08 de Mayo 2018

La Argentina vuelve a recurrir al FMI: ¿qué tipos de crédito ofrece el organismo y qué condiciones podría poner?

El equipo económico, encabezado por el ministro Dujovne, iniciaría las conversaciones con el Fondo Monetario Internacional en las próximas horas. 

La Argentina vuelve a recurrir al FMI: ¿qué tipos de crédito ofrece el organismo y qué condiciones podría poner?

Con un video grabado desde el Salón Blanco de la Casa Rosada, el presidente Mauricio Macri anunció este martes que la Argentina inició conversaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para obtener que el organismo le otorgue “una línea de apoyo financiero” al país. De acuerdo a lo expresado por el mandatario argentino, el financiamiento le permitiría al país “evitar una gran crisis económica”, algo que –a su entender– “dañaría a todos”.

Horas más tarde, Christine Lagarde directora Gerente del FMI, calificó a la Argentina como “un valioso miembro” del organismo y destacó que esperaba “trabajar juntos para fortalecer la economía” del país.   

Si bien desde el Gobierno se remarcó que la negociación con el FMI se encuentra en una etapa preliminar –el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, viajará en las próximas horas a Washington para iniciar las conversaciones–, Macri reveló que había hablado con Lagarde para “arrancar hoy mismo a trabajar en un acuerdo”. Pero, ¿qué tipo de acuerdo podría alcanzar el país? ¿Qué líneas de crédito ofrece el organismo y cuáles son los requisitos ligados a cada una de ellas?  

Según enuncia el Fondo Monetario Internacional en su página web, “un país miembro puede solicitar asistencia financiera al FMI si tiene una necesidad real o potencial de balanza de pagos, es decir, si no dispone o podría no disponer de financiamiento en montos suficientes y en condiciones accesibles para hacer frente a sus pagos internacionales netos”. El organismo indica también que cuenta con “diversos instrumentos” que “se adaptan a los diferentes tipos de necesidades de balanza de pagos –efectivas, prospectivas o potenciales; a corto o a mediano plazo– como a las circunstancias específicas de los diferentes países miembros”. De esas variables, y del nivel de ingresos de cada país, dependerá el tipo de crédito que el país le solicitará al Fondo.

Al no pertenecer al grupo de países de bajos ingresos, la Argentina deberá solicitar un cédito no concesionario. Es decir, aquellos que están sujetos a la tasa de interés del FMI.

Tipos de créditos no concesionarios:

- Acuerdos de Derecho de Giro (Stand-By). Tienen por objetivo ayudar a los países a resolver problemas de balanza de pagos de corto plazo y los desembolsos están supeditados al cumplimiento de dichas metas. En general, tienen una duración de 12 a 24 meses y el reembolso debe efectuarse en un plazo de 3¼ a 5 años. Pueden usarse para fines precautorios, es decir, el país puede optar por no girar los montos aprobados y retener la opción de hacerlo más adelante si las condiciones se deterioran. Constituyen la mayor parte de la asistencia no concesionaria del FMI que se ha proporcionado, históricamente, a este tipo de acuerdos.

- Línea de Crédito Flexible (LCF). Destinada a países en los que las variables fundamentales de la economía, las políticas y la aplicación de las políticas han sido muy sólidas. La duración es de 1 o 2 años, con un examen provisional después de un año para confirmar que el país continúa cumpliendo con los criterios. El monto total del acceso está disponible de inmediato en vez de suministrarse en forma escalonada. A diferencia de los acuerdos Stand-By, los desembolsos en el marco de la LCF no están condicionados a compromisos en materia de políticas porque los países habilitados para participar en la LCF tienen una trayectoria demostrada en la implementación de políticas macroeconómicas adecuadas.

- Línea de Precaución y Liquidez (LPL). También destinados a países con políticas y fundamentos sólidos. Los países habilitados para activar la LPL quizás enfrenten vulnerabilidades moderadas y no se ajusten a los criterios establecidos para acceder a la LCF, pero no necesitan los mismos ajustes sustanciales de las políticas que normalmente están asociados a los Acuerdos de Derecho de Giro. Pueden ser de seis meses o de hasta 2 años y están sujetos a exámenes semestrales. El acceso a los acuerdos de seis meses está limitado a 125% de la cuota en épocas de normalidad, pero ese límite puede incrementarse a 250% en circunstancias excepcionales. Los acuerdos a 1 o 2 años están sujetos a un límite de acceso anual de 250% de la cuota y todos los acuerdos en el marco de la LPL están sujetos a un límite acumulativo de 500% de la cuota. El plazo de reembolso es el mismo que el de los acuerdos Stand-By.

- Servicio Ampliado del FMI (SAF). Destinado a aquellos países que deben resolver problemas de balanza de pagos de mediano y más largo plazo y que exigen reformas económicas fundamentales. El uso de este servicio aumentó considerablemente durante la reciente crisis, debido a la naturaleza estructural de los problemas de balanza de pagos de algunos países miembros. El plazo no suele superar los tres años en el momento de la aprobación, con una prórroga de hasta un año. El reembolso debe efectuarse normalmente en un plazo de 4 años y medio hasta 10 años desde la fecha de desembolso.

- Instrumento de Financiamiento Rápido (IFR). Creado para reemplazar y ampliar el alcance de las políticas de asistencia en casos de emergencia. Proporciona asistencia financiera rápida con limitada condicionalidad a todos los miembros que se enfrentan a una necesidad urgente de balanza de pagos. El acceso está sujeto a un límite anual de 37,5% de la cuota y un límite acumulativo de 75% de la cuota. 



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1 Comentario

Gerar

Que inoperantes!! Terminen su administración y váyanse.

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