El mecánico que creó un dispositivo para facilitar los partos
Negocios

El mecánico que creó un dispositivo para facilitar los partos

Ocupa el puesto 17 del ranking “Most creative people 2014” de Fast Company. Por Cecilia Valleboni 15 de Agosto 2014

 


Jorge Odón (60) es un entrerriano que trabajó desde los 15 años en un taller mecánico. Mecánico de suspensión y tren delantero, todo lo que veía como una reforma viable se probaba en el Autódromo y lo patentaba. Un día, encontró a dos empleados del taller intentando sacar el corcho del interior de una botella. Su primera impresión fue susto: que pudieran romper la botella o lastimarse. Pero uno lo sacó con una bolsa de plástico. En ese instante, la reacción cambió: quería jugarle la apuesta a alguien

Su amigo –y uno de sus socios– Carlos Módena fue la víctima. Esa misma noche, en agosto de 2006, se despertó a las 3 de la madrugada. Miró a su mujer, Marcela Lambermont, y le dijo: “¿Viste el truco del corcho? Sirve para facilitar el parto”. A Módena, se lo dijo dos veces, hasta que aceptó escuchar su idea. “Él fue un persona muy crítica, que me obligaba a mejorar el invento todo el tiempo”, se sincera. Recuerda, con mucha gracia, la visita que hicieron juntos a un obstetra del barrio. “Le hice la comparación del corcho-botella con bebé-útero al médico y el efecto pinza de aire y cinta transportadora”.

undefined

Emprendedor. La innovación llegó a la vida de Odón y a todas las futuras mamás. Foto: Nico Pérez.

Lo cierto es que el maletín con la botella, el corcho y la bolsa lo acompañaron durante varios años. “Era una forma clara de explicar, para después, encontrarle la forma al dispositivo”, admite Odón. Con el dispositivo patentado, lo llevó al Cemic, donde al principio los médicos pensaron que se trataba de una cámara oculta. Sin dudarlo, se sumaron al proyecto, proponiendo cambios, como reemplazar las dos bolsas que debían envolver el cuerpo del bebé por una sola, que agarre la cabeza.

Para Odón, el punto de quiebre del proyecto fue la visita, para un congreso, de Mario Merialdi, del área de Salud Reproductiva de la Organización Mundial de la Salud (OMS). “Venían después de 50 años y yo tenía 10 minutos para exponer”, cuenta, quien, de nuevo, sacó la botella. La reunión duró casi dos horas y se concretó un viaje –junto al equipo de investigación– a la Universidad Des Moines, en Iowa (Estados Unidos), que posee los mejores simuladores de parto del planeta. Las pruebas fueron exitosas, por lo que se dio por concluida la fase de investigación pre-clínica. La OMS asegura que Odón Device –como se llama el dispositivo– reduce la cantidad de episiotomías, fórceps, cesáreas, el riesgo para la madre y las potenciales ventajas para prevenir el HIV.

Desde entonces –y hasta hace unos meses–, combinó su oficio de mecánico con una sala de partos. Mandaba a sus empleados del taller a conseguir vaselina para probar el dispositivo en una bañera. Después de las pruebas, el primer parto fue el 1o de mayo de 2010 en el Cemic, donde ya se realizaron 33. Todos fueron exitosos. “Los presencié y, siempre, lloro con el padre”, dice, con la emoción de ver a su invento en funcionamiento.

En septiembre del año pasado, Becton Dickinson licenció la patente. El laboratorio firmó un contrato con la OMS para que, en los países más pobres, el dispositivo se comercialice al precio de costo. Hoy, Odón se encuentra en un proceso que demandará tres años –contratado por BD– para la optimización del proyecto y delinear cómo será la fabricación del dispositivo. “Si algo le faltaba a este sueño, que tiene una aspiración económica y otra, filantrópica, es salvar vidas”, destaca. 

Entre algunos de sus reconocimientos, obtuvo el primer premio Producto Innovador (Innovar 2012), Medalla de Oro del IMPI al Mejor Inventor 2012 y fue finalista del certamen Saving Lives at Birth en 2011, donde obtuvo uno de los 19 premios. También, fue tapa del New York Times y la revista Fast Company lo puso en el puesto 17 del ranking “Most creative people 2014”. “Si yo no tenía un laboratorio, hacer patria desde la Argentina era imposible”, admite.

La edición original de este artículo fue publicado en la edición 246 de la revista Apertura. 



¿Te gustó la nota?

Comparte tus comentarios

Sé el primero en comentar

Videos

Notas Relacionadas