El presidente de la Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires (UIPBA), Osvaldo Rial, consideró “auspiciosos” los anuncios de la presidenta Cristina Fernández, en el marco de la conmemoración del Día de la Industria. Destacó que la cancelación de la deuda con el Club de París “es una decisión fundamental”, porque subrayó que “indudablemente, eso hará bajar el riesgo país y las tasas para obtener financiamiento. Esto va a generar confianza, va a atraer inversiones, y va a insertar a la Argentina en el comercio exterior”, indicó a DyN el titular de la UIPBA.
Todavía desde el Salón Blanco de la Casa Rosada, donde la mandataria anunció la firma del decreto que habilita al Banco Central a pagar el apsivo con parte de las reservas internacionales, el presidente de Fiat Argentina, Cristiano Ratazzi, aseguró que la cancelación de la deuda inserta nuevamente al país "en el mundo" y evita "roces" con otras naciones, mientras lamentó que en el acto realizado en Casa de Gobierno no haya estado “la gente del campo, porque era un día importante”. Sostuvo que la medida implica una intención “de respetar las reglas del mundo, cosa que últimamente la situación general hacía dudar de eso. Me pareció un anuncio de una Argentina importante que puede avanzar, que a veces puede sorprender positivamente, lástima que no estaba la gente del campo porque era un día importante”, expresó el empresario automotriz a la prensa en la Casa Rosada tras el acto encabezado por la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner.
Por su parte, también el empresario Enrique Pescarmona sostuvo que saldar la deuda con el Club de París “es una medida impactante” y “muy beneficiosa para todo el país”. Para Pescarmona, el anuncio “renueva la confianza en nuestro sistema financiero de pagar en tiempo y forma”. El empresario subrayó que saldar el compromiso de US$ 6700 millones permitirá “primero bajar el riesgo país, y segundo abrir la posibilidad de importar equipos y bienes de capital a largo plazo que no se producen en el país, entre otros beneficios”.
Más conservadores resonaron las conclusiones que se escuharon del ambiente bursátil. Christian Reos, analista corredor de Allaría Ledesma, indicó ante Reuters: “Lo estamos leyendo como una de cal y una de arena. Tiene algo positivo, que es la voluntad de pago, sacarse un problema de encima, la posibilidad de que esto abra financiamiento a mejores tasas para las empresas argentinas. Ahora tienen el mercado cerrado. Pero el lado negativo es que este problema se cierra no de una manera amigable, se sacan el problema de encima con un portazo, sin ir a negociar. Prefirieron pagar en efectivo con reservas antes que poder pagarlo en cuotas y tener que permitir auditorías del FMI, o negociaciones con el FMI”.
Su colega de Exotix Limited, Eduardo Caballero, opinó que “es buena noticia si es que en verdad se van a poner al día con el Club de París, porque a ellos les hace falta tener las líneas de crédito que han perdido para comercio exterior, que normalmente se las brindan entidades europeas. Obviamente, ellos trabajan de cerca con el Fondo Monetario Internacional y hasta que no se pongan de acuerdo o al día con las instituciones financieras internacionales, a los argentinos les va costar mucho financiar ese tipo de operaciones”.
Desde la consultora Orlando Ferreres, su economista jefe, Fausto Sportorno, manifestó: “Hay suficientes reservas de disponibilidad en el Banco Central, aunque éste quedará un poco más débil. Vamos a ver como reaccionará el mercado, que está afectado por una crisis internacional que genera ruido”. En dirección similar se explayó Dionisio Corneille, director de la correduria Corneille Sociedad de Bolsa. “La noticia es favorable para el corto plazo y permite una reacción interesante en los papeles (accionarios) bancarios. Igualmente, habrá que ser cuidadosos, ya que internamente los problemas siguen estando en relación a los datos estadísticos dudosos”.