Stephen Elop, CEO de Nokia: “La transición es dura pero vamos al éxito”

Stephen Elop, CEO de Nokia: “La transición es dura pero vamos al éxito”

Entrevista con el hombre encargado de reconvertir a la compañía. Reestructuración, despidos masivos y finanzas en retroceso. Qué es lo que viene. 

21 de Septiembre 2012




Estamos parados en una plataforma en llamas y debemos decidir cómo cambiaremos nuestra manera de ser”. Así, en un memo interno de febrero de 2011, se presentaba Stephen Elop frente a sus empleados y el mundo, meses después de asumir el cargo de CEO de Nokia, en septiembre de 2010. Elop hizo borrón y cuenta nueva. Nokia fue el número uno en el mercado de celulares por muchos años.

Pero, según sus críticos, debía mejorar, sobre todo, el software, el corazón de sus equipos. Mientras que Apple había pateado el tablero en 2007, con su iPhone, y, luego, Google lanzó un sistema operativo con una interfaz similar llamada Android, Nokia seguía con Symbian, un sistema operativo que, incluso hoy, parece darle buen resultado en algunos mercados pero no funcionaba de manera correcta para el público exigente que adquiere smartphones de alta gama.

Nokia sentía que debía cambiar y Elop, ex Microsoft, fue el elegido para apagar el fuego de la plataforma. Así, el ejecutivo canadiense, primer CEO no finlandés de la firma nacida en el país nórdico, llevó adelante una alianza con el desarrollador de Windows y decidió dar un giro en la estrategia de Nokia, sumándoles el sistema operativo de la firma de Bill Gates a sus equipos. Hoy, Elop está –o parece estar– mucho más tranquilo. Atiende en exclusiva a APERTURA* (primer medio argentino con el que habla mano a mano) desde su casa en Seattle, Estados Unidos. Sentado en su escritorio, el ida y vuelta es por videochat.

El CEO de una de las empresas líderes del mundo de la tecnología habla con este medio a fines de julio, días después de anunciar 10.000 despidos y resultados financieros trimestrales negativos: 7500 millones de euros de ingresos (una caída inte-ranual del 19 por ciento) y una pérdida operativa de 826 millones de euros. Pese a eso, Elop es optimista: los equipos Lumia (hardware Nokia y sistema operativo Windows Phone), recién llegados a la Argentina, comienzan a generar resultados “mixtos”, según el CEO, en el mundo. Luego de meses de definir qué hacer, el número uno se encuentra con sus cartas sobre la mesa. Con la estrategia develada, el canadiense cree que ganará esta mano.


Stephen Elop - Photo IMG

"Cada día es un gran desafío. Pero, también, es interesante ver el progreso", sostuvo el CEO.

El año pasado, dijo que Nokia era una plataforma en llamas. ¿Qué diría ahora?

Creo que hubo mucho cambio en los últimos meses. Realizamos muchas modificaciones. Lo que nos ven hacer es algo muy difícil, es hacer cambios fuertes y agresivos pero que teníamos que hacer para llevar adelante nuestra estrategia. La gente se sorprende porque a los seis meses del anuncio de nuestra alianza con Microsoft ya estábamos sacando nuestro primer producto. Ahora, sabemos lo que se viene. Seguimos en tiempos de desafíos financieros. Pero tenemos muchas expectativas por el trabajo que estamos haciendo. Es un tiempo muy excitante para Nokia a nivel global y particular en la Argentina porque se vienen nuestros nuevos productos. Estamos en un momento de transición pero sabemos que éstos (se refiere a la línea Lumia: primeros equipos con sistema Windows Phone) son los equipos que nos definirán. Estamos muy contentos con lo que viene después de estos productos.

Esperamos mucho tiempo por Lumia, ¿qué podemos aguardar de Nokia en el corto plazo?

