Los emprendedores que organizan eventos no convencionales

Los emprendedores que organizan eventos no convencionales

Siete amigos fundaron Pi Eventos, empresa que produce contenidos no comunes para reuniones corporativas, entre ellos, "paintball". Facturó $ 2 millones en 2011.

17 de Diciembre 2012




Todo nace de un brainstorming o de pedidos especiales de eventos. Después, bajarlo es mucho más fácil”. Así resume su visión Jorge Farray, fundador de Pi Eventos (políticamente incorrectos), que produce contenidos no convencionales para eventos corporativos. La empresa surgió de la amistad: sus accionistas se conocieron como dueños de la discoteca Millenium hasta que, en 2004, decidieron cambiar de rubro y utilizaron el mismo predio para montar Urban Paintball, con US$ 10.000 de inversión inicial. “Nuestra idea era competir con canchas de fútbol o paddle y que cualquiera que salga de la oficina pueda ir a jugar”, recuerda.

Sin embargo, en lo que nació como una propuesta para amigos, se sumaron organizadores de eventos, empresas y agencias de viajes, para llevar a grupos. Este fue sólo el origen de la compañía. “Vimos una oportunidad en el mercado de eventos, que estaba en una transformación, desde lo más institucional a cosas más vinculadas con integración, motivación y comunicación de los objetivos”, destaca. Hizo falta un año para que decidieran lanzar Pi Eventos.

“Empezamos con eventos puntuales y nos propusimos presentar, como mínimo, 10 productos por año”, comenta el entrepreneur. La firma, hoy, ofrece 90 eventos en su catálogo y organiza, en promedio, 130 por año (sin contar shows). La empresa –que trabajó con Claro, Personal, Samsung, Dow, Roche, Monsanto, Syngenta, Cargill, Banco Galicia y La Caja, entre otros– ofrece diferentes productos, de las categorías Deporte y Recreación (al que, este año, sumó las Olimpíadas Rurales), Team Building, Motivacional & Vivencial, Fiestas y Convenciones Temáticas, y Formatos Televisivos. Este último es uno de los más demandados, con “Minuto para ganar” y “Feliz Domingo” a la cabeza.

 


Aunque depende de la cantidad de personas, los precios arrancan en $ 7000, pasando por los $ 40.000 que demanda un montaje de “Feliz Domingo”, hasta un “Record Guinness”, que alcanza los $ 200.000 para, en promedio, 200 personas. En este caso, tiene una alianza con Guinness, para realizar la producción de records corporativos en la Argentina. “Ya tenemos cuatro records: el graffiti sobre lienzo más grande, el mosaico de semillas más grande, el mosaico de cubos rubik y el desfile con mayor cantidad de modelos”, cuenta Farray. Y agrega: “En las convenciones es donde las empresas demandan innovación, sobre todo, para transmitir los objetivos y la cultura”. Para ello, lanzó “Camino al Oscar” –donde los participantes forman productoras y tienen que hacer un comercial de la compañía– y “Rumbo a Broadway”, con el mismo concepto, reflejado en una comedia musical.

La empresa de eventos “políticamente incorrectos” facturó $ 2 millones el año pasado y aspira a duplicar en 2012. “Tenemos la obligación de presentar nuevos productos y la tendencia es que las empresas entienden que no pueden mezclar la capacitación con motivación”, asegura el emprendedor. La diversificación permite combatir la estacionalidad del negocio. Para eso, los socios continúan con Urban Paintball –tiene dos locales en Núñez–, Laser Games –dos (Núñez y Martínez) y próximas aperturas en Caballito y Lomas de Zamora– y diversificó la productora en Pi Eventos Sociales, Espectáculos y Media Adapt.

“Todo, con la impronta no convencional”, aclara. Entre los planes para el futuro, tiene proyectos naciendo: una empresa de ambientaciones; otra, de regalos empresariales y una productora audiovisual. “La productoras que van naciendo crecen a ritmo distinto: siempre, hay uno de los productos que las mantiene en alza, como en eventos sociales, donde la ‘fiesta bizarra’ se puso de moda para cumples de 40”, ejemplifica.

 



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