Uniqlo To Pay $300 Million Over 15 Years For Fifth Avenue Store - An empty retail store on the street level of 666 Fifth Avenue stands in New York, U.S., on Monday, April 19, 2010. New YorkÕs Fifth Avenue is claiminga city retail record: Japanese clothier Uniqlo agreed to pay$300 million over 15 years to bring its affordable fashions tothe worldÕs most expensive shopping area. Uniqlo owner Fast Retailing Co., JapanÕs biggest apparel seller, announced the deal today, with broker Cushman &Wakefield Inc. and landlord Crown Acquisitions disclosing theprice. Photographer: Daniel Acker/Bloomberg
Viajes

Cuáles son los rincones ocultos de Nueva York

“La ciudad que nunca duerme” guarda recovecos poco visitados por los turistas, que incluso los mismos neoyorkinos desconocen. Una verdadera caja de sorpresas, con perlitas en medio de la jungla urbana que escapan de las principales atracciones turísticas.

 

Por Agustina Devincenzi 28 de Octubre 2016

¿Es posible que la urbe más conocida del mundo, set de rodaje de numerosas películas, cuna de exponentes culturales, centro financiero del mundo, hogar de la Estatua de la Libertad, atesore lugares secretos? Siempre mutante, Nueva York conserva escondites raramente explorados por los foráneos. Por eso, hurgar en los sitios menos conocidos es una opción para quienes quieren redescubrir esta gran ciudad o buscan experimentar su lado B. Una lista de imperdibles no tradicionales.

Jazz y Woody Allen en vivo

Desde hace más de 10 años, el cineasta Woody Allen y sus músicos (The Eddy Davis New Orleans Jazz Band) tocan para unos pocos comensales los lunes en el Café Carlyle del Carlyle Hotel, próximo a Central Park. Hay que reservar con antelación y existen tres tipos de entrada: Premium (US$ 215, en primera fila), Estándar (US$ 165) y Bar (US$ 125, por sentarse en la barra). A los valores de las dos primeras hay que agregarle una consumición mínima de US$ 75 por cabeza y en el último caso, US$ 25. Si la idea es dejarse llevar por los sonidos del clarinete y el saxofón, hay que dedicarle entonces una noche a estas melodías. Smalls, en West Village, es un barcito con unas empinadas escaleras, donde todo es oscuro, pero el jazz no deja de brillar. Fat Cat, Zinc Bar y The Shrine son otros clubes con “jazzeros” del momento.

Una tienda para superhéroes

Un bizarro local en Brooklyn “abastece a los superhéroes con las herramientas necesarias para no perder los superpoderes y luchar por el bien”. Por supuesto, Brooklyn Superhero Supply es única en el mundo. Los compradores pueden adquirir productos de todo tipo y trajes a medida. Aun así, persigue una buena causa: lo recaudado se destina a la ONG 826NY, que apoya a estudiantes de entre 6 y 18 años que carecen de recursos para capacitarse.

Infusiones con mucho estilo

Originario de Londres y con domicilio en Brooklyn desde hace años, Bellocq Tea Atelier es un pacífico y atemporal lugar donde las infusiones son preparadas como si fueran realmente obras de arte. Es ideal para encontrar mezclas tradiciones de distintos países y comprar regalos, ya que también venden tazas, teteras, contenedores para mate y otros utensilios. Abre los miércoles y jueves, de 12 a 18 horas, los viernes y sábados de 12 a 19 y los domingos de 12 a 17. Por su parte, en el exestudio del pintor Rothko, la escuela japonesa Urasenke Chanoyu Center montó una casa con jardín zen, donde se hacen demostraciones de la ceremonia del té y enseñan los típicos movimientos. Se realizan pocas veces al año, los cupos son limitados y hay que anotarse con anticipación.

Whispering Gallery 

La Grand Central Terminal es muy frecuentada, pero pocos conocen su secreto. La Galería de los Suspiros se trata de una misteriosa sucesión de arcos que posee una acústica propia, situada detrás del Oyster Bar & Restaurant. Cuando dos personas se colocan en este hall abovedado y susurran, pueden oírse perfectamente pese a no estar cerca. Es considerado uno de los escondites más románticos de Nueva York; allí se llevan a cabo muchas propuestas de matrimonio.

Un castillo abandonado

A una hora de la ciudad y ubicado en la isla Pollepel, en medio del río Hudson, un imponente castillo abandonado supo ser un almacén de excedentes militares. En este sitio, se guardaron 30 millones de cartuchos y municiones. Solo quedan vestigios del señorial edificio y son pocos los tours que realizan excursiones, pero vale la pena visitarlo.

La Iglesia de la Trinidad

De inspiración neogótica, la Iglesia de la Trinidad fue la construcción más alta de Manhattan hasta 1890, cuando se erigió el New York World Building, más tarde superado también por otros edificios. Rodeada de rascacielos y con sus 87 metros en la intersección de Wall Street con Broadway, sigue congregando a fieles en el corazón del barrio.