Desde que empezamos a lanzar Lumia 800 y 710, a fines del año pasado, vimos que, a medida que lanzábamos los equipos, los países se empezaban a enganchar con los productos Lumia. Pero, además, quiero ser muy claro en que, si bien lanzamos productos de software y hardware muy nuevos, también seguiremos innovando en los productos más tradicionales, que tendrán nuevas funciones y actualizaciones en el futuro.

Los últimos meses fueron complicados. ¿Cómo vio sus últimos pasos? ¿Cómo es ser CEO de esta transición?

Cada día es un gran desafío. Pero, también, es interesante ver el progreso. Anunciamos nuestros resultados y hablamos de la estabilidad de nuestro negocio de móviles, de la duplicación de Lumia de 2 millones a 4 millones de unidades. Estamos muy orgullosos de nuestro equipo de management y finanzas porque nos fue bien, salvo por los dividendos a nuestros accionistas. A Nokia Siemens Networks le fue bien por primera vez en mucho tiempo. Entonces, hay muchas cosas buenas que hicimos. A la vez, sabemos que pasamos por momentos complicados en los últimos meses por las reestructuraciones. Es un desafío. Pero, cuando veo a un usuario con un Lumia o un Asha en la mano y le gusta, sé que estamos en la buena senda.

¿Cuál es la ruta que trazó para volver a ganar dinero?

Como una empresa que apunta al producto, creo que, siempre, tenemos que estar enfocados en lanzar mejores equipos y funciones. Eso es lo que planeamos hacer para crecer. En nuestra familia de teléfonos económicos, sumamos pantallas touch a la línea Asha y pensamos en muchos mercados para distintos segmentos. En la Argentina, también: el que quiera un smartphone de alta gama lo tendrá y, también, el que quiera algo más simple.

¿Cómo impacta en la empresa la crisis de algunos países europeos?

La estamos siguiendo muy de cerca. En el negocio de Nokia, creemos que tenemos que enfocarnos sólo en nosotros, en mejorar nuestro trabajo, porque el mercado de smartphones crece en todo el mundo, incluso, si la economía está deprimida. Creemos que lo más importante, más allá del componente externo, es hacer bien nuestro trabajo. Podríamos quejarnos de la economía. Pero, realmente, tenemos que salir a ganar mercado y obtener un mejor market share, incluso, si la situación es compleja. Por la economía complicada, es interesante ver cómo cambia la compra de celulares. Hay mercados en los que algunas operadoras le sacaron el subsidio a los celulares y pasaron a ser más costosos. Eso, seguramente, tendrá un impacto a mediano plazo. Pero creemos que, igualmente, hay mucho que podemos hacer bajo nuestro control para que nuestra porción de ventas se mueva en la dirección correcta.

Habló de smartphones y Asha pero, en la Argentina, muchos usan feature phones (celulares que se encuentran entre los equipos básicos y los de alta gama). Según su punto de vista, ¿todos usarán smartphones en el futuro?

Este ecosistema cambia con el tiempo. Pero es cierto que, cada vez, más gente compra smartphones porque bajan de precio y, ahí, nosotros queremos estar presentes porque es una tendencia marcada. Pero, al mismo tiempo, es realmente importante saber que el mercado de feature phones, seguramente, será un segmento clave y saludable, en que el habrá que innovar durante muchos años. En ese sentido, trabajamos en la línea Asha y en pensar que el usuario que compra un feature phone piensa mucho en el costo total de propiedad (N.d.R.: TCO, por su sigla en inglés). Nosotros tenemos que darle las herramientas para que se quede tranquilo con nuestra oferta.

Los competidores de peso en el mercado de celulares también lanzan productos en otros segmentos, como tablets, netbooks, notebooks, TV y un largo etcétera. ¿Podemos esperar algo de Nokia en ese sentido o el foco absoluto es en móviles?

