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Negocios

La compraventa de empresas está por debajo de los peores momentos del 2001

La incertidumbre económica marcó la agenda de los empresarios al momento de realizar operaciones.  Por Patricio Rotman 02 de Febrero 2015



El número de operaciones relevantes del mercado argentino (es decir, la cantidad de cambios de propiedad de empresas cuyo foco está Argentina), única medida concreta para entender tendencias y cambios estratégicos a través de los procesos de fusiones y adquisiciones, cerró el año con un número inferior a 50 transacciones, un valor aún inferior a los peores momentos de la crisis de 2001/2002.

Estos volúmenes hacen notorio que los procesos de caída sostenida en la inversión privada, deterioro sostenido del clima de negocios y alta incertidumbre económica tiene efectos directos en los movimientos de compra y venta de empresas.

El mercado presenta características propias del contexto de incertidumbre económica y una expectativa de cambios en el mediano plazo.

Los dueños de empresas que consideran la posibilidad de vender (grandes grupos locales e internacionales que analizan un reacomodamiento de sus portafolios de negocios, fondos de private equity que cierran un ciclo de inversión, y familias y empresarios que consideran una venta por cuestiones personales o financieras) asumen, lógicamente, que no podrán negociar una venta a valores representativos de un contexto “normal”.

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Los pocos compradores que quieren invertir en este contexto solo avanzan en negociaciones si identifican “oportunidades” (precios atractivos o acceso a mercados únicos), las que no se caracterizan por abundar en un mercado con participantes a la espera de cambios.

Las pocas transacciones que encuentran este año a compradores, vendedores y asesores financieros especializados ya no debaten sobre pilares estratégicos de largo plazo y valores de sinergias operativas. Los temas actuales pasan por discusiones sobre el tipo de cambio relevante para un flujo de fondos en pesos, pérdidas de referencias concretas sobre una variable clave como la tasa de descuento, limitaciones al pago de dividendos, aspectos regulatorios e impuestos aplicables.

Los pesos “atrapados” en el mercado local no han sido un elemento motivante para la compra de otras empresas. El crecimiento empresario a través de adquisiciones constituye un desafío relevante para crear valor a mediano plazo con poca  influencia de cuestiones de exceso de caja generado por factores no deseados.

Cuando la Argentina presenta condiciones de gran incertidumbre para la inversión, el impacto sobre la actividad de compra y venta de empresas es bien directo.

La escasa actividad en 2014 se concentra en la salida de algunos grupos internacionales, alguna convicción estratégica de ciertas empresas argentinas que se expanden en sus negocios (entre ellas YPF) y algunos grupos e inversores locales que apuntan a un cambio de tendencia a partir de 2016.

Queda claro que el ahorro argentino y el capital internacional solo serán participantes activos de los procesos de fusiones y adquisiciones cuando existan condiciones macroeconómicas y políticas apropiadas para una evaluación de beneficios y riesgos. 

Director de Finanzas & Gestión.

Nota publicada en la edición de diciembre de la revista Apertura.



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