El desafío de gestionar a la Generación Y o “Millennials” (nacidos al fin del milenio, entre 1980 y 1999), ha generado una pequeña industria de expertos y literatura, como “Keeping the Millennials”, un libro nuevo este mes, o “Y in the Workplace”, que saldrá en julio.
Ambos libros argumentan que la nueva generación está dejando una marca en la oficina que debe ser abordada y tenida en cuenta. Expertos en tecnología y rápidos trabajando, los millennials son impacientes y entregados, producto de sus padres y de una educación que no les ha dejado fracasar, dicen los libros. Y se comunican de manera diferente al resto de nosotros, escribiendo con abreviaturas y usando otras plataformas.
“Llorones, bebes, mocosos”
Los jefes más mayores tienden a generalizar que todos los trabajadores jóvenes son parecidos, cita la agencia EFE a Joanne Sujansky, co-autora con Jan Ferri-Reed de ‘Keeping the Millenials‘. “El error que cometemos es no escuchar, y tenemos estereotipado que son llorones, bebés, mocosos”, dice. Puede que esperen más felicitaciones, respuestas y flexibilidad que sus compañeros mayores, pero estas necesidades no son malas, añadió.
“Si intentamos encontrarnos algunas de sus necesidades, haremos un lugar de trabajo atractivo para otras generaciones también”, comenta. La recesión está perjudicando a los Millennials -- una generación protegida -- con especial dureza, dijo Nicole Lipkin, co-autora de “Y in the Workplace” con April Perrymore como una guía para la gestión de la generación del “yo primero”.
Acostumbrados a tomarse su tiempo para decidir qué hacer en la vida y en los puestos de trabajo, si las cosas se ponen difíciles, no tienen herramientas para hacer frente a situaciones económicas adversas, dice. “La vida no es como pensaban que sería”, añade. “Pero se les ha enseñado a decir lo que piensan y lo que quieren. Obviamente va a molestar a algunas personas aquí y allí, pero pienso que es realmente una buena cualidad‘, agrega.
La generación del “Yo primero”
Una vez que la economía mejore, los millennials serán los primeros en encontrar nuevos trabajos, dijo Sujansky, cuyo libro se centra en los altos costes de perderlos. Si bien los millennials tienen muy buenas cualidades, también pueden ser agresivos y arrogantes y necesitan aprender algo de decoro, dijo Sujansky. “Si pudieran aprender a hacer no sólo lo obvio y encontrar un poco de paciencia, les sería útil”, concluye Sujansky.