

0

Comparte tus comentarios

3 Comentarios

Diego Mateo

contáctenos para su préstamo rápido e instantáneo SALUDOS DIEGO MATEO correo electrónico: prestigecommunitycreditunion@gmail.com

Reportar Responder

Joaquin Rombola

Por favor borren está nota, me pidieron que haga un trabajo con ella!

Reportar Responder

Joaquin Rombola

¿Necesita un préstamo urgente? contáctenos a través de nuestro correo electrónico (henriettafernandoloanfirm@gmail.com) para solicitar un prestamo.

Reportar Responder

Notas de tu interés

Recomendado para vos