Desafío 4G: cómo mantener los ingresos en las compañías de telecomunicaciones

Desafío 4G: cómo mantener los ingresos en las compañías de telecomunicaciones

Con la irrupción de las redes LTE, la necesidad de realizar inversiones creció al mismo tiempo que la caída de la facturación del sector. Qué servicios podrían salvar a la industria.

03 de Septiembre 2015

En la historia de la evolución de las comunicaciones móviles, el 4G es uno de los servicios que más sacudió tanto la actividad de sus proveedores como la de sus usuarios. La red LTE no solo equiparó la capacidad de las redes móviles con las fijas, sino que resultó tan eficiente que, a mediano y largo plazo, el costo por Gigabyte se redujo entre un 50 y un 70 por ciento menor al de 3G. Sin embargo, el negocio de la industria no mutó tan rápido como su tipo y nivel de demanda.

Según un informe realizado por Carrier & Asociados en colaboración con Qualcomm, la transformación de las compañías que pasaron de ser operadores de telefonía a proveedores de servicios de Internet tuvo un notable impacto en sus ingresos. Desde el 2012, el tráfico de voz aumentó solo un 2 por ciento, mientras que el de SMS cayó un 30 por ciento interanual. Así, la decreciente popularidad de los productos típicos de la industria se reflejó en su facturación: mientras que en 2008, la voz representó el 90 por ciento de los ingresos y los datos el 2 por ciento, para el 2014 la voz cayó al 65 por ciento mientras que los datos crecieron hasta el 22 por ciento.

A su vez, la tecnología 4G llegó en un momento en el que el mercado ya estaba maduro, con un nivel de penetración de hasta el 100 por ciento en algunos casos, por lo que el incremento de ingresos a partir de nuevos clientes no será una opción, según el informe. Así, del estudio mencionado se desprenden, sin embargo, otras fuentes posibles para recuperar los niveles de facturación previos a la irrupción de esa red en el mercado:

  • Fin de la Internet ilimitada. Ante el constante aumento del tráfico de datos, el modelo de tarifa plana está siendo reemplazado por modelos de capping: abonos que incluyen una X cantidad de Mb de tráfico por encima de los cuales se cobran excedentes).
  • Datos patrocinados. A través del “sponsored data”,  los usuarios podrían acceder a contenido sin que este consumo se debite de su asignación mensual o diaria. El cargo por los datos consumidos sería pagado por el proveedor del contenido, en un modelo similar al de los 0-800 en el caso de la telefonía.
  • Mayor consumo individual de datos. Se dará partir de usos como el video (como ejemplo, YouTube), el streaming de audio (ej. Spotify, radios online), videollamadas, mapas online o el broadcasting de video (ej. Periscope). Hay que tener en consideración que las mejoras en el hardware, como la capacidad de grabar videos en 1080 y próximamente 4K, demandarán de más ancho de banda para ser publicados o compartidos a través de aplicaciones de redes sociales o mensajería instantánea.
  • IoT. La multiplicación de objetos cotidianos que se conectan a la nube, más que un nuevo segmento, se transformará un conjunto de mercados verticales que potenciará el consumo de datos.
  • Computación móvil. Tanto notebooks como tablets podrán acceder a redes móviles con suficiente capacidad, algo que en generaciones previas fue sólo un paliativo ante la falta de WiFi.
  • Masificación total de los smartphones. En Latinoamérica, la penetración de smartphones es inferior al 50%. Sin embargo, en gran parte de los países que la componen los smartphones ya representan el 80% o más del total de celulares vendidos anualmente. Esta proporción seguirá creciendo, y con ella, naturalmente, la demanda total de datos.


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