Cae la tarde de un día de semana y los bares de la ciudad congregan a los profesionales de la City, decididos a distender las tensiones de la jornada laboral, pero en compañía de sus pares. Y las variadas opciones que ofrece la barra del bar parecen ser uno de los ejes de la práctica, ya arraigada y conocida como after office. Durante las primeras horas de la noche, es decir, durante el happy hour de dos por uno, ganan las cervezas, espumantes, aperitivos y tragos simples como el ron o fernet con cola, entre clásicos como el Cuba libre o la Caipirinha. Suelen ser frescos y ligeros, rápidos de preparar, refrescantes, pero nunca pierden el sabor y la potencia natural de los alcoholes que los componen.
“El mixrebaja el alcohol de una manera agradable para que puedan consumirse responsablemente y, en nuestro caso, siempre recomendamos acompañar con finger foods o paps grubs”, explica Roberto Amitrano, bartender y gerente de Operaciones y Concepto de The Kilkenny, el pub irlandés pionero en estos eventos. Pensando en el próximo verano y en las chicas, uno de los tragos que sugiere es el Daiquiri de frutilla, y suma el Jameson Ginger como una alternativa también refrescante: un mix de whisky Jameson y lima. Al ser un whisky de una triple destilación es importante al paladar, pero suave a la vez. Mientras, las bebidas más consumidas en Club Museum, uno de los sitios más convocantes, son el speed con vodka, el fernet con cola, Mumm Ego, las cervezas y el whisky con cola, pero son más habituales en los hombres.
Según el bartender Walter Javier Vázquez, las mujeres, en cambio, prefieren los tragos más elaborados, como el Bellini, a base de champagne Mumm y pulpa de durazno, o el tan famoso Daiquiri de durazno, con duraznos en almíbar y ron. El espectro de bebidas se amplía cuando avanza la noche en Sabbia Liquor Bar y pueden aparecer cocktails más complejos. Es el caso del Jager foam block, “un trago de autor compuesto por Jagermaister (licor alemán), menta, ginger y espuma de manzana, que recurre a la mixología molecular, tendencia que está avanzando en nuestro país y gusta mucho”, explica el bartender Omar Mayorga. Tragos como éste o como Veloce, a base de Campari, jugo natural de pomelo rosado y naranja, se sirven junto a langostinos crocantes en hilos de batatas con salsa curry, trufas de pollo al estilo asiático en salsa huancaína o sushi. Imperio Inka, uno de los tragos más solicitados en Sabbia, también es uno de los elegidos en Godoy Restaurant & Cocktail Bar.
Desde una extensa barra, el bartender Diego Noriega explica que su éxito se debe a la combinación de maracuyá, una fruta que se está usando mucho en coctelería, con pisco, el aguardiente de uva típico de Perú que se bebe, cada vez más, en Buenos Aires. La combinación resulta refrescante y lleva, además, Absolut Mandrin, jugo de naranja y licor de cassis. Este momento de encuentro fuera de la oficina se llama “hora vermouth” en ocho7ocho. Y prefieren denominarlo de esta forma porque el punto fuerte entre las siete y las nueve de la noche está marcado por tragos livianos y frescos como el Cynar Julep. Pero, entre los favoritos, también están los clásicos como el Manhattan (bourbon, bitter Angostura y vermouth rosso) y el Dry Martini (gin, vermouth y aceituna) servidos junto a ingredientes como frutos secos y chocolate amargo, que permiten un maridaje sin que sus sabores oculten los de la bebida.
Otra de las tendencias, explica la bartender Elisa Cardinali, es el Pisco Sour, netamente cítrico y compuesto por un pisco aromático, o el Negroni Sbagliato, una versión de autor del tradicional Negroni, que, al contener un vermouth y un bitter, resulta excelente como aperitivo para abrir el apetito y, al sumarse un espumante, es más fácil de tomar y no tan alcohólico, fresco, pero con notas amargas.
Por su parte, el célebre bartender Eleazar Octavio Ruiz García Spreafico, responsable de 647 Spirits Bar, en 647 Dinner Club, sirve y diseña tragos como Sangre, en este caso, de autoría, compartida con Juliana Vélez Cárdenas. Se trata de una mezcla de vodka, frutillas, pimienta rosa, jugo de limón, jugo de naranja y cherry brandy, que, de alguna manera, captura la esencia ecléctica del ambiente, al ir desde lo sutil y tradicional de la frutilla, a la sofisticación y el desconcierto causado por la pimienta, en una rica sumatoria.
Pero 647 Spirits Bar también cuenta con Guest Bartenders Cocktails y, así, reúne en su carta las creaciones de los bartenders de mayor prestigio de la ciudad. Uno de ellos, Cucumelo Margarita, pertenece al reconocido sommelier Federico Lleonart. Consiste en tequila reposado, gancia, pepino y jugo de pomelo. Además, la alternativa virgin se refiere a los tragos que no contienen alcohol, como el Virgen Nº3, preparado con menta, manzana verde, apio, almíbar de miel y jengibre.
|