El costo oculto de la
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El costo oculto de la "moda rápida"

Las grandes cadenas contratan mano de obra en Bangladesh, donde ya se registraron muertes en los lugares de trabajo. 

Por Renee Dudley, Arun Devnath y Matt Townsend 19 de Febrero 2013




Los consumidores ya se acostumbraron a la constante aparición de prendas coloridas que producen masivamente las llamadas cadenas de “moda rápida”. En lugar de lanzar líneas sólo en el comienzo de cada temporada, firmas como Zara, de Inditex, o H&M, de Hennes & Mauritz, introducen nuevos estilos tan seguido como cada dos semanas. El constante reabastecimiento hace que los clientes curiosos por la nueva moda regresen por los productos, generalmente a un bajo precio.

Pero los defensores de los derechos de los trabajadores señalaron que la moda rápida tiene otro costo oscuro: la demanda constante por el recambio de productos podría poner en riesgo la vida de los trabajadores en países en desarrollo como Bangladesh, que sufrió dos incendios fatales en fábricas de indumentaria en los últimos meses.

Prendas que vende la española Inditex, la mayor compañía del rubro a nivel mundial y pionera en los ciclos de la moda rápida, fueron encontradas en una fábrica que se prendió fuego el 26 de enero, donde murieron al menos siete personas. Más de 100 fallecieron el 24 de noviembre pasado en otra planta de Bangladesh que producía para compañías como Sears Holdings y Wal-Mart Stores.

Bangladesh IMG
El problema en juego es la dependencia del crecimiento de la industria en un modelo de negocios que impulsa a algunas cadenas de moda a presionar por los costos más bajos de fábricas subcontratadas en países que ya tienen los costos de producción más bajos del mundo. Para mantener sus contratos, las compañías podrían estar poniendo sus preocupaciones operativas por sobre las de seguridad.

“Si no tienen las prendas a tiempo para los consumidores, con la calidad y las especificaciones que ellos quieren, la gente cambiará por otro competidor”, afirma Richard Locke, profesor de la Sloan School of Management en el Massachusetts Institute of Technology, a quien la investigación de las cadenas de suministros lo llevó por fábricas de todo el globo.

En el reporte de responsabilidad corporativa de Nike de 2010, la compañía señaló que “solicitarles a las compañías fabricar muchos estilos es una de las mejores formas de contribuir a las horas extra”. Y Locke asegura que cuando no se toman los descansos necesarios, ocurren accidentes. Cambiar rápidamente de pedidos agrega más presión.

Prensa de las marcas Lefties y Bershka, de Inditex, fueron encontradas entre los restos del incendio del 26 de enero, de acuerdo con el Institute for Global Labour and Human Rights. La compañía envió a sus propios investigadores a la escena y dejó de hacer negocios con su proveedor español Wonnover y la subcontratada Centex Textile & Apparels de Bangladesh, como una medida preventiva, según señaló el vocero de INditex, Jesús Echevarría.

Crecientes salarios y la inflación en China llevaron a retailers globales a mudar su producción a Bangladesh. Así emergió una industria de US$ 18.000 millones, marcada por fábricas instaladas en edificios con malos cableados eléctricos, un insuficiente número de salidas y escaso equipamiento anti-incendios. Más de 700 trabajadores murieron desde 2005 en el país, según el International Labor Rights Forum, un grupo defensor basado en Washington.

Los activistas están presionando a los comerciantes globales a que los ayuden a pagar mejores en la seguridad en cerca de 4500 fábricas en Bangladesh. De lograrlo, implicaría una suma de US$ 0,10 por cada prenda, o US$ 3000 millones en el curso de cinco años, de acuerdo a un análisis del Worker Rights Consortium, un grupo de monitoreo también de la ciudad de Washington.

Los retailers se casaron con el poder de ventas de la moda rápida creada en fábricas de bajo costo en Asia como una forma de captar clientes occidentales que luchan con la falta de trabajo e impuestos cada vez más altos. “El consumidor estadounidense quiere la mayor variedad posible y la quiere ahora”, dice Nate Herman, vicepresidente de Comercio Internacional de American Apparel & Footwear Association. “Ellos no quieren esperar”.

Incluso el ministro de Comercio de Bangladesh, Ghulam Muhammed Quader, reconoce los problemas. “La industria de prendas terminadas creció de golpe en el país”, le dijo a los periodistas el 30 de enero pasado. “Sobrepasó la capacidad de nuestras instalaciones y nuestra habilidad de control”, agregó el funcionario, que también explicó que se están realizando nuevas inspecciones en casi todas las 5000 fábricas textiles y de indumentaria del país para asegurar que cuentan con el equipamiento de seguridad y protección de incendios suficiente.

La mudanza a Bangladesh coincidió con el advenimiento de la moda rápida. Antes, las compañías ordenaban ropas para cada temporada y a una prenda le tomaba casi un año llegar del concepto a las tiendas. Si bien las marcas podían apurar los pedidos para atender a demandas inesperadas en el mercado, hacerlo era costoso. Fue entonces cuando en los ‘90 Inditex y H&M cambiaron las reglas del juego y descubrieron que podrían reducir el tiempo y mantener los costos bajos. H&M, uno de los mayores compradores de prendas terminadas en Bangladesh, registró márgenes de ganancias de más del 50 por ciento en los últimos 10 años. Rivales como GAP y Urban Outfitters, nunca superaron los 40 puntos porcentuales en el mismo período. Es por ello que gran parte de la industria, incluidas algunas cadenas de Estados Unidos, se embarcaron en el expreso de la moda rápida para muchos de sus modelos. Gap decidió no participar de esta nota, mientras que Urban Outfitters y Hennes & Mauritz no respondieron a los pedidos de comentarios.

El ministro de Comercio Quader dice que las cadenas de indumentaria occidentales podrían hacer más por la industria. “Si ellos pudieron permitir algún tipo de margen (pagos adicionales) para la mejora de las condiciones de trabajo y algunas otras cosas, quizá puedan ayudarnos”, afirma. “La marca Bangladesh como un país