El detrás de escena del cierre del Zoo: plazos, Eco Parque y el futuro de los empleados
Negocios

El detrás de escena del cierre del Zoo: plazos, Eco Parque y el futuro de los empleados

Por Joaquín Garau 23 de Junio 2016

Corría enero y el Gobierno porteño tenía dos anuncios en carpeta: uno polémico y uno amable. El anuncio polémico tenía que ver con su plan para sacar a los manteros de las principales avenidas. Era polémico porque para realizarlo quizás tenían que utilizar a la policía y se podrían generar hechos de violencia.

Para contrarrestar una posible imagen negativa tenían un anuncio amable: cerrar el zoológico y dar vida a un eco-parque. El proyecto estaba en carpeta desde hacía tiempo. El jefe de gobierno Horacio Rodríguez Larreta tenía en mente impulsar un proyecto verde en sintonía con otras propuestas ecológicas que ya se desarrollaban en la Ciudad. Estaba todo arreglado y las encuestas que manejaba el equipo de Gobierno indicaban que los vecinos veían con buenos ojos el plan para cambiar el zoológico. 

Buenos Aires se sumaría así a una movida internacional donde los zoológicos ya no exhiben animales sino que son parques educativos, como es el caso del predio que se encuentra en la ciudad de Barcelona.

La noticia se filtró y Apertura.com informó que en aquel febrero -como estaba previsto- iban a avanzar con el cierre que se anunció ahora. Sin embargo, la repercusión de la noticia, el hecho de que se dio a conocer antes que el desalojo de los manteros y la falta de conocimiento que, en ese momento, manifestaron tener sobre el asunto las autoridades del Zoo, demoraron el anuncio oficial. De hecho, una fuente consultada por este medio explicó que el propio anticipo de la información demoró la medida.

Mientras tanto, la Ciudad avanzó con su plan anti manteros y con la Policía Federal y la Metropolitana los sacó de la zona que se extiende sobre Avenida Rivadavia entre las calles Río de Janeiro y Avenida Centenera. Intentó hacer lo mismo -aunque sin éxito- en la Avenida Avellaneda, en el barrio de Flores.

A su vez, puertas adentro, el Gobierno trabajaba junto a las ONGs más críticas sobre su mayor preocupación: el destino de los animales del Zoo. Paso a paso, y tras muchas reuniones, el proyecto para cambiar el zoológico vio la luz.

Los animales que puedan ser trasladados irán a reservas, santuarios y otros parques que puedan albergarlos. Otros animales, en cambio, seguirán estando en el zoológico ya que por haber nacido en cautiverio y por su avanzada edad no pueden ser trasladados. Uno de los posibles casos es el de la elefanta llamada Mara, que llegó al Zoo porteño tras sufrir maltratos en un circo y hoy es uno de los animales históricos del lugar.

¿De quiénes son los animales? El 80 por ciento son del Gobierno porteño, el 17 por ciento son de Fauna Nacional, el 2 por ciento de las provincias y 1 por ciento es de otros zoológicos (es habitual que entre distintos predios se presten animales para la exhibición temporal). Por ejemplo, hay cinco tigres blancos que son de una empresa que abastece a los zoológico de animales.

El ministro de Modernización, Tecnología e Innovación, Andy Freire, explicó en conferencia de prensa que él, desde el primer minuto, trabajó en el tema por dos cuestiones fundamentales. La primera, porque es un "apasionado por los animales" y la segunda porque el zoológico está bajo la órbita de su ministerio. Luego de un sinfín de reuniones con organismos allegados al tema, la Ciudad presentó su inciativa, que incluirá la cancelación de la concesión del predio que hoy explota la empresa Jardín Zoológico de Buenos Aires S.A. La compañía tenía contrato hasta 2017 pero el canon mensual que debía pagarle al Gobierno -de $ 1,2 millón- no estaba siendo abonado, así que ante este incumplimiento se decidió avanzar en la cancelación del acuerdo. “La estatización es técnicamente correcta porque se crea una unidad de trabajos especiales que tendrá dos direcciones generales, una para el bienestar general y otra para la transformación del predio”, aseguró el ministro porteño. En ese sentido, dijo que “no se deberá pagar multa por la recesión ya que es con causa”.

Según explicó Freire, lo primero que se hará será una auditoria para saber cuántos animales hay efectivamente en el zoológico. Para eso, se contrató a la firma E&Y, especializada en auditorías. Por eso, el zoológico estará cerrado dos semanas para hacer el inventario de animales, empleados y rever el estado de jaulas e instalaciones. “Tenemos que validar lo que nos dice el concesionario porque el predio no estaba bajo nuestra administración”, detalló el ministro. El trabajo es contrarreloj porque la idea es reabrirlo para las vacaciones de invierno. En ese sentido, quienes visiten el zoológico se encontrarán que, en los próximos meses, su cara seguirá siendo la misma y seguirán habiendo animales, porque el traslado de ellos es complejo y en cada caso en particular hay que analizar si es posible su mudanza o no. En caso de que no se pueda trasladar a alguno de ellos, se lo dejará en el mismo predio, con los cuidados correspondientes, hasta su deceso. Por eso, a la hora de hablar de plazos, desde el ministerio estiman que llevará entre 6 meses y dos años dar vida a un eco-parque. En cuanto al financiamiento de la obra, "el pago de la entrada al zoológico irá a una cuenta recaudatoria para trabajar en el traslado". 

Los empleados –el zoológico tiene 188, entre veterinarios, cuidadores y otros especialistas- pasarán a formar parte del Gobierno de la Ciudad y se sumarán al proyecto de eco-parque. Para informar cómo será el proceso de cambios, el propio ministro encabezó una reunión con ellos, quienes recibieron con optimismo el proyecto, ya que el deterioro con el que trabajan hoy en día es notable en ciertos aspectos, como la conservación del espacio.

La pregunta del millón es qué es un eco-parque y qué tiene en mente el Gobierno. Sobre esto, se aseguró que el 1° de agosto se lanzará un concurso para que paisajistas, arquitectos y otros interesados acerquen propuestas sobre cómo se podría innovar en el predio. La idea es sumar también al Jardín Botánico y al Parque 3 de Febrero, que son aledaños al zoológico. Una vez que se seleccione un proyecto, el Gobierno definirá si efectivamente avanza con esa propuesta o busca otra. Sea quien sea el ganador, habrá dos cuestiones fundamentales a respetar. La primera tiene que ver con los edificios históricos que hay en el zoológico y que no pueden ser alterados –sí restaurados- y el segundo con el fin que el Gobierno busca para el lugar: que sea educativo, verde y familiar.



¿Te gustó la nota?

Comparte tus comentarios

Sé el primero en comentar

Videos

Notas Relacionadas