28 de Diciembre 2017

El Gobierno recalibró las metas de inflación: ¿dónde queda parado el Banco Central?

El equipo económico ajustó el objetivo a 15 por ciento para 2018. Los analistas opinen sobre el rol que deberá encarar la entidad monetaria.

El Gobierno recalibró las metas de inflación: ¿dónde queda parado el Banco Central?

Después de negar en repetidas ocasiones un posible ajuste en las metas de inflación, el Gobierno Nacional decidió “recalibrar” el aumento de precios proyectado para 2018 ajustándolo al que preveía el proyecto del año que viene, que ayer se convirtió en ley. El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, anunció en conferencia de prensa que la nueva meta será de 15 por ciento, pasando a 10 por ciento la de 2019 y recién a 5 por ciento en 2020. Federico Sturzenegger, presidente del Banco Central, se convirtió en la cara visible del esquema de metas defendiendo a capa y espada los objetivos pactados en 2016 que ahora se esfumaron. Para los analistas económicos consultados por Apertura.com, el rol que encare la entidad monetaria en los próximos meses será clave para identificar qué camino tomará para cumplir una meta que, según el análisis general, aún se perfila difícil.

“Sería una mala señal si de repente se empiezan a bajar las tasas de interés de referencia. A la inflación le cuesta ir moderándose y si bajás las tasas ahora no va a ayudar”, señaló Matias Carugati, economista jefe de Management & Fit. Según un estudio realizado por el analista, solo un 37 por ciento de los países que implementa este tipo de esquema tienen éxito. “El Banco Central no tiene un trabajo fácil por delante, además no tiene margen para bajar las tasas porque si lo llegara a hacer sería demasiado el daño. Debería mantenerse comprometido y tener una tasa de interés en línea con este compromiso”, expresó Carugati. Con respecto a la imagen de Sturzenegger, para el economista este ajuste de los objetivos significará un costo. Sin embargo, hace una salvedad: “El costo de credibilidad que paga será menor si se terminan cumpliendo las metas”.

En cambio, para Pablo Goldín, director de Macroview, la reputación de la entidad monetaria desde el punto de vista macro es “una anécdota”. Y detalla: “Lo relevante es qué hace el Banco Central en pos de cumplir esa meta. Si para cumplir el 15 por ciento necesita tener las tasas altas vamos a estar en la misma historia”. Según el economista, los esfuerzos por bajar la inflación al 12 por ciento podían poner en riesgo la reactivación de la actividad económica. “Esto es el resultado de una puja del Gobierno entre el ala más política y la más financiera que temen que el modelo antinflacionario del Banco Central sea parecido al brasileño, un banco duro y firme que trata de cumplir sus metas a rajatabla”, analizó Goldín. Además, apuntó al movimiento en el tipo de cambio y la colocación de Lebacs como las principales dificultades para bajar las tasas de interés.

Los participantes del Relevamiento de Expectativas Macroeconómicas (REM) pronosticaron una inflación anual del 16,6 por ciento para 2018. Si bien la proyección sigue siendo superior a la nueva meta, los analistas coinciden en que el 15 por ciento es más cumplible. “Me parece muy razonable, ¿por qué no cambiar las metas cuando ves que no se cumplen? Tener una meta increíble tampoco favorece a la credibilidad”, afirmó Camilo Tiscornia, director de C&T Asesores Económicos. Y apuntó al Poder Ejecutivo: “La decisión provino de la parte política y Sturzenegger actúa en consecuencia. Las metas nunca las fijó el Banco Central, fue una decisión que tomó en su momento (Alfonso) Prat Gay”.

Para el analista económico Iván Carrino, la figura del presidente del Banco Central queda “opacada” luego del anuncio de hoy. “Lo que sacamos de esta conferencia de prensa es que cómo se baja la inflación no lo decide el Banco Central sino (Nicolás) Dujovne y (Marcos) Peña. Acá triunfó el ala más pratgayista del  Gobierno porque él planteaba que el ritmo de desinflación tenía que ser más bajo”, aseguró. Según el economista, no hay espacio para bajar las tasas de interés. “Dicen que con esta nueva meta ‘hay espacio para relajar la política monetaria’, pero si con esta tasa a 28,75 por ciento las expectativas de inflación son del orden del 26 por ciento, habría que subirlas no relajarlas”, detalló. Y sintetizó: “Esta es la claudicación del Banco Central”.



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1 Comentario

Gerardo Sol Suarez

Son unos inoperantes!

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