Hace casi un mes que la automotriz estadounidense, General Motors, se declaró en quiebra. El segundo parece ser el desprendimiento: tras entregar su marca Hummer a la empresa china Sichuan Tengzhong, la compañía anunció el lunes la venta del fabricante de automóviles sueco Saab al también productor de deportivos de igual nacionalidad, Koenigsegg.
Según anunciaron ambas empresas en Estocolmo, General Motors y Koenigsegg han suscrito para formalizar la transacción una declaración de intenciones. La operación contempla una financiación de 600 millones de euros por parte del Banco Europeo de Inversiones que será avalada por el Gobierno de Suecia.
La empresa fabricante de deportivos Koenigsegg era barajada desde hace días como la más seria aspirante a la compra de Saab, que se declaró insolvente ante las dificultades financieras de su casa matriz, la estadounidense General Motors. Sin embargo la operación había sido puesta en duda por medios financieros suecos debido a que Koenigsegg es una empresa relativamente pequeña, que el pasado año solo produjo 20 deportivos de lujo y precio muy elevado.
Por otra parte, el fabricante de neumáticos Michelin anunciará un plan social en el que anunciarán la supresión de 1500 empleados en sus fábricas de Francia, según LeMonde. Un vocero de la compañía adelantó que ese día se celebrará una reunión del comité central de la compañía. Por su parte, el secretario de Estado de Empleo, Laurent Wauquiez, dijo que no tenía conocimiento sobre la cantidad de empleos que el fabricante quiere suprimir y declaró que el Gobierno va a “evaluar con Michelin los puestos y los territorios afectados y sobre todo, cómo se puede trabajar en la reubicación de los trabajadores”.
Según el diario, el plan está todavía pendiente de modificaciones y previsiblemente será presentado a los agentes sociales de la empresa el próximo 17 de junio. La producción de neumáticos en Francia ha caído un 25 por ciento en el primer trimestre. Michelin ha ejecutado planes de paro parcial desde finales de 2008 para reducir las existencias. Según los sindicatos, dice ‘Le Monde‘, las plantas más afectadas serán las de Roche-sur-Yon y Roanne, mientras que la de Clermont-Ferrand, donde trabajan cerca de 12000 personas, lo estaría menos.
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