Lacoste deja de ser francesa y pasa a manos de un grupo suizo
Negocios

Lacoste deja de ser francesa y pasa a manos de un grupo suizo

Tras los conflictos en el directorio entre la familia dueña de la marca, Michel Lacoste decidió vender su parte de la compañía. 

02 de Noviembre 2012

Las peleas familiares concluyeron con una venta. Y no cualquier venta: Lacoste, la famosa marca de ropa, dejará de ser francesa y pasará a manos suizas. Michel Lacoste, quien presidió el directorio y fue reemplazado por su hija –aunque él apoyaba a su sobrina para el puesto- decidió junto a los accionistas que compartían su postura vender su parte del capital (el 30 por ciento) al grupo suizo Maus Freres.

El cambio de dueños tiene, por detrás, una historia de traiciones familiares, donde padres e hijos se disputaban la dirección de una compañía fundaba en 1933.

Lacoste IMG IMG III
Michel Lacoste, quien presidió el directorio, había sido reemplazado por Sophie Lacoste Dournel, su hija, de profesión actriz. Él, sin embargo, apoyaba la postulación de Marie Béryl Lacoste, su sobrina. Finalmente, Sophie Lacoste ocupó el sillón principal y su padre decidió recurrir a los tribunales franceses para intentar revertir la decisión. Curiosamente, Sophie Lacoste contaba ahora con el apoyo de accionistas como Catherine Lacoste, hermana del presidente destronado, y de Sachiko Takayama-Lacoste, suegra de la aspirante perdedora.

“Un grupo de accionistas, entre ellos Michel Lacoste, ha decidido vender sus acciones al grupo”, ha comunicado la compañía helvética. Presente en el capital de la marca gala desde 1998, Maus (propietaria de Devanlay, que tiene la licencia de los polos), ya poseía el 35 por ciento de los títulos, así que se convertirá en su accionista mayoritario.

De acuerdo con el diario francés Le Journal du Dimanche, Michel Lacoste habría vendido su parte por una cantidad entre 300 y 400 millones de euros. El precio total de la transacción sitúa el valor de Lacoste entre 1000 y 1250 millones de euros.
“No quiero poner en peligro el futuro del grupo, que emplea a casi 30.000 personas en el mundo. Nuestras querellas perturban el trabajo de estos equipos”, dijo Michel Lacoste al medio francés.

Mientras tanto, Sophie Lacoste todavía tiene una carta por jugar. Se trata de una opción de compra sobre los títulos de la familia de su padre, aunque para realizar tal cruzada necesitará que le financien 300 millones de euros, el número necesario para hacerse con las acciones de la empresa del cocodrilo que, desde ahora, ya no tendrá acento francés.



¿Te gustó la nota?

Comparte tus comentarios

Sé el primero en comentar

Videos

Notas Relacionadas