Radiografía del consumo del pan en la mesa de los argentinos
Negocios

Radiografía del consumo del pan en la mesa de los argentinos

La última campaña de trigo fue la peor en 111 años. Sin embargo, la producción de harina de trigo y panificados industriales sigue creciendo. El precio del pan marca la coyuntura.

04 de Julio 2013




En las tostadas de la mañana, las pastas del mediodía o las galletitas de la tarde, el trigo está presente a diario en el menú de los argentinos. A tal punto, que el consumo de harina fue de 94 kilos per cápita en 2012, según datos de la Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM). Eso significa que cada argentino consumió un 56 por ciento más kilos de productos derivados del trigo que carne vacuna.

Pero la industria es diversa y el consumo heterogéneo. Los argentinos consumen 64 kilos per cápita de pan artesanal, 10 kilos de pastas, nueve de harina fraccionada, siete de galletitas y sólo cuatro de panificados industriales, según la misma Federación.
Este último grupo, que utilizó 151.399 toneladas de harina de trigo el año pasado, es uno de los que permiten medir el pulso de esta industria que está bajo la lupa desde hace dos semanas por la suba en el precio del pan.

El sector de los panificados industriales es liderado por el gigante mexicano Bimbo, que en la Argentina, tiene las marcas Bimbo, Fargo y Lactal, con las que controla alrededor del 80 por ciento del mercado y factura más de US$ 200 millones, según un estudio de la consultora Claves.

El 20 por ciento restante, de un sector que factura $1500 millones al año, se reparte entre numerosas pymes familiares como Alijor, dueña de marca La Salteña; Panificadora Balcarce que se quedó con Sacaan y Trigoro, dos de las marcas que tuvo que vender Bimbo para fusionarse con Fargo; Grupo Dulcor, dueño de La Veneziana; Iada, de Ciudadela; y Doña Noly, que también produce discos de tartas y empanadas.


El nuevo jugador fuerte es Panificadora Balcarce, que según la Comisión Nacional de Defensa a la Competencia (CNDC) con Sacaan y Trigoro acapara un 8 por ciento del mercado.

La Veneziana, con planta en Río Cuarto, Córdoba, es una de las divisiones de la alimenticia Dulcor. La empresa, de la familia Riba, factura $ 200 millones al año con la venta de mermeladas, dulces, miel, y panificados, entre otros productos.

Alijor, es una empresa familiar del Gran Buenos Aires, que comparte la marca La Salteña, con el grupo General Mills, que produce discos de tartas y empanadas. Iada y Doña Noly completan la lista de los principales productores.

En frente, están las 33.000 panaderías convencionales repartidas a lo largo y ancho del país, que producen el 94 por ciento de los panificados, según la Federación Argentina de la Industria del Pan (FAIPA).

Pan_IMG_crop_1372946041401.jpg
Dato. Cada argentino consumió un 56 por ciento más kilos de productos derivados del trigo que carne vacuna.

En la campaña 2012-13 la cosecha de este cereal alcanzó las 9,4 millones de toneladas, un 35 por ciento menos que el ciclo anterior, según FAIM. La superficie sembrada fue de 3,1 millones de hectáreas, el nivel más bajo en 111 años. Pero los analistas del sector, auguran una recuperación de la superficie de siembra hasta las 4 millones de hectáreas en la campaña en curso, que dará como resultado una cosecha de 12 millones de toneladas a fin de año.

“El aumento del área sembrada se debe principalmente al anuncio del Gobierno de devolver las retenciones al trigo para la campaña 2013-14”, afirman desde la Bolsa de Comercio de Rosario. El Gobierno pronosticó que esa medida representará un costo fiscal de hasta US$ 600 millones para el Estado.

El año pasado, a pesar de primera cosecha en años que perforó el piso de 10 millones de toneladas, no hubo grandes variaciones en la producción de harina de trigo, que promedia las 4,7 millones de toneladas en los últimos cinco años.

Los molinos, el primer paso de la cadena industrial.
En 2012 el 56,78 por ciento del stock nacional de trigo pasó por los 171 molinos harineros que operan en el país. Es decir, 6,13 millones de toneladas. En ese mismo periodo Argentina exportó 4 millones de toneladas del cereal sin procesar y 400.000 fueron destinas a otros usos, como semillas.

Entre los principales traders están Trigalia, de Cargill, que produce las marcas de Molinos Río de la Plata; Molino Cañuelas, de la familia Navilli; y Andrés Lagomarsino e Hijos, de la familia homónima. En ese orden, son dueños del 17, 15 y 7 por ciento de la molienda local según el Ministerio de Agricultura.

Los molinos son la primera etapa industrial a la que se somete el cereal para convertirlo en harina. En 2012 el 70 por ciento de esa harina de trigo se destinó a la producción de panificados, es decir, 2,7 millones de toneladas. En dinero, con los precios máximos que alcanzó el cereal en las últimas semanas ($2000) sólo el insumo que despacharon los molinos a las panaderías el año pasado, hubiese costado $ 5400 millones.

Para Claves, este año el mercado de panificados industriales crecerá 2 por ciento en volumen, versus un crecimiento del 3,4 por ciento en 2012. 

 



¿Te gustó la nota?

Comparte tus comentarios

Sé el primero en comentar

Videos

Notas Relacionadas