Una montaña rusa de casi 100 años

Apodada la “gran mamá de Coney Island”, la emblemática montaña rusa de madera Cyclone lleva casi 10 décadas funcionando en Luna Park, el parque de diversiones de la isla. Desde 1927, ha provocado vértigo en generaciones de neoyorquinos y turistas de todo el mundo, con una caída de 24 metros a 96 kilómetros por hora. Subirse al juego cuesta US$ 10.

Arte y más arte

Todos los barrios de Nueva York están llenos de manifestaciones artísticas, pero la exzona fabril de Chelsea es el polo más importante de arte contemporáneo en el presente, con galerías modernas, emergentes  y alternativas para todos los estilos. A esta área se trasladaron los espacios que antiguamente se concentraban en Soho, ahora un vecindario comercial y orientado a la moda. Un día no es suficiente para ver todas: hay aproximadamente 90 en seis cuadras, que van desde la calle 20 a la 26. Según los especialistas, las más top son las de la 24. En las calles 10 y 11, se puede también disfrutar de otras. ¿Lo mejor? La mayoría son gratuitas. Para los amantes del arte, Artigo Tours ofrece expediciones personalizadas al detrás de escena de estudios, expresiones callejeras y escuelas y museos en Chelsea, Dumbo y Soho.

Eagle Street Rooftop Farm

En la terraza de una añeja fábrica de Greenpoint, el histórico barrio de inmigrantes y aventureros de Brooklyn, hay una granja orgánica que se puede recorrer gratis. Fue la primera de este tipo en el país y en la actualidad vende directamente al público y organiza talleres para niños y adultos. A una altura considerable, ofrece vistas al río y al skyline de Manhattan. Se puede visitar el último domingo de cada mes, desde mayo hasta octubre, desde las 13 horas hasta las 16.

Rieles reciclados en un paseo verde

Una oxidada y abandonada vía de trenes en altura se transformó en 2009 en un paseo para los ciudadanos y los visitantes, que atrajo una ola de inversiones en hoteles y edificios. Este “parque en el cielo”, llamado High Line, es la nueva estrella entre los atractivos de West Village. Se puede acceder mediante escaleras y ascensores en varias calles y posee más de dos kilómetros de extensión. Ofrece un sendero con flores, pájaros y áreas de descanso, desde donde se pueden contemplar los barrios aledaños. Tampoco faltan los puestos de comida y los artistas y músicos callejeros.

Un oasis en Midtown

En la calle 53, entre la Quinta Avenida y Madison, se esconde uno de los sitios más pacíficos de Midtown. Se trata de un pocket park (“parque de bolsillo”, que intenta ser un gran lugar en un espacio diminuto), donde uno puede sentarse a relajarse y recuperar energías. La puerta de entrada al Paley Park es un cafecito que desemboca en una cascada de 6 metros al final del pasaje. El sonido del agua enmascara el ruido de la ciudad y, por un momento, hace olvidar el bullicio de Manhattan y los edificios que lo rodean. Árboles y hiedras crecen a lo largo de las paredes y, a pasos de ahí, se encuentra una porción del Muro de Berlín que cruzó el Océano Atlántico en 2004. Tiene 8 metros de extensión, 2 de alto, grafitis y hasta agujeros de balas.

Una vuelta por las finanzas

Si los negocios y la arquitectura son lo suyo, entonces hay que pasar por “The Wall Street Experience”, de la mano de Andrew Luan, un exVP de Deutsche Bank, y sus colegas. Como el nombre lo indica, a través de recorridos que duran entre 2 y 5 horas, brinda una experiencia por las más notables instituciones económicas de la ciudad, como la Bolsa de Nueva York, el Banco de la Reserva Federal y Wall Street. El tour proporciona un caudal de información sobre el funcionamiento interno de las entidades, el mercado financiero y datos curiosos. Hay distintos horarios en que se puede realizarse y cuesta aproximadamente por persona US$ 350.

Desde un punto de vista local

Dicen que cuando uno visita una ciudad que no conoce, es ideal rodearse de sus habitantes para sacarle el jugo. Por eso, ¿qué mejor que caminar la Gran Manzana junto a una neoyorker? Martha Lanzillotti organiza itinerarios de acuerdo a las necesidades de las familias y los grupos que la contratan. Todo desde una perspectiva de una ciudadana que lleva años haciendo esto y viviendo ahí.

La Irlanda y la Italia yankees

Excursiones guiadas exploran los barrios culturalmente diversos de Woodlawn (también conocida como “La pequeña Irlanda”) y Arthur Avenue (“La Italia chica” estadounidense). En Woodlawn, se pueden probar cervezas únicas en una serie de bares, mientras que la gira por Arthur Avenue ofrece muestras de vinos y quesos. ¡Una fiesta de colectividades!

UN POCO MÁS

De los posts al avión

Existe una infinidad de sitios web especializados con información y consejos para primerizos y experimentados. Uno es el blog de Andy Clar, “Chicas en NY”, que contiene tips distintos a los que pueden encontrarse en las clásicas guías. En julio, la creadora de esta comunidad online (que hoy es el blog de viajes más visitado de América latina) lanzó un libro que da respuesta a interrogantes de todo tipo y devela los secretos mejor guardados de la Gran Manzana. ¡A sacar lápiz y papel!



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