No anunciamos nada, como una tablet o algo así, pero sí reconocemos que nuestros consumidores están interesados en la experiencia digital que cruza diferentes formatos. Quieren su experiencia en un smartphone, en Asha o en una tablet. Quieren que todo eso esté sincronizado. Estamos siguiendo esa tendencia muy de cerca. Nuestra relación con Microsoft, creo, es súper interesante para ver cómo ellos avanzan en un solo usuario, sea tanto en tablet, como en celular, PC, consola de juegos XBox y mucho más en el futuro. Ahora, se viene el lanzamiento de Windows 8 y nosotros nos podemos beneficiar de la publicidad que se haga. Pero, además, podemos abrir nuevos mundos. Así que creo que, en relación a esto, se vienen cosas que nos entusiasman a futuro.

En septiembre, se realiza Nokia World. Suponemos que no nos puede decir nada sobre los productos...

(Interrumpe) No (risas).

… pero que algo nos puede adelantar.

Sí, tenemos nuevos productos y los anunciaremos. Pero, hoy, no puedo comentar nada concreto. Sí puedo decir que veremos nuevos elementos de nuestra estrategia. Seguiremos mostrando el énfasis en la interfaz touch y en mejores smartphones. Nos interesa mucho lo que podemos hacer en servicios de geolocalización. Hace un tiempo, compramos Navteq y hay mucho que podemos hacer con mapas y navegación. A eso, le podemos sumar realidad aumentada, no sólo para ver el mundo real sino también el virtual. Creo que podemos unir estas tecnologías como nadie.

La competencia hizo un culto a las apps. ¿Cuán importante es ese ecosistema para Nokia, no sólo en Windows Phone, sino también en los equipos más tradicionales con Symbian?

Es sumamente importante. En el caso de Lumia, hace un año había sólo 6000 aplicaciones en Windows Phone. Creo que, luego, tiene que ver con que nosotros hicimos un acuerdo importante y ayudamos a que los desarrolladores crezcan sobre la plataforma. Ahora, son 100.000 apps en Windows Phone Market Place. Creo que eso tiene que ver con nuestra estrategia para ayudar a que las apps crezcan a nivel mundial. Pero, también, que crezcan las aplicaciones locales. Por eso, tenemos un equipo que trata de definir qué es lo importante en cada mercado. Queremos tener apps, por ejemplo, para cines locales o juegos locales. En la Argentina, trabajamos con distintos desarrolladores, como Orugga y otros. En cada país, vemos temas particulares y tratamos de explotarlos. Más allá de la línea Lumia, queremos seguir creciendo en las apps para equipos como Asha, donde queda muchísimo mercado para obtener porque las descargas siguen en alza. Queremos desarrolladores que vengan a nosotros y que desarrollen para Asha o Windows Phone porque tendrán distintas interacciones y público.

¿Qué puede decir de la performance de Lumia en los Estados Unidos, un mercado central para Nokia pero en el que, históricamente, no fue fuerte?

Empezamos con T-Mobile, un operador relativamente pequeño, con el Lumia 710, y pasamos con AT&Tcon el 900 (versión del Lumia 800) y tuvimos una gran recepción, reconociendo que la presencia de Nokia en los Estados Unidos, a diferencia de en la Argentina, es muy pequeña. Ahora, estamos creciendo. Entonces, aprendimos que debemos tener un gran foco en el operador y el punto de venta para que éstos se encuentren bien entrenados en lo que es nuestra oferta. Estamos sumando lo que aprendimos en los Estados Unidos a nuestros lanzamientos en otras regiones.

¿Y cuál es el papel de América latina?

Es muy, muy, importante. Muchas de nuestras fortalezas y conocimientos tienen que ver con mercados en los que los usuarios, como en América latina, son altamente sensibles al costo total de propiedad de un equipo porque entienden cómo usar esos productos y están muy preocupados por el plan de datos. Mucho de lo aprendido en la región nos ayudó para otros territorios. Si se ve América latina, fuimos bastante exitosos e hicimos inversiones en esa línea. En la Argentina, por ejemplo, invertimos en Tierra del Fuego. Son esas cosas que hicimos en varios países porque queremos que quede claro que la región es importante para Nokia.

¿Qué puede decir sobre el futuro de la plataforma? ¿Qué les diría a los usuarios de Symbian que, hoy, son mayoría en la región?

Les digo que seguimos invirtiendo en Symbian. De hecho, lo seguimos actualizando y le continuamos sumando soporte. El mensaje general que tenemos es que los productos que un cliente compra tienen soporte y eso es muy concreto. Por ejemplo, anunciamos que Symbian tiene soporte hasta 2016 y el usuario puede estar tranquilo que lo que compra ahora seguirá estando actualizado en unos años.

Nokia era conocida por ser finlandesa, pero, con el cambio de management, surgen dudas. ¿Se esperan cambios?

Antes que nada, Nokia es una empresa global. Tenemos oficinas en muchos lugares, desde la Argentina a otra decena de países, así que es una firma global y opera de esa manera. Dicho eso, Nokia es, fundamentalmente, una empresa finlandesa. Nuestro corazón está en Finlandia. Nuestro chairman dijo que toda empresa sustentable tiene un lugar al que llaman hogar y el de Nokia es Finlandia. Yo coincido. Cuando a mí me preguntan si mudaré los cuarteles generales, les digo que no, el hogar de Nokia es Finlandia y seguirá siendo así.

¿Cuál es el papel de mercados como China en su estrategia?

Los mercados emergentes masivos, como China o la India, son súper importantes porque son muchísimas personas que tienen su primera experiencia digital y, muchas veces, es con Nokia. Eso es genial, desde el punto de vista social. Pero, también, lo es desde el enfoque de negocio. Hay mercados alrededor del mundo muy interesantes aunque su peso vaya en contra de los números. Por ejemplo, tenemos que mirar a los Estados Unidos de una manera desproporcionada, si tenemos en cuenta sus ventas, porque el mundo mira lo que pasa allí y dice: “Quiero hacer eso”. Uno puede argumentar que el Reino Unido también es así. China se está transformando en algo parecido, en cuanto a equipos económicos y tendencias, en ese sentido. Son muy interesantes para entender nuevas ideas y aprender. La India nos enseña sobre usar distintos operadores en un mismo equipo. China, sobre móviles muy baratos. Los Estados Unidos, sobre productos insignia y lo que trae el futuro. Es muy importante jugar en esos mercados, que son críticos.

¿Que es lo más importante que aprendió en Nokia?

Que tengo que escuchar. Todos tenemos nuestras opiniones fuertes e ideas. Pero las mejores ideas salen cuando uno escucha a los demás. Eso no significa que, necesariamente, haga todo lo que me dicen que haga. Pero sí hay que escuchar, juzgar y entender cuáles son las tendencias. A veces, pese a eso, uno tiene que decidir hacer cosas que, quizás, la mayoría de la gente no entiende. Pero uno cree que son importantes para el futuro.

Una pregunta personal: ¿qué sintió cuando tuvo el primer Lumia en su mano?

Fue un momento emotivo porque, durante muchos meses, estuvimos negociando con Microsoft, cambiando empleados, reestructurando la compañía y presentado un Power Point detrás del otro con nuestra estrategia. Entonces, al verlo haciéndose realidad, dije: “Ah, ahora sí”. Todavía, queda mucho trabajo por hacer. La transición es dura. Pero nuestros grandes productos y la pasión de los empleados nos llevarán al éxito.


*Esta entrevista se realizó antes del lanzamiento del Lumia 900.



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1 Comentario

Editor80 CMS Reportar Responder

Elop estafó a los usuarios de Nokia en LatAmerica. Primero nos vendió el N9 (escelente celular) que discontinuó en desarrollo y ahora con el Lumia 900 un WP con un sistema operativo que queda obsoleto en 1 mes. Creo que la estrategia de Nokia es quebrar.

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