Lo que hay que saber antes de invertir en hoteles
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Lo que hay que saber antes de invertir en hoteles

Muchos lo imaginan como una opción imposible pero, en la realidad, es una posibilidad concreta. Buenos Aires, la meca a observar.  Por Mónica Fernández 27 de Marzo 2015

 

Parece fastuoso e inalcanzable. Ser dueño de un hotel en alguna ciudad importante o en una playa paradisíaca suena a imposible. Pero en porciones, cuotapartes o acciones, puede transformarse en realidad, rendidora y, además, da derecho al uso de las instalaciones una o dos veces al año, según lo pactado.

Es un tipo de inversión nueva para el modelo de negocios de la Argentina pero que tiene track-record alrededor del mundo. No es un tiempo-compartido –en el que se adquiere el derecho a uso, por un período determinado, de las instalaciones–, sino una inversión real, que puede venderse y es a perpetuidad.

“En la ciudad de Buenos Aires, posicionada como una de las más atractivas del mundo, el crecimiento de la industria hotelera y del turismo es incesante”, contextualiza Noel Verger, director de la División Hoteles de  L.J.  Ramos Brokers Inmobiliarios. “Ingresar en el negocio hotelero, que atiende a esa demanda sostenida, a través del sistema de condo-hoteles, se transformó en una oportunidad de inversión muy interesante, que tiene un pronóstico excelente a corto, mediano y largo plazo”, señala.

hotel inver

El condo-hotel permite contar con la seguridad de una inversión inmobiliaria y beneficiarse de la rentabilidad más atractiva de la explotación hotelera, operada por una empresa  experimentada, en comparación con un inmueble tradicional.

Ezequiel Marolda, responsable de la unidad Inversiones de Eidico, va en el mismo sentido. “Invertir en hoteles es una manera distinta o novedosa de proteger los ahorros con ladrillos”, define.

“Es posible comprar una habitación  de un hotel invirtiendo desde US$ 90.000 y se obtiene una rentabilidad estimada de entre 5 y 10 por ciento, con pago de renta mensual”, apunta Verger.

Entre las propuestas hoteleras que tiene actualmente L. J. Ramos, figura el Loi Suites Esmeralda –perteneciente a la cadena Loi Suites, propietaria de seis hoteles, en Buenos Aires y Chapelco–, y el Dazzler Towers Hoteles, en el barrio de Palermo Hollywood. “Cada habitación es una unidad funcional, con su título, que el propietario pone dentro de un fideicomiso que, a su vez, contrata a Fën Hoteles, una empresa de management hotelero, que aporta la marca del hotel y lo gerencia”, explica Verger, en relación al proyecto de Palermo.

El crecimiento de la industria hotelera y del turismo es incesante

En el caso de Eidico, en este momento, está terminando el Tango Hotel (inauguraría a fines de 2014), en un edificio histórico, ubicado en la Avenida de Mayo y San José, en pleno centro porteño, que fue puesto en valor y cuenta con 59 habitaciones, sala de reuniones y un restaurant. “Los inversores pueden ingresar a través de un contrato de suscripción de acciones a partir de los $ 212.000 y la renta estimada para cuando el hotel esté ya operativo es de 11 por ciento anual, en moneda constante”, detalla Marolda.

Es cierto que los tiempos que corren no alientan a los ahorristas, pequeños o medianos, a innovar y buscar alternativas nuevas para invertir y rentabilizar el rollo de billetes que está debajo del colchón. Pero, siendo cautos, apostando a bienes reales y tangibles, y buscando operadores que tengan ya muchos años en el mercado, la oportunidad puede resultar más que atractiva. Y, si no, vale recordar una de las máximas que guiaron al éxito a Warren Buffett: “Sea temeroso cuando otros son codiciosos y sólo codicioso cuando otros son temerosos”.

Obviamente, sin inmolarse en busca de la ganga. Pero estando conscientes de que, cuando el temporal pase, los activos reales tienden a subir de valor y recuperar terreno.

Extracto de nota publicada en la revista Apertura.



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