Cómo trabajar bajo presión

Cómo trabajar bajo presión

Las exigencias laborales están presentes en el día a día. Tips para lograr un buen desempeño.

05 de Septiembre 2012




El trabajo bajo presión es parte de nuestra rutina. La compra de una empresa, una privatización (ayer), una eventual confiscación (hoy), la persecución judicial o administrativa por parte de actores venales... Todas, acciones que, de manera frontal y sorpresiva, ponen en riesgo la libertad y el patrimonio de los ciudadanos. Todo ello impone una presión en nuestra actividad, para lo cual uno debe estar totalmente preparado. Este concepto puede entenderse si comparamos nuestra tarea con la de un cirujano cuando se enfrenta a un paciente en una operación de corazón.

Presión-work
De ninguno esperamos que se descomponga del susto o de la impresión. Si no, más bien, todo lo contrario. Allí, frente a la presión, todos sabemos que lo que nos separa de lo sublime y de lo ridículo es sólo una fracción de segundo. No podemos equivocarnos. Por eso, es común en nuestro estudio decir que “nos ponemos el casco” antes de una contienda. Pero hay algo que nos diferencia del médico. Cuando un cliente viene a confiarnos su problema, al igual que lo haría un paciente con el médico, lo hace en busca del mejor asesoramiento. Pero el médico, para no perder la entereza, suele no intervenir a sus parientes.

En nuestro caso, el deber es asumir el caso como propio y, así, utilizar todas las herramientas a nuestro alcance. Para no perder la objetividad, y para que la pasión no nuble la razón crítica, de inmediato, se convoca a un equipo de trabajo compuesto por profesionales de diversas especializaciones. 

Se llama a personas ajenas al tema, para que, con ojos nuevos, aporten sus nuevas ideas, así como aquellos que ya estudiaron el asunto, para que sumen su experiencia. Estas reuniones –“brainstorming sessions”– son el puntapié para definir la estrategia. Ese trabajo en común ofrece una perspectiva de serenidad frente a lo acotado de los tiempos o la presión impuesta por la naturaleza del tema. Por otro lado, sirve para ayudarnos a convencernos, aún más, de la justicia del caso que defendemos. Ya sea en una negociación, un litigio, arbitraje o asesoramiento: la presión es nuestra rutina.


*Pérez Alati es socio fundador de Pérez Alati, Grondona, Benites, Arnsten y Martínez de Hoz (h).



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