Estados Unidos, atrasado en la inversión en sistemas bancarios de pago
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Estados Unidos, atrasado en la inversión en sistemas bancarios de pago

Importantes transacciones se realizan a través de cheques en papel y experimentan demoras. Las tarjetas de crédito aún dependen de la tarjeta magnética y no aprovechan desarrollos como los chips o los sistemas de proximidad. El impacto en la economía. Por John Gapper 15 de Julio 2014

 

Un país que a menudo está a la cabeza en tecnología de consumo, está muy atrasado en sistemas de pagos.

El otro día, una compañía en Nueva York me envió un cheque en dólares a través del Atlántico. Estaba muy lindo – con muchos colores y con un holograma antifraude – lo contemplé con admiración un rato antes de meterlo en otro sobre y enviarlo de regreso a un amigo en Nueva York para que lo depositara a una cuadra de su casa. Después de un viaje de ida y vuelta de 11.200 kilómetros, llegó a mi cuenta con un retraso de tres semanas.

Mi caso no es usual – pocas personas viven a 5.600 kilómetros de su sucursal bancaria más cercana – pero esto ilustra la antigüedad del sistema de pagos estadounidense, el cual es como la tierra olvidada por el tiempo. Una transacción, que se hubiera realizado en un minuto en el Reino Unido y en muchos otros países, se convirtió en una panoplia de demoras, costos innecesarios e intervención humana.

Tarjetas de crédito - Photo2123Antiguo. La mayoría de las tarjetas de crédito en los Estados Unidos aún dependen exclusivamente de la banda magnética.

Lo reconozco, no era necesario que yo lo enviara de regreso. Le podría haber sacado una foto – el 17 por ciento de los cheques estadounidenses ahora se depositan mediante una imagen electrónica, en lugar de usar el cheque de papel. Sin embargo, en todo caso, es un problema adicional para la economía de los Estados Unidos, ya que debilita el incentivo para que los bancos arreglen su tecnología de transacciones.

Tampoco los cheques son la única curiosidad histórica. Las tarjetas de crédito y débito integradas con autenticación por chip y PIN son prácticamente omnipresentes en Europa y comunes en Asia, pero casi todas las tarjetas estadounidenses dependen de la tecnología de banda magnética, que ya tiene 40 años. Esta semana las tarjetas sin contacto se convirtieron en la única forma de pago permitida en los autobuses de Londres – no se permite dinero en efectivo – pero continúan siendo un concepto vanguardista en los Estados Unidos.

Algunos argumentan que esto no es tan importante, ya que el sistema de pagos del país trabaja con seguridad y los estadounidenses están acostumbrados a él. "Honestamente nunca he escuchado a ningún cliente quejarse", explica Steve Ellis, vicepresidente ejecutivo de Wells Fargo, que es uno de los bancos minoristas más avanzados tecnológicamente de los Estados Unidos, a pesar de que su nombre trae a la mente las diligencias en la fiebre del oro de California del siglo XIX.

Pero es extraño que un país que a menudo marcha a la cabeza del resto del mundo en tecnología de consumo, esté tan rezagado en la infraestructura básica de la banca minorista. También les da la oportunidad a los bancos europeos y a las nuevas empresas a tomar la delantera en innovación financiera. Europa cuenta con una plataforma superior sobre la que pueden operar muchos otros servicios.

banco_img_uno.jpgProblema. Los pagos mediante cheques en papel y otros trámites presenciales ocasionan demoras a los usuarios.

Londres ya alberga muchas nuevas empresas tecnológico-financieras como TransferWise, un centro cambiario de divisas “peer-to-peer” (entre pares) en el que Richard Branson, fundador de Virgin Group, y Peter Thiel, cofundador de PayPal, han invertido. "Las cosas más interesantes en tecnología están sucediendo aquí", dice Kristo Käärmann, su cofundador.

La ventaja europea me recuerda al período de hace una década cuando Europa aventajaba a los Estados Unidos en el uso de teléfonos móviles, y engendró nuevas empresas como Skype. Su ventana de oportunidad se cerró cuando Apple lanzó el primer iPhone en 2007 y Silicon Valley invirtió capital de riesgo en el software para teléfonos móviles, pero el país aún tiene una gran desventaja en el área de pagos.

El uso generalizado de cheques es la ineficiencia más evidente del sistema estadounidense, aunque su uso está en declive. Los consumidores y las empresas estadounidenses escribieron 18 mil millones de cheques en 2012 – cuatro veces más per cápita que en el Reino Unido. Mientras tanto, Estados Unidos no tiene un equivalente de los sistemas de pago rápido que hay en el Reino Unido, Canadá, México y Singapur y que pueden realizar todas las transferencias intradía.

Es particularmente extraño porque en el pasado la fragmentación de la banca estadounidense ha estimulado la innovación globalmente exitosa. Bank of America ofreció la primera tarjeta de crédito en 1958, que más tarde derivó en Visa, en parte con el propósito de superar la dificultad de utilizar cheques de otros estados. (Bitcoin es un esfuerzo moderno para lograr una manera más rápida y económica de mover el dinero).

La Reserva Federal, que hasta ahora se ha limitado a alentar amablemente a los bancos en cuanto a cuestiones de pago interbancario, se siente frustrada por la falta de progreso, y por el hecho de que hace dos años los bancos bloquearon una iniciativa para acelerar los pagos electrónicos. Algunos temían perder los ingresos procedentes de las tarifas de "wire room" que cobran por hacer transferencias rápidas.

Tarjeta de Crédito IIAlternativa. En Europa, un importante volumen de transacciones y pagos se realizan con plásticos que utilizan chip y PIN como herramienta de autenticación.

El problema que se avecina es que, en lugar de un sistema único de pagos rápidos, los consumidores estadounidenses podrían tener que elegir entre redes rivales de pagos privados como PayPal y Popmoney. La Fed no tiene los poderes reguladores para imponer su propio sistema, y ahora está tratando de persuadir a la industria bancaria, junto con los minoristas, de llegar a un acuerdo.

Por el contrario, los legisladores y reguladores europeos obligaron a los bancos a cooperar para mejorar la eficacia de los pagos. Los bancos del Reino Unido introdujeron su sistema "Pagos Más Rápidos" en el año 2008, bajo la presión regulatoria de la Oficina de Defensa de la Competencia del Reino Unido y de la directiva sobre servicios de pago de la Unión Europea.

Esto evoca los diferentes enfoques que existen en Europa y los Estados Unidos hacia la telefonía móvil. La UE exigió tecnologías para redes telefónicas y software operativo desde la década de 1980 para crear competencia entre los operadores sobre una plataforma única. Estados Unidos permitió normas competidoras, que ahora se están unificando con 4G.

Al final todo salió bien para los Estados Unidos, y lo mismo podría suceder con los pagos. Más estadounidenses podrían ir al extranjero y darse cuenta de lo que se están perdiendo; los bancos, las compañías de tarjetas y los minoristas podrían aceptar que los beneficios de invertir colectivamente en una mejor tecnología son mayores que los costos a corto plazo y la pérdida de ingresos; el país podría tomar la delantera.

En la actualidad, sin embargo, Estados Unidos va a la zaga del resto del mundo y no tiene forma obvia de resolver sus dificultades. En septiembre, la Fed presentará su "hoja de ruta" para la introducción de un sistema estadounidense de pagos más rápidos, pero los bancos se encuentran bajo presión limitada para cambiar sus métodos. Por el bien de Europa, ojalá esto continúe.



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