Jaime, de 54 años y considerado un “hombre fuerte” del universo K, era últimamente uno de los funcionarios más cuestionados del Gobierno, entre otras cosas por el polémico manejo que hacía de millonarios subsidios al transporte público. El funcionario se había hecho cargo de la Secretaría de Transporte en 2003, cuando accedió al poder el peronista Néstor Kirchner, esposo y antecesor de Cristina Fernández.
En ese puesto tuvo una participación central en el proceso de expropiación de Aerolíneas Argentinas al grupo español Marsans, el manejo de los ferrocarriles que volvieron a la órbita del Estado y la relación con las fuertemente subsidiadas empresas de transporte. “He cumplido una etapa y ratifico plenamente mi pertenencia, mi lealtad, mi compromiso y mis convicciones con el proyecto que llevan adelante desde el punto de vista político e institucional la compañera presidenta y el compañero Néstor Kirchner”.
Con esas palabras el funcionario se convertía el miércoles en el segundo en salir del Gobierno tras la derrota de este en las elecciones del domingo. “Me parece que nos debemos dar una etapa de trabajar fuertemente por el peronismo y yo lo haré en Córdoba junto a Eduardo Acastello y no necesito ocupar un cargo para trabajar en este proyecto”, declaró el funcionario que lideró seis años la Secretaría de Transporte. Desde allí impulsó también el polémico proyecto del denominado Tren Bala, previsto a unir las ciudades de Buenos Aires, Rosario y Córdoba.
El perfil Ricardo Raúl Jaime, cordobés de nacimiento, una hija, se crió políticamente en la Santa Cruz. Es considerado el secretario de Transporte más polémico de los últimos años. Hombre de pocas palabras, en el organigrama del Gobierno dependía del Ministerio de Planificación Federal que conduce Julio De Vido. Sin embargo, Jaime se manejaba por fuera de la estructura. “Directamente reporta al Presidente y la mayoría de las cosas ni las consulta con De Vido. Con el ministro no tiene una buena relación. Su relación es personal y directa con Kirchner", contó en el año 2005 un abogado dedicado al sector público en una nota del periodista Diego Cabot publicado en el diario La Nación. Según la fuente, en cualquier negociación, Jaime se encargaba de dejar muy claro ante sus interlocutores que es un preferido del Presidente.
Aficionado a las artes marciales, la atención minuciosa era parte inseparable de su aspecto personal. Otra eran las joyas de oro. Además de alguna cadena, el cordobés corona cada uno de sus manos con importantes anillos de ese metal precioso.
En el sur, Jaime se inició entre 1987 y 1991 como consejal en la ciudad de Caleta Olivia, ubicada sobre la Costa Atlántica. En diciembre de 1991 se convirtió en el hombre que Kirchner elige para el gabinete de su primera gobernación. Desde el cargo de Ministro Secretario de la Gobernación administró los gastos de la administración. Se lo considera también como la figura que instó al entonces gobernador Kirchner a adquirir el Cessna Citation, el avión de la gobernación provincial. Desde 1996 hasta 1999, presidió el Consejo Provincial de Educación de Santa Cruz. De paso por su ciudad natal, el hoy ex funcionario recaló en la Capital Federal junto al entonces presidente Néstor Kirchner.
En el sector aerocomercial, fue el mentor de la alianza de la estatal Líneas Aéreas Federales (Lafsa) con Southern Winds. Por su parte, en el sector de transporte terrestre, Jaime repartió en su momento subsidios a los colectivos que recorren el país -a razón de $ 80 centavos por cada litro de gasoil que consumen- y manejó el dinero que se destina a las concesionarias de Transporte ferroviario para mantener la tarifa en uno de los niveles más bajos del mundo.
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