No se conforman con correr un par de kilómetros después de largas horas de trabajo. Tampoco logran la satisfacción con una simple vuelta en bici. Están acostumbrados a la adrenalina, a tener objetivos y cumplir metas. Buscan llegar cada vez un poco más lejos y una forma de relajarse es tener nuevos desafíos. Así son los ejecutivos que eligen las maratones, la carrera aventura o los triatlones como actividad física. Una tendencia en alza que cada día gana más adeptos.
¿Por qué se da este fenómeno? Sebastián Tagle, fundador del Club de Corredores, analiza varios puntos: “Cada vez hay más conciencia de la importancia de una vida saludable. Por otro lado, para correr, por ejemplo, lo único que se necesita es tiempo. No requiere un compañero, ni pedir una cancha. Tampoco hay que combinar un horario específico”. En números, el emprendedor destaca que cuando nació el Club, hace 13 años, trabajaban con 3 ó 4 carreras por año. Hoy son 80 y cada vez tienen más cupo.
Además, las empresas tratan que sus colaboradores descarguen, y el deporte es una buena opción. Por eso, también aumentó el número de firmas que contratan entrenadores y forman grupos de running. “En los últimos cuatro años crecimos más de 100 por ciento”, afirma Abayubá Rodríguez, profedor de la Escuela Argentina de Triatlón, entidad que se fundó en 1996.
Según ambas instituciones, si bien los ejecutivos son los más inconstantes, representan el grupo que más creció. “Los hombres de negocio llegan con la palabra IronMan en la boca. La actividad consta de 3,8 kilómetros de nado, 180 de bicicleta y una maratón completa de 42 kilómetros. Y enseguida preguntan cuánto hay que entrenar”, grafica Rodríguez, quien reconoce que este desafío adquirió cierto glamour en los últimos años.
Tiempo, divino tesoro
El tiempo es para los ejecutivos uno de los grandes dilemas a la hora de empezar a entrenar. Sus vidas no se caracterizan justamente por la disponibilidad horaria. Sin embargo, es notorio ver como una vez que entran en el mundo de este deporte no paran hasta conseguir sus objetivos. Todos coinciden: es una actividad adictiva. Además, llama la atención que profesionales que en su vida laboral tienen alta presión, busquen para su tiempo libre un deporte que exija mucho esfuerzo físico y mental. “Quizá lo único que nos despeja es otro desafío”, reflexiona Sergio Cherz, vicepresidente de Trabex.
Justamente, pensar en cómo incluir varias horas de entrenamiento en su agenda diaria era lo que hacía que Guillermo “Guillo” Dietrich, director del concesionario de autos que lleva su apellido, pensara que comenzar era un imposible. Sin embargo, como varios de sus amigos corrían, se les unió en una maratón de 21 kilómetros. Un año después estaba entrenando ocho horas por semana con un personal trainer para correr carrera aventura.
Sin embargo, no es tiempo perdido. Durante las horas de entrenamiento los ejecutivos aprovechan para resolver algunos de los problemas que dan vueltas por sus cabezas. “Mientras corro no escucho música porque quiero practicar en las mismas condiciones de la carrera. Ese tiempo lo aprovecho para pensar”, cuenta Dietrich.
Fernando Del Carril, director de Marketing para la región de Procter & Gamble, admite que desde que entrena no pierde el tiempo, sino que lo maximiza. “Cuando hago actividad estoy de buen humor y trabajo más contento”, concluye el ejecutivo, quien divide los días entre su familia –tiene tres hijos–, la empresa y el entrenamiento.
“Toda mi vida jugué al rugby en CUBA, pero a los 30 tuve que abandonar por una hernia de disco. No quería dejar de hacer deporte y me gusta la adrenalina”, cuenta. Hoy, a los 37 años y viajando dos o tres veces por mes, entrena seis veces por semana y tiene como guía las indicaciones que su instructor le manda por e-mail. “Cuando estoy afuera me aseguro que en el hotel haya gimnasio o salgo a correr por la ciudad”, relata Del Carril, cuya carrera preferida es el Desafío de los Volcanes –el IronMan de la carrera aventura–, un cruce de la cordillera que dura seis días y en el cual participó siete veces con su equipo “Tiburones”.
Igual es el caso de Cherz. Dejó el rugby por una hernia y para continuar con la práctica de algún deporte empezó a nadar, a hacer yoga y, con el tiempo, pudo andar en bici. En 2005 ya tenía entrenadores que le enseñaron a correr con la hernia y en marzo de ese año participó de su primer triatlón. Luego de realizar cuatro medios IronMan decidió enfrentar el gran desafío de hacer uno completo. “Entrené 15 horas por semana durante tres meses y en un momento me pregunté cuál era el límite entre disciplina y obsesión”, cuenta el ejecutivo que hoy, con 44 años, asegura entrenar más que a los 20.
Sin embargo, a pesar de la satisfacción de haber llegado –lo importante según Cherz–, no cree que enfrentará otra vez el mismo reto en lo inmediato. “No podría planificar otra carrera. La experiencia tiene que decantar”, señala.
Lo mismo piensa Dietrich, que en junio de 2005 participó del IronMan de Florianópolis, el más popular entre los atletas argentinos. “Al principio entrenaba 12 horas por semana y al final entre 15 y 20. Hoy no podría volver a hacerlo”, señala el empresario, que armó en su empresa un running team para los empleados. Sin embargo, reconoce que la disciplina ordena la vida, ayuda a comer mejor y a rendir más ya que despeja la cabeza.
Metas en común
Si bien el paisaje es distinto, los ejecutivos encuentran muchos puntos en común entre las carreras y la vida laboral. Si hablamos de carrera aventura el trabajo en equipo es tan importante y necesario como en cualquier empresa. Pero estas actividades también ayudan a “conocer tus limitaciones y a resolver problemas con la frialdad necesaria y en el menor tiempo posible”, enumera Sebastián Lange, gerente Comercial del Banco Comafi. A lo que Alejandro Adi, director de Finanzas para América latina de Microstrategy, agrega: “El triatlón tiene mucho de planificación, estrategia y puesta en práctica. Al igual que las finanzas y los negocios, debemos estar en permanente crecimiento, entrenando a diario y aprendiendo todos los días para cuando llegue el momento de aplicarlo”, ejemplifica.
Lange, al igual que del Carril y Cherz, comenzó a correr cuando dejó de jugar al rugby, en su caso en el San Isidro Club (SIC). El primer contacto de Adi con este deporte fue mirando el IronMan de Hawai en el programa de Pancho Ibáñez y más tarde entró en la Escuela Argentina de Triatlón, donde hace dos años entrena nueve sesiones semanales divididas en las tres disciplinas.
Desde 1999 que Lange corre carrera aventura con su equipo al que nombraron Piltrafa. “Los circuitos que más me gustan son los largos, como mínimo de dos días. Aunque con mis hijos –Matías, Pilar y Tomás– corro la Merrell Adv Race que tiene un circuito para chicos”, explica el ejecutivo de la entidad bancaria.
Para Gustavo Di Tullio, director de la agencia de marketing y promoción Play Up, entrenar triatlón implica poner su energía en eso. SE trata, según cuenta, de darse prioridad a uno mismo y quererse más que al sonido del celular. “Nadando, por ejemplo, es imposible no conectarte sólo con eso. El teléfono o la notebook acuáticos aún no salieron a la venta. Para correr elijo paisajes como el río o Palermo para que no pueda pensar en el trabajo”, grafica el creativo que empezó con esta actividad hace 10 años.
Trabajar en la planificación es uno de los puntos al que los profesionales dan mayor importancia. “Están acostumbrados a eso y les da seguridad”, explica el profesor Rodríguez. De ahí que en la Escuela se trabaje con planes a cinco años –al igual que muchas empresas–. “Más que entrenamiento se necesita preparación. Todo lo que hacés mal lo pagás al final”, concluye.
“Cada carrera es un desafío como el que me planteo todos los días”, concluye Di Tullio, quien a los 47 años tiene en su historial 40 triatlones y tres IronMans.
Metódicos, constantes, con objetivos claros y realizables, y que valoran el esfuerzo. Son características que adquieren los atletas que pasan por estos desafíos. Un buen perfil para el ejecutivo de una empresa.
Los clásicos
Calendario de las carreras que no pueden faltar en la agenda de un corredor.
Maratones
• Maratón Nike
Noviembre - 10 Km.
• Fiestas Mayas - 25/5
• Media Maratón de la Ciudad de Bs. As.
Septiembre - 21 km
• Maratón de la Ciudad de Bs. As.
Noviembre - 42 km
Carrera Aventura
• Merrell Adventure Race
4 carreras al año
• YPF Cross
6 carreras en el año
• Cruce de los Andes Febrero
3 días de carrera
• Desafío de los Volcanes Marzo
6 días de carrera
Triatlón
Medio ironman
1900 mts. de natación, 90 km. de ciclismo y 21 km. de pedestrismo
• Mar del Plata - Marzo
• Villa Gesell - Marzo
• Chajarí - Abril
Ironman
3,8 km. de natación, 180 km. de ciclismo y 42 km. de carrera
• Florianópolis - Mayo
• Punta del Este - Febrero
• Pucón - Enero