Para las empresas, achicarse puede ser la receta justa para crecer
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Para las empresas, achicarse puede ser la receta justa para crecer

Ante la suba de costos, cada vez más firmas franquiciantes plantean modelos de negocios basados en ofrecer formatos más pequeños, que requieren baja inversión.

Por Laura Mafud 07 de Abril 2014

 


De cada 10 personas que se contactan para averiguar por franquicias, seis disponen de un capital menor a $ 250.000”, comenta Carlos Canudas, al frente del Estudio Canudas. En tiempos donde la suba de costos y su consecuente impacto sobre la rentabilidad marcan la agenda pyme, las empresas que buscan expandirse con el sistema de franchising apuestan al modelo de franquicias de ‘bajo presupuesto’, caracterizadas por un bajo costo de acceso, fácil manejo, buena rentabilidad y, por lo general, formatos más pequeños. “Su manejo es relativamente simple y no requiere de un plantel de empleados extenso; sino unos dos por punto de venta”, explica Canudas.

Estas franquicias, comparte el especialista, permiten a los inversores incursionar en un negocio propio con montos accesibles, de fácil manejo operativo, con provisión directa de la casa matriz y la posibilidad de ubicarse en locales pequeños o espacios reducidos. “Comúnmente se las puede encontrar en formatos ‘kioscos’, ‘carritos’, food corner, islas o stands, manteniendo los costos operativos bajos y controlados"”, admite Canudas.

Ilustración Pyme chico grande

Estrategia. Para algunos inversores, optar por una franquicia pequeña es una alternativa viable que requiere montos accesibles y ofrece manejos operativos sencillos con buena rentabilidad. Crédito: Pyme

Por caso, la firma Credigol, dedicada a los servicios financieros, ofrece un formato góndola, que requiere una inversión desde $ 20.000 (más IVA), en calidad de fee de ingreso, y un costo de góndola de $ 40.000 (más IVA).

Barra a domicilio
Tomate Algo, una empresa que opera en el sector de bebidas bajo el concepto de organización integral de bares para fiestas y eventos, también apuesta por este modelo de negocios. El servicio incluye, además de la barra, las bebidas y bartenders, el hielo, la cristalería, la decoración y el equipamiento.

"La inversión requerida es de unos $ 66.000 ($ 40.000 en canon de ingreso). “Tenemos franquicias que facturan $ 500.000 y otras que superan los $ 2 millones”", destaca Sebastián Policaro, su fundador.

La empresa, fundada en Buenos Aires en 2005, cuenta con 14 franquicias en la Argentina, Uruguay, Paraguay, Ecuador, Venezuela y los Estados Unidos. Cobra 8% de la facturación mensual en calidad de regalías. “Este mes, estamos abriendo una en Madrid y tenemos proyectos en Valencia y Barcelona”, destaca Policaro.

Por su parte, Comunidad Digital, una red de educación a distancia, apuesta por un modelo de expansión de baja inversión. Fundada en 2002, tiene 87 centros en todo el país. “La inversión inicial es de alrededor de $ 80.000 e incluye el fee de ingreso a la franquicia, la compra de equipamiento y mobiliario y la ambientación del local”, comenta Gustavo Infantino, presidente de la firma.

Tiene propuestas de formación y capacitación. No requiere reinversión estructural ni demasiados recursos humanos. “Nos interesa ganar presencia en aquellas comunidades que han tenido un crecimiento social y económico, y necesitan profesionalizar y capacitar a sus habitantes. Por ejemplo, en ciudades de San Pedro, Tandil, Tres Arroyos, Coronel Suárez y Trenque Lauquen, Merlo, Goya, Oberá y Esquel”, agrega. La firma cobra un fee de ingreso de $ 25.000. “Este año tenemos proyectado un crecimiento de los negocios de la red del orden del 5%”, agrega.

Bodyclinic, una firma cordobesa dedicada a la estética corporal, se suma a la movida. Con 10 años en el mercado y 17 franquicias en funcionamiento, apunta a cosmeatras o esteticistas que quieran sumar algún modulo dentro de su consultorio. Es que la firma provee equipos nacionales, de fabricación propia, que pueden sumarse dentro de otros espacios. La inversión requerida fluctúa entre los $ 52.000 y $ 162.000, en relación al equipamiento.

Otros esquemas
El Noble es otra de las empresas que tomó nota de este tema. Recientemente, lanzó un nuevo formato de comercialización, denominado ‘espacios Noble’, que demanda una baja inversión inicial y supone un recupero de entre tres y ocho meses. “Es un espacio dentro de otro negocio, que se diferencia de la góndola al paso en un shopping, que requiere una inversión de $ 150.000”, aclara Mariano Castagnaro, gerente General de El Noble Sabores Nuestros.

Estos espacios precisan un mínimo de cuatro metros cuadrados para su instalación. Hasta el momento, se encuentran operando más de 30 espacios en supermercados, almacenes y gasolineras del país. También ya están funcionando en puntos turísticos de alto tránsito, como el Parque Nacional Iguazú y las Termas Marinas y Mundo Marino, en San Clemente.

“Surge de gente que tiene su negocio propio y desea adosar la línea de El Noble. Generalmente, la persona que abre su espacio no paga más alquiler ni agrega gente”, explica Castagnaro.

En este caso, no se trata de franquicias, sino de negocios que desean incorporar una nueva línea de negocios. Lo incorporan con una inversión de $ 20.000 (incluye un cartel con el logo, un horno, un mantenedor de calor y un freezer de stock para los productos super congelado). La firma, este año, apuesta a llegar a 300 espacios.

El Noble tiene 65 locales franquiciados en la Argentina, siete en Uruguay y uno en Colombia, además de 18 góndolas en el país, tres en Brasil y dos en Paraguay. Por estos días, se estaban abriendo cinco góndolas en subtes y otras cinco en shoppings.

La edición original de este artículo se publicó por primera vez en el suplemento Pyme de El Cronista (20/03/2014). 



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