>> por Tomás Garzón de la Roza
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El hombre de chaqueta de cuero que comparte cuanto escenario puede con la Presidenta y sus aliados K, buscó y logró anotarse una victoria tras el fin de la crisis agropecuaria, cortesía del vicepresidente Julio Cobos. En un intento de recuperar imagen en la sociedad, y atendiendo al reclamo de recuperar el poder adquisitivo de las clases trabajadoras, Cristina Kirchner mandó abrir el Consejo del Salario, en el que el secretario general de la Confederación General del Trabajo tuvo un papel clave para lograr un nuevo piso salarial. A partir del 1° de agosto, los 300.000 trabajadores no alcanzados por convenios colectivos podrán cobrar un mínimo de $ 1200. Hasta diciembre éste se incrementará incluso hasta $ 1240, según el acuerdo que lograron el lunes empresas, CGT y Gobierno. El aumento de agosto representa un plus cercano al 25 por ciento. Ese es el reclamo de Moyano, respaldado por Juan Belén –líder de la Unión Obrera Metalúrgica y flamante secretario adjunto de la CGT– y el resto de sus aliados sindicales. Se espera que la Central de Trabajadores Argentinos de Hugo Yasky también se encolumne detrás de esos números. El salario mínimo, vital y móvil lleva un crecimiento acumulado de 117 por ciento desde 2005, cuando estaba en $ 450. El aumento, implementado de forma escalonada, lo llevó a $ 630. Entre julio de 2006 y diciembre de 2007 la curva siguió en ascenso, para alcanzar los $ 980 actuales. Peronismo y dirigencia sindical El líder camionero comenzó su militancia sindical en 1962 con tan sólo 18 años. Fue elegido delegado gremial en una empresa de mudanzas, en la ciudad de Mar del Plata, donde vivió desde su infancia. Diez años más tarde era nombrado secretario general de la Seccional Mar del Plata del Sindicato de Choferes de Camiones. Desde 1987, y en forma ininterrumpida, ostenta el máximo cargo a nivel nacional de ese mismo sindicato. Por otra parte, en 1983 fue nombrado secretario general del Partido Justicialista de Mar del Plata. Incluso ocupó una banca en congreso bonaerense, como diputado provincial, entre 1987 y 1991. Su llegada a los mayores cargos sindicales empieza en el año 2000, cuando en el estadio de Ferro es elegido secretario general de la CGT disidente. Con la llegada de Néstor Kirchner, la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT) recupera su personería jurídica y Moyano queda al frente de la institución. Finalmente, en 2004, asume como secretario general de la CGT nacional. Expansión En abril, Moyano se reunió con Gabriel Mariotto, titular del COMFER, y le solicitó autorización para instalar emisoras de radio y televisión en las 26 ciudades más importantes del país. Según dijo, el objetivo del gremio es poder “comunicarse con la opinión pública en general y con los trabajadores”, y “expresar lo que algunos medios monopólicos distorsionan”. |
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