10 de Abril 2018

Desde $ 7000 se puede blindar un auto: cómo reconocer los tipos de protección

El blindaje total cuesta hasta US$ 32.000, pero existen opciones más económicas para los que buscan proteger solo algunas partes del vehículo.

Desde $ 7000 se puede blindar un auto: cómo reconocer los tipos de protección

Aunque en 2017 se registró un boom de ventas de autos en el país con un crecimiento cercano al 27 por ciento, esto no derramó en la industria del blindaje. “La sensación de necesidad de un auto blindado no es la misma de antes. El mercado se ha reducido poquito, pero está estable”, asegura Horacio González Ramírez, director de Strong, brazo especializado del Grupo Dietrich. Si bien siempre estuvo muy relacionada al sector corporativo por una cuestión de protocolo, el directivo afirma que hoy en día el 60 por ciento de sus clientes son particulares que buscan darle un upgrade a su seguridad. Y agrega: “El mercado de las fuerzas de seguridad ha disminuido porque hoy están trabajando mucho en el mantenimiento de las unidades, entonces duran más”.

A pesar de esto, para González Ramírez en el 2018 pareciera asomar un horizonte más soleado para la industria. “Con respecto a la proyección de este año, somos más optimistas que en el 2017. La recuperación que vemos es porque va a haber más disponibilidad de autos blindables”, expresa, en diálogo con Apertura.com. Sin embargo, el ejecutivo derriba el mito de que es necesario un auto potente para comprar un blindaje. “Estamos desarrollando cristales ultralivianos por lo que está bajando el peso, entonces podes blindar hasta un auto de 120 caballos de potencia”, explica.

Los valores de un blindaje promedio, detalla el director de Strong, pueden oscilar entre los US$ 32.000 para un servicio completo y los $ 7000 en las protecciones más económicas. Según su perspectiva, lo que abarata el costo es la forma de blindar, la cual puede ser 360° - que involucra una cobertura total -, parcial – cubre los vidrios, las puertas y el respaldo del asiento trasero – o incluso localizado. “El blindaje parcial cuesta un 60 por ciento del valor del blindaje total, el de los vidrios vale el 50 por ciento y si le sumas las puertas asciende al 70 por ciento del total”, especifica. Estos precios corresponden al blindaje antibalístico, el cual resiste ataques de armas 9 mm y ametralladoras, lo único que lograría penetrarlo es un fusil.

Por otro lado, también existen los blindajes antivandálicos, los cuales se aplican en los vidrios del vehículo. De acuerdo a su resistencia, los precios van desde $ 7000 para la lámina de seguridad autoadhesiva, cuya instalación se realiza en 24 o 48 horas, hasta $ 60.000 la placa de policarbonato de 4mm de espesor que puede aguantar hasta 200 golpes. “El Strong Glass One consiste en un proceso industrial en el cual se le agregan dos polímeros al vidrio, entonces cuando estalla, esto lo mantiene entero”, detalla González Ramírez sobre la protección de 1mm de espesor y resistencia de hasta 50 golpes. El proceso de instalación demora alrededor de cuatro días y su precio es de aproximadamente $ 25.000.

Los blindajes para prevenir actos de vandalismo representan la mayor parte del negocio de Strong. “Antivandálicos colocamos aproximadamente 150 por mes, mientras que los antibalísticos serán entre 10 y 12”, afirma el ejecutivo. Los tiempos de instalación son un factor importante, ya que el proceso de blindaje total lleva casi un mes. Aunque no hay situación en la que no recomiende un blindaje, González Ramírez reconoce que sí hay sectores del vehículo que no valen  la pena proteger. “Algunos quieren blindar el piso, pero no tiene sentido porque ahí sería necesario un blindaje antiexplosivos. Quizá también en altos muy altos no recomendamos blindar el techo, como para reducir costos”, explica.

Además, el director de Strong brinda una serie de tips para que los usuarios puedan reconocer qué tipo de protección se está aplicando, especialmente en los vidrios. “Es importante saber diferenciar una lámina autoadhesiva de un proceso industrializado, el cual tiene más resistencia. Lo primero que hay que mirar es el espesor. Después hay que mirar los sellos que tienen los vidrios originales, ya que en el caso de la lámina, el sello es difícil de leer y queda como una mancha, mientras que en el proceso industrial este puede leerse perfectamente”, señala. Otro de los consejos del ejecutivo, en el caso de los blindajes antibalísticos, es revisar que la certificación de la Agencia Nacional de Materiales Controlados (ANMaC) – ex RENAR - sea la correcta.



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