Por dónde se van las reservas del Banco Central
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Por dónde se van las reservas del Banco Central

La salida de dólares no detiene su marcha. Las distintas puertas que permiten su partida.  Por Florencia Radici 02 de Septiembre 2014

 

Hoy, cada billete que sale de la economía es clave para evitar un escenario crítico en términos de respaldo de la moneda (en 2009, se estima que respaldaban alrededor del 79 por ciento del dinero en circulación). El valor actual representa alrededor del 30 por ciento.

El turismo fue una de las principales puertas de salida de los dólares durante el año pasado, aunque las medidas de este año lograron frenar el avance. Así, según datos del BCRA, en el primer trimestre del año el egreso neto de dólares (teniendo en cuenta las divisas que se fueron en relación a las que ingresaron) cayó a US$ 1500 millones, contra US$ 2300 millones del mismo periodo de 2013, un nivel que había sido récord. Se fueron US$ 1921 millones por esa vía. 

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Adiós. Los dólares no detienen su salida de la economía argentina, a través de distintas salidas. Foto: Archivo.

El año pasado, el déficit del sector turismo fue de US$ 8700 millones. Para cuando termine este año, se prevé que la cifra habrá caído a alrededor de US$ 5000 millones –a principios de año, previo a la devaluación, se la calculaba más cercana a los US$ 6000 millones-.

El capítulo que no parece dar tregua este año es la salida de divisas por energía. Por más que haya mejorado el proyecto de abastecimiento a futuro con el potencial de Vaca Muerta, faltan por lo menos tres años para que esas inversiones impacten en la economía. Mientras se siga necesitando la energía, hay que importarla. De hecho, el déficit no se detuvo: en el primer trimestre los pagos de importaciones subieron a US$ 2934 millones, contra US$ 2201 millones del mismo periodo del año anterior, un aumento interanual del 33 por ciento, según datos del BCRA, y record para los primeros tres meses del año. Para el año, se espera que esa aspiradora de dólares produzca un déficit de la balanza energética de unos US$ 7500 millones.

El pago de la deuda también se convirtió en una aspiradora de dólares. A partir de su política de desendeudamiento, el Gobierno canceló vencimientos de deuda con dólares constantes y sonantes en los últimos años, mientras que, al mismo tiempo, no entraban en forma de financiamiento para inversiones en infraestructura u otros sectores estratégicos. 

La cuenta corriente también resulta deficitaria, porque el saldo comercial positivo se ve neutralizado por los pagos de intereses, regalías, fletes y turismo que enfrenta anualmente el país. La incógnita es cuánto podrá aumentar el saldo comercial con el tipo de cambio oficial más competitivo después de la devaluación de enero. Por más que el tipo de cambio supere los $ 8, la inflación neutraliza el ritmo de devaluación. El otro efecto, claro, se ve en el freno al consumo y la actividad económica. 

Extracto de la nota publicada en la edición La City de la revista Apertura



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