13 de Marzo 2018

Transformación digital: tres claves para que sea efectiva

Los paradigmas y el status quo cambian prácticamente a diario y las empresas no pueden ser ajenas a estos cambios.

Transformación digital: tres claves para que sea efectiva

Los paradigmas  y el status quo cambian prácticamente a diario y las empresas no somos –ni estamos ajenas– a estos cambios. Nos encontramos en ese mundo.

Históricamente, los colaboradores fueron siempre vistos como un miembro más de la organización, pero no como los motores de cambio y crecimiento. Hace unos años, desde las empresas entendimos que el crecimiento e impacto que tengamos depende directamente del desarrollo del potencial humano y que, para poder llevarlo a cabo, enfrentamos enormes desafíos.

Como toda cambio estructural, la resistencia y el miedo suelen aparecer en primer lugar, incluso conociendo todos los beneficios que traerá a la organización y a las personas. Por eso, toda gran transformación debe ser implementada de forma gradual y progresiva; de lo contrario nuestras ideas quedarán solo en simples ideas sin ninguna acción por detrás.

Una opción: capacitación online

Incluir tecnología para optimizar los procesos empresariales es cada vez más frecuente, y la capacitación y el desarrollo de los recursos humanos no son la excepción.  Muchas compañías estén incorporando metodologías de capacitación online para formar a sus empleados, comunicar actualizaciones a los miembros de su equipo, entrenar sus redes de venta u ofrecer contenido exclusivo para fidelizar a sus clientes pero no siempre se conoce por dónde comenzar o qué tecnología elegir.

Para que los procesos de transformación digital a través del conocimiento sean efectivos en la organización hay tres factores que debemos tener en cuenta:

  1. La cultura digital como elemento estratégico

Es es sumamente importante pensar en la cultura de la organización y el cambio que vamos a producir al introducir un nuevo proceso. Debemos recordar que solo el 2,5% de las personas aceptarán este cambio sin resistencia; el resto de los miembros de la empresa demorarán más tiempo en incorporar las modificaciones, y es por este motivo que debemos pensar en armar una estrategia clara para llevar este proceso a cabo.

Se debe identificar a los innovadores y convertirlos en los voceros del cambio, generar la necesidad de conocer más sobre el proceso, armar un plan de trabajo basado en pequeñas etapas y objetivos y mostrar resultados que generen un efecto de contagio positivo. El mejor aliado de los cambios es el efecto “boca en boca” entre los colaboradores que vivenciaron la experiencia y tuvieron un resultado favorable.

  1. El diseño instruccional del conocimiento a transmitir

Para que el impacto sea el esperado, se debe pensar siempre en el conocimiento a transmitir.  Esto significa no solo pensar en el contenido a compartir, los temas y el orden de la capacitación, sino en toda la estructura para llevar a la realidad el programa de formación. Es importante establecer un proceso y ciclo de trabajo que comience con escuchar las necesidades y problemas de los colaboradores y el análisis de los mismos; luego diseñar y desarrollar el contenido en base a ello, y finalmente su implementación y posterior evaluación de resultados. Este ciclo debe ser un círculo virtuoso que llevemos adelante de forma constante y continua.

  1. La plataforma tecnológica que se irá a utilizar para transmitir ese conocimiento

Debemos pensar cuál es la plataforma tecnológica que mejor se adapta a las necesidades de nuestra organización y que nos permitirá transmitir todo ese conocimiento de forma efectiva y precisa. Es de gran importancia contar con herramientas dentro de la misma que nos permitan tener interacción y comunicación fluida entre todos los miembros y que podamos llevar métricas del trabajo, del impacto y la satisfacción generada en tiempo real.  Para ello, también es crucial el involucramiento del proveedor como un socio estratégico de nuestra empresa que nos acompañe durante el crecimiento y pueda convertirse en nuestro equipo extendido de trabajo.

Estos tres factores deben estar siempre presentes y debemos considerarlos como parte de nuestras métricas de negocio.  Si nos olvidamos de ellos, lo más probable es que volvamos al status quo generando una sensación de frustración y fracaso en toda la organización de la que luego será muy difícil recuperarse.  

Ahora que conocemos más sobre este proceso de transformación digital, es hora de aventurarse e impulsar nuestras organizaciones desde el crecimiento y desarrollo de cada individuo entendiendo que a las empresas las hacen las personas y sin ellas no hay motor de desarrollo.

 

Colaboración de Endeavor Argentina.



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