Hay algunos indicios de que se quiere volver a conquistar a los inversores. Tímidos para algunos, insuficientes para otros. Lo cierto es que el Gobierno empezó a dar señales de volverse más market friendly y quienes despierten a tiempo, aún, pueden llevarse ganancias a sus bolsillos.
El primer paso del equipo del ministro de Economía, Amado Boudou, fue el canje de deuda atada a la inflación, a comienzos de septiembre. “A su resultado, hay que darle una lectura mas cualitativa que cuantitativa”, lanza Mariano Tavelli, presidente de la sociedad de Bolsa familiar. “Economía persigue un fin único y, por supuesto, válido, que es el retorno a los mercados internacionales de crédito voluntario. Este canje habría que considerarlo como una señal de buena voluntad y como una primera etapa (de varias) en la búsqueda de recobrar la confianza perdida”, dice. Explica que, desde lo estrictamente financiero, no supuso un ahorro significativo para las arcas públicas. En esa operación, se canjearon unos $16.000 millones, sobre US$ 22.000 millones propuestos, entre bonos Pre9, PR12, Boden 2014 y préstamos garantizados. Con ella, se dio el puntapié inicial para llegar, a fin de año, a la emisión voluntaria.
La agenda estará marcada en los próximos meses por el avance en temas clave. “A nivel local, las señales del Gobierno con respecto a un acercamiento al FMI, holdouts y Club de París, como paso previo a intentar retornar a los mercados. A nivel internacional, pasarán por la recuperación gradual de la economía mundial y su impacto en el precio de las commodities”, afirma Lucas Láinez, jefe de Research de Puente Hnos.
Con la brújula sobre la mesa, y sin dejar de tomar ni un segundo el pulso a cada movimiento, palabra y gesto de la Presidenta y su equipo económico, los analistas cincelan nuevas carteras de renta fija. ¿Qué bonos tendrán mejor desempeño? ¿Qué oportunidades concretas quedan después del rally alcista? ¿Cuándo es el mejor momento para entrar? APERTURA trasladó a los especialistas la inquietud de muchos inversores individuales que olfatean y escuchan que puede haber un cambio en las cotizaciones, si determinados eventos salen como se planean. Coinciden en recomendar los bonos del tramo corto y medio de la curva –Bonar V, Boden 2013 y Boden 2015–, es decir, aquellos cuya duration no supera los tres años. Estos papeles rinden, aún, tasas más que atractivas, superiores al 18 por ciento anual en dólares y llaman la atención de más de un inversor extranjero, dispuesto a especular fuerte, aunque la Argentina, hoy día, prácticamente no entra en las recomendaciones de portafolio de los principales bancos de inversión.
Un dato que no se les escapa a los inversores: el rendimiento de estos títulos es superior a la tasa implícita de los futuros de dólar a un año, que ronda el 12 por ciento (con una cotización de $ 4,30 por dólar para agosto de 2010). Negocio para locales y foráneos, ya que en los Estados Unidos un depósito a plazo no paga más que 0,5 por ciento anual y un bono del Tesoro ronda el 1,5/2. Obviamente, el premio está atado al riesgo.
Los expertos advierten que se trata de una inversión volátil. La Argentina fue sobrecastigada por los inversores que, aún hoy, le siguen asignando un riesgo mayor que a países que tienen perfiles similares. Por eso, el precio de sus bonos no termina de recuperarse (y, de ahí, la elevada tasa de interés). Entonces, su performance aún está por verse y está anclada a que, realmente, se puedan concretar todas esas medidas “amigables” para el mercado, que, por ahora, no son más que buenas intenciones.
“La clave es que la Argentina vuelva al mercado internacional para que los bonos tengan una importante recuperación. El mayor riesgo es que, por medidas políticas desacertadas, aumente considerablemente la aversión al riesgo y la fuga de capitales”, resume Jaime Krause, gerente de Inversiones de CMA.
“La respuesta del mercado a esta primera etapa de acercamiento, por el canje de principios de septiembre, fue positiva. Pero mucho dependerá, de aquí en más, de cómo se encaren los restantes puntos de la agenda”, coincide Juan Pablo Vera, jefe de Análisis Financiero de Tavelli Sociedad de Bolsa. “Creemos que, más allá del rally experimentado por la renta fija desde mínimos, existe espacio de sobra como para seguir comprimiendo rendimientos. Pero insistimos en que, primero, habrá que resolver el tándem Indec-holdouts”, agrega.
El partido ya comenzó y, para sacar ganancia, habrá que apostar y asumir el riesgo de entrar a la cancha cuanto antes. A continuación, las recomendaciones de los especialistas: dónde posicionarse, de que títulos mantenerse alejados, qué moneda elegir y que avances políticos monitorear.
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