El negocio detrás de los autoadhesivos para celulares

El negocio detrás de los autoadhesivos para celulares

La historia de Mariano Cacchione y Sebastián Rottmann, quienes crearon Skin Factory, fabricante de stickers para dispositivos electrónicos. Facturó $ 1 millón en 2011.

10 de Septiembre 2012




Todo comenzó, casi por casualidad, a partir de una confusión. Sebastian Rottmann (27) y Mariano Cacchione (32), amigos de toda la vida, habían salido a cenar. Tenían el mismo modelo de celular y los apoyaron en la mesa. Cuando se fueron, se dieron cuenta de que habían agarrado el teléfono equivocado.

Mariano y Sebastián - SkinAsí, surgió la idea de crear algún producto que permita personalizar los dispositivos móviles. En 2010, empezaron a investigar el material y el proceso de producción que derivó en la creación de Skin Factory, una empresa de autoadhesivos para todo tipo de artefactos electrónicos: celulares, tablets, laptops y consolas, entre otros. Con $ 11.000 de inversión inicial para comprar el equipamiento, los dos socios reclutaron tres empleados para el área de diseño y producción.

“En 2011, fue todo a pulmón. Este año, con una base más sólida de facturación, pudimos fortalecer el área de diseño”, destaca Ca-cchione, licenciado en Administración de Empresas, quien, siempre, trabajó de forma independiente. Así, la firma cuenta con más de 300 diseños para 80 dispositivos. “Empezamos con texturas, banderas y genéricos. Hasta que descubrimos que eso no alcanzaba para proteger la marca porque era una barrera muy baja para que nos copiaran”, explica Rottmann, licenciado en Marketing. Para sortear esa debilidad, incorporaron licencias de arte, con un mix de artistas amateurs y de primer nivel, como, por ejemplo, Milo Lockett.

Tiempo después, adquirieron otras licencias deportivas (River Plate, Racing Club y la Selección Nacional de Básquet), de música (Madonna, The Beatles, U2, Sex Pistols, Gorilaz, Pink Floyd, Mick Jagger, Shakira y Aerosmith, entre otros) y de personajes de ficción (Hanna Barbera y DC Comics).

“Entrar en licencias fue la etapa que impulsamos para masificarnos”, asegura Rottmann. En las oficinas, ubicadas en Vicente López, el trabajo de diseño de nuevos skins es constante. Principalmente, por el avance en la oferta de teléfonos móviles, que son su principal mercado: representan el 90 por ciento de la facturación. Con una capacidad de producción de 2000 unidades diarias, el skin está elaborado sobre un vinilo, que se adapta a cada contorno de dispositivo, como para que le quede el zoom, la cámara y el micrófono al descubierto.

“Eso lleva un trabajo de adaptación”, cuenta Cacchione. Luego, se imprime, se lamina, se corta y va envasado, con instrucciones. El precio promedio ronda los $ 60. Los skins se venden a través de su web oficial –realiza más de 1000 envíos mensuales– y en más de 100 locales multimarca de diseño en el país. “El mercado es muy dinámico. Por eso, no queremos encasillarnos e incorporamos los nuevos dispositivos que surgen”, cuenta Rottmann. Para ello, este año, proyectan sumar dos nuevas unidades: vinilos decorativos para pared y fundas de neoprene, que requerirán US$ 20.000 en máquinas. Para los entrepreneurs, 2011 fue el año del despegue.

“Pudimos posicionar la marca –estuvo presente en BAF Week y Puro Diseño– que nos catapultó como empresa”, cuenta Cacchione. La firma facturó $ 1 millón en 2011 y aspira a duplicar el monto este año. De hecho, la apuesta es fuerte: incorporar nuevas licencias para captar las preferencias de cada uno de los dueños de los 50 millones de teléfonos móviles en la Argentina.



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