La historia detrás del reloj de lujo que sale U$S 300 mil y ya se agotó
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La historia detrás del reloj de lujo que sale U$S 300 mil y ya se agotó

La marca suiza Ulysse Nardin presentó un modelo nuevo en el país. El pueblo detrás de esta pieza de lujo y quiénes la compran.

Por Eugenia Iglesias 01 de Diciembre 2016

Mientras para algunos la costumbre de llevar el reloj en la muñeca fue reemplazada por mirar la hora en la pantalla del celular, o se conforman con un clásico y discreto modelo digital, subsiste todavía un selecto grupo de personas para los que el arte de la puntualidad no pasó de moda. Existe en Suiza un pequeño pueblo de 10 mil habitantes que lucha contra la poco caballerosa costumbre de llegar tarde, pero va más allá, y concentra algunas de las marcas relojeras más famosas del país europeo. Es en Le Locle, donde la marca Ulysse Nardin tiene su casa matriz, dedicada a fabricar relojes de lujo.

La historia comenzó en 1846, cuando el propio Ulysse Nardin fundó la compañía con apenas 23 años. En sus orígenes, la empresa se dedicó a producir cronómetros marinos y de bolsillo. Una especialidad que perfeccionaron durante 100 años, en los que abastecieron a marinas de más de 50 países, incluidos la Argentina. Calcular con exactitud los ciclos de luna menguante y creciente para asociar la hora y las mareas, pasó a ser su especialidad.

Pero la tecnología avanzó, y para la década del 70 la industria relojera suiza sufrió una gran crisis tras la llegada del cuarzo y los dispositivos electrónicos. De 80.000 personas que vivían de dar la hora, solo quedaron en pie la mitad. Una generación entera de relojeros se perdió, y esto provocó que la familia Nardin vendiera la empresa en 1983 al empresario Rolf Schnyder que, junto al experto Ludwig Oechslin, relanzaron la marca. Finalmente, en 2014, el grupo Kering adquirió la firma.  

“Hay un mensaje detrás del reloj”, dice Massimo Bonfigli en un español con fuerte acento francés. El director de Ulysse Nardin para Latinoamérica, Europa del Sur y África, estuvo de visita en Argentina para presentar el Grand Deck Marine Tourbillon, un modelo inspirado en el pasado marítimo de la empresa, del que solo se fabricaron 18 unidades, con un precio de 300 mil dólares, y que, a pesar de la cifra, ya está agotado.

El perfil del comprador de una pieza que puede llegar hasta el millón de dólares ya no es el coleccionista. Son empresarios, cada vez más jóvenes, que deciden no guardarlo en la caja fuerte, sino llevarlo orgulloso en la muñeca. “No es raro ver a un ejecutivo de 40 años con un reloj de 250 mil dólares”, afirman desde la marca, y aseguran que antes lo común era que la edad del cliente rondara los 60 años.

“Los clientes no entran a las reuniones con el auto, entran con el reloj”, dice Ximena Rosenblat, socia y general Manager de The Watch Gallery, representantes de la casa suiza en Argentina hace 12 años. “Un reloj puede abrir negocios, y el negocio se hace con mensajes”, admite Bonfigli. La marca tiene fuerte presencia en Asia, sobre todo en Rusia, pero también en China y Japón, donde tienen pedidos especiales. El número de serie, por ejemplo, allí es fundamental. Mientras los chinos piden el número ocho por la suerte, para los nipones es el nueve, explica Bonfigli.

La producción es totalmente artesanal, y el modelo Grand Deck incluye detalles en oro blanco y es impermeable hasta 100 metros. Con 500 puntos de venta en el mundo y 18 boutiques propias, la marca está en proceso de aumentar la notoriedad en el país. Sobre sus clientes americanos, Bonfigli menciona que disfruta de venir al sur porque “los latinos compran con más pasión” que los europeos. Pero tanto los de aquí como los de allá, no queda duda de que ninguno pasará desapercibido cuando le pregunten qué hora es.



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2 Comentarios

Francis Trupin Reportar Responder

ni una foto ni un video M evendes algo en el titulo hice clic .. un bodoque de texto ... un adoquin indigesto.. Internet de 1995 --- 100% decepcion

Francis Trupin Reportar Responder

internet de hace 15 años... foto bien pedorra , ni un link, cero contenido visual, cero onda, ni un video. UN Adoquin indigesto. hice click pero no voy mas lejos de la bajada...

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