Inversiones de alto riesgo para 2014
Negocios

Inversiones de alto riesgo para 2014

En períodos de crisis, los límites son más difusos y, lo que hoy es considerado seguro, mañana, no lo es. Opciones para adictos a la adrenalina.

Por Martín Burbridge 18 de Diciembre 2013




Es una regla de las Finanzas que, cuando un inversor busca la mayor rentabilidad de un activo, es porque está dispuesto a tolerar un riesgo elevado. Llevado al extremo, la promesa de ganar un monto muy superior a lo desembolsado contrae el riesgo de perderlo todo, como suele suceder en el casino. Por lo que las apuestas más peligrosas suelen ubicarse en la frontera de lo que alguien está dispuesto a tolerar. Pero que, como una ficha en la ruleta, también pueden brindar grandes satisfacciones.

Cuando estallan las crisis, los límites se vuelven mucho más difusos y lo que, hoy, es considerado seguro, mañana, puede volverse bastante riesgoso. Esta introducción viene a cuento para reflejar lo difícil que resulta, actualmente, separar las inversiones más riesgosas de las que no lo son en la teoría. Sin ir más lejos, a mediados de octubre, los Estados Unidos estuvieron a punto de declarar su default sobre su deuda soberana, considerada como de las más seguras del mundo. Esto se salvó in extremis, gracias a un acuerdo político en el Congreso para elevar, de manera temporal, el nivel de endeudamiento máximo autorizado al Ejecutivo.

Cuando estallan las crisis, los límites se vuelven mucho más difusos y lo que, hoy, es considerado seguro, mañana, puede volverse bastante riesgoso.

Unos días antes del acuerdo, el Secretario del Tesoro, Jack Lew, advirtió al Comité financiero del Senado que las tasas de interés que pagaban los bonos del Tesoro a corto plazo se habían casi triplicado en sólo una semana. Esto plantea las dificultades que se presentan, hoy en día, para clasificar qué es riesgoso y qué no lo es. Si la deuda estadounidense puede, de la noche a la mañana, convertirse en riesgosa (cuando, aún hoy, se sigue utilizando como parámetro libre de riesgo contra el cuál se miden los demás bonos soberanos), el panorama para el resto de los activos se torna mucho más complejo.

La peor de todas
En la galería de las inversiones más riesgosas hoy, muchos puestos se los lleva la renta fija, que, todavía, sigue siendo el mayor mercado global en volumen negociado, muy por encima del de las acciones. Si bien la deuda estadounidense, todavía, es de las más seguras y con mayor liquidez (hay otros bonos más seguros pero no tan líquidos como los T-bonds), existen alternativas, a nivel mundial, que son, directamente, de altísimo riesgo. De acuerdo con un relevamiento hecho en los Estados Unidos, sobre el invel de riesgo de las deudas soberanas, tomando como variable el spread entre los credit default swaps (CDs) a cinco años, o seguros de impagos sobre distintos bonos, los títulos públicos de Grecia, Portugal y España siguen siendo los más riesgosos de Europa. Entre los emergentes, Venezuela se mantiene como líder indiscutido, en un ranking en el que la Argentina supo alcanzar los primeros lugares hasta no hace mucho tiempo.

Respecto de los bonos, vale la pena recordar lo que dijo Warren Buffett en su carta a los accionistas de su fondo de inversión Berkshire Hathaway: “Durante el siglo pasado, estos instrumentos destruyeron el poder de compra de los inversores en muchos países, a pesar de que los tenedores siguieran recibiendo pagos puntuales de intereses y capital. Además, este resultado negativo, siempre, se repite. Los gobiernos determinan el valor definitivo del dinero y, a veces, las fuerzas sistémicas los hacen girar en torno a políticas que producen inflación”.

Si lo que se busca son emociones más fuertes a la hora de colocar el dinero, nada como invertir en países de riesgo extremo. De acuerdo con el “Global risk index” elaborado por Maplecroft, consultora especializada en riesgo global, el palmarés 2013 tiene en lo más alto a Somalia, a la República Democrática del Congo, Sudán, Afganistán y Su-dán del Sur, el estado más joven del mundo (dato para quienes no creen en las casualidades: proclamó su independencia el 9 de julio de 2011).

inversiones riesgoEl que avisa... Los activos de alto rendimiento conllevan un alto riesgo con ellos. Foto: Bloomberg.

A nivel doméstico se puede invertir en el índice MerVal, de la Bolsa porteña, que tuvo el mayor rally alcista a nivel mundial de los últimos tres meses (más del 50 por ciento), según datos de Bloomberg. Tan fenomenal rentabilidad no esconde el hecho de que la Argentina es, hoy, uno de los destinos considerados riesgosos para cualquier inversor internacional, al igual que varios de los mercados emergentes, donde las reglas de juego pueden cambiar en cualquier momento y no existe transparencia suficiente en materia de acceso a la información financiera.

En los países desarrollados, también, hay alternativas de inversión. Las penny stocks son acciones de compañías que están casi en quiebra y que valen menos de US$ 5. Como se trata de acciones con muy poca liquidez, suele haber riesgos adicionales en materia de posibles fraudes, ya que es muy fácil para un gran inversor hacer fluctuar su precio de manera significativa. También, entran en esta categoría las death knell stocks: papeles “con sentencia de muerte”, que cotizan a menos de US$ 1.

El caso emblemático, Lehman Brothers: de la noche a la mañana, pasó a valer casi nada. Estos títulos fueron abandonados por la mayoría de los inversores hace rato y sólo quedan quienes no tienen nada que perder y mucho por ganar. Por ejemplo, las acciones de AIG (otra que se derrumbó con la crisis de 2008) llegaron a subir más del 400 por ciento en sólo una semana, durante marzo de 2009. Pero todos sabían que existía la misma posibilidad de que cayeran, estrepitosamente, en cualquier momento.

Siempre dentro del mercado de renta variable, las salidas a bolsa (IPO, en inglés) son una tentación. Pero, también, un dolor de cabeza. Si bien se asemeja a una inversión inmobiliaria “en pozo”, porque se ingresa a la compañía en sus inicios, el riesgo puede ser muy elevado. Facebook, por ejemplo, salió a un precio de US$ 38 por acción. Tres meses más tarde, cayó a la mitad. En general, es sabido que la mayoría de las empresas que hacen su oferta pública inicial tienen un precio por debajo del de su salida a bolsa durante los primeros cinco años de vida.

Todas estas alternativas de inversión (faltaría incluir los ETF en commodities) pueden aumentar exponencialmente su riesgo, si se operan apalancadas (se conoce como leverage buy out, o LBO), lo que permite comprar un activo pagando sólo una parte mínima del monto adquirido. Cuando los precios caen, el inversor puede llegar a perder mucho más que lo invertido inicialmente. En mercados como el de futuros de commodities o el de opciones sobre acciones, dominados por grandes especuladores, el riesgo también crece, por la posibilidad de que los precios sean manipulados.

Un poco de exotismo
Para quienes busquen diversificar parte de su cartera de inversión con activos exóticos, las opciones tienden a multiplicarse. Entre las más morbosas, se encuentra invertir en la muerte de otra persona. Cuando alguien quiere (o necesita) cobrar por adelantado su seguro de vida, una alternativa consiste en vender los beneficios futuros de la póliza a un tercero. Si el vendedor muere antes de lo previsto, la ganancia es mayor. Si vive más, la rentabilidad cae.

Otras alternativas van desde coleccionar objetos antiguos, con la expectativa de que su valor aumente con el tiempo. El abanico es amplio. En un extremo, pueden encontrarse cabezas reducidas por tribus amazónicas: se llegó a pagar US$ 15.000 por una que perteneció a Ernest Hemingway.

También, se puede probar invirtiendo en compañías que se dedican a buscar tesoros (la más grande de ellas, Odyssey Marine Exploration, cotiza en el Nasdaq y obtuvo algunos éxitos resonantes en sus búsquedas; llegó a triplicar el valor de su acción). Otra opción es invertir apostando contra algún país en problemas, comprando en corto algún ETF específico, como el de Italia, que perdió un 15 por ciento en los últimos dos meses, o contra empresas que están expuestas a la deuda griega. Y, para aquellos que se sientan más cómodos con lo inmaterial, lo ideal es invertir en bitcoins, la moneda virtual que circula desde 2009 y que podría sentar un desafío a las principales divisas, si logra superar el halo de desconfianza que, hoy, la rodea y que la coloca en el mismo nivel que otras alternativas de alto riesgo. 



¿Te gustó la nota?

Comparte tus comentarios

Sé el primero en comentar

Videos

Notas Relacionadas