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Por Eliana Raszewski and Rodrigo Orihuela “Su ausencia crea un vacío de poder y una incertidumbre política de cara a las elecciones presidenciales de octubre de 2011”, dijo Miguel Kiguel, ex subsecretario de Finanzas y titular de la consultora Econviews. Los bonos y las acciones subieron ayer como muestra de la especulación de que la oposición ganará las elecciones y revertirá las políticas que hoy desalientan las inversions extranjeras, mantienen al país fuera de los mercados de deuda y crean en el país la tercera tasa de inflación más alta del mundo. “Su muerte lleva a la gran pregunta de cómo va a funcionar la dinámica del día a día del gobierno”, dijo Kiguel en conversación telefónica desde Buenos Aires. “Hasta ahora, Cristina siempre estuvo tras la sombra de su marido”. “Los partidos de la oposición tienen ahora mejores chances para el próximo años por que Kirchner era el candidato más fuerte”, disparó Felipe Noguera, analista político y co-fundador del Latin American Association of Political Consultant. Cristina Fernández, de 57 años, es elegible para un segundo período de cuatro años y ella y su marido habían asegurado que uno de los dos competiría por la presidencia. Confrontación Fernández irritó aún más a los inversiores al continuar con la política confreontativa de su marido. En 2008, incrementó las retenciones a los granos y a la soja, que llevó al sector del campo a una protesta que duró cuatro meses y que terminó en el Congreso, que drogó el aumento. El mismo año, nacionalizó US$ 24.000 millones de fondos de pensión e incautó Aerolíneas Argentina al grupo español Marsans. “Para mejorar el clima de negocios, el próximo gobierno deberá cortar los subsidios a la energía, bajar las tasas de exportación para los productos agrícolas y lograr un acuerdo con el FMI y el Club de París”, dijo el líder opositor Francisco De Narváez el último mes. Rally de mercados El rendimiento de los bonos linkeados a la inflación cayó ante la especulación de que la muerte de Kirchner aumenta la posibilidad de que un candidato opositor gane la elección presidencial del año que viene, abriendo el camino para una revisión del instituto de estadísticas, según Augustus Asset Management Ltd. “Viva Perón” Se espera que los presidentes de Brasil, Venezuela, Bolivia, Ecuador, Chile y Uruguay vayan al funeral, dijo el canciller. Si Fernández busca la reelección, podría enfrentarse a la competencia de sus compatriotas peronistas, incluyendo el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, quien se desempeñó como vicepresidente de Kirchner, y el ex presidente Eduardo Duhalde. Mauricio Macri, el gobernador de la Capital Federal, y el miembro del Congreso, el radical Ricardo Alfonsín, hijo del ex presidente Raúl Alfonsín, dijeron que están considerando ser candidatos presidenciales. El vicepresidente Julio Cobos, un radical que rompió con el gobierno, también es un potencial candidato. Lluvia de compasión La muerte de Kirchner no necesariamente significa que Fernández echará hacia atrás sus ambiciones gubernamentales, dijo en una entrevista Carlos Fara, director de la encuestadora Carlos Fara & Asociados. “Las peleas elegidas por el gobierno para empujar sus políticas continuarán porque son parte de su ideología”, dijo. Kirchner tomó el poder luego del default y la devaluación argentina de 2001, que forzó al predecesor electo, Fernando de la Rúa, a renunciar entre protestas mortales. Apodado el Pingüino, porque surgió de una provincia del sur de la Argentina, impulsó el crecimiento económico a un promedio de 8,8 por ciento durante su mandato. Economía en crecimiento El Banco Central espera que el producto bruto interno se expanda 9,5 por ciento este año, el mayor ritmo desde 1992, como resultado de una cosecha record de soja y el crecimiento de la tasa de consumo doméstica. El gobierno dice que los precios al consumidor crecieron 11,1 en septiembre comparado con el año anterior, la tercera tasa más grande del mundo luego de Venezuela y Pakistán. La firma de investigación Ecolatina dice que los precios crecieron 24,7 por ciento en el mismo período. “La oposición se enfrentará al desafío de decir lo que piensa sin atacar al gobierno, porque eso no se verá bien”, dijo Fara. “Kirchner murió en un momento en el que la popularidad del gobierno venía creciendo durante varios meses”. Con la colaboración de Sebastian Boyd, James Attwood y Randy Woods en Santiago, Juan Pablo Spinetto en Londres, Dan Cancel en Caracas, Helen Murphy en Bogotá y Drew Benson, Dale Crofts y Robin Saponar en Buenos Aires. Editores: Brendan Walsh, Adriana Arai |
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