>> por Florencia Radici
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Matías Rozenfarb (32) Ni bien terminó el secundario en ORT empezó a trabajar como programador. Y, si bien al principio estudiaba también Psicología y Filosofía, finalmente se concentró en el mundo techie y completó su formación con el terciario de ORT y un posgrado en Dirección estratégica y tecnológica de empresas en el ITBA. Sus experiencias laborales incluyen un paso por la UOCRA. “Había un gerente de Sistemas que invirtió mucho en capacitación y tecnología”, asegura Matías Rozenfarb. Fue CTO de una puntocom antes de que estallara la burbuja y desarrolló una carrera en Pragma Consultores, donde le tocó abrir las operaciones de México. “Tenía la inquietud de algo propio y en junio del año pasado me junté con dos compañeros del posgrado”, cuenta. Investigaron el mercado y nació Keepcon, que provee un servicio integral de moderación de contenidos. Ganaron un subsidio del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y se contactaron, a través de Endeavor, con la Red Innova, que realizaba un concurso en España. “Había 15 finalistas y ganamos el primer premio”, se emociona. “Estamos en un gran momento. Tuvimos mucha difusión a nivel prensa, clientes e inversores”, asegura Rozenfarb. Y completa: “Veníamos de facturar $ 8000 por mes y vamos a pasar a $ 20.000. Estamos llenos de pedidos”. Santiago Siri (25) Emprendedor nato, comenzó con su primera empresa a los 18 años, cuando nació Evolution, con la cual armó un juego de fútbol para PCs. Con esa compañía duró tres años y, cuando se terminó, no abandonó el mundo de videojuegos, ya que fue parte de Three Melons, hoy consolidada en el sector. “En esa etapa surgió la idea de Popego, porque veía desde Internet un terreno más fértil para innovar y generar vanguardia a menor costo”, explica Santiago Siri. De la mando del fondo Aconcagua Ventures nació Popego. “El objetivo es ser una empresa de software en el espacio de Inteligencia Artificial y web semántica que innove y genere propiedad intelectual”, asegura Siri. La lanzó el año pasado y hoy tiene 13 empleados y US$ 850.000 de inversión de fondos argentinos y de Brasil. Como CEO de la compañía, a Siri no le pesa la edad: “En computación juega a favor y estoy aprendiendo mucho”. También fue reconocido por la Red Innova. “Es un buen espaldarazo y me entusiasma ver que en la Argentina hay referentes en desarrollo de tecnología”, explica. Soltero y sin hijos, Siri aprovecha el tiempo libre para leer y “hacer” música electrónica con sintentizadores, aunque admite que “me sale mal”. En el futuro, se ve haciendo robots. “Es el paso natural”, cierra. Martín Enriquez (33) Internet marcó todos sus pasos. Aunque estudió Radio y Televisión, en 1995 un amigo le “presentó” la red y juntos lanzaron una revista online que bautizaron Churrasco. Después se sumó al Grupo Clarín como parte del portal Ciudad Internet, donde fue productor General de Contenidos hasta 1999, cuando pasó al proyecto de expansión regional de UOL. “Estuve a cargo del equipo de desarrollo que creó siete portales de habla hispana y viajé mucho, algo que me entusiasmaba y motivaba”, recuerda Martín Enríquez. En plena burbuja puntocom volvió a emprender con una consultora especializada en medios digitales que cerró después del estallido del Nasdaq. “Quizá nos faltó visión y flexibilidad para reinventarnos”, reflexiona. En el medio de la crisis recibió una propuesta del Grupo Clarín para ser gerente General de Ciudad Internet Brasil, así que armó las valijas y vivió casi cinco años en San Pablo. La Argentina pudo más y volvió a trabajar en una agencia de marketing interactivo, hasta que en junio de 2007 se unió a tres socios y lanzó SocialMetrix, que desarrolla tecnología para conocer la opinión de los consumidores en medios online. “Mi desafío es expandir la empresa, por eso iniciamos la búsqueda de capital”, explica el emprendedor, que en su tiempo libre disfruta del snowboard, el buceo deportivo y el gimnasio. “Mi actividad preferida es el trabajo”, asegura. |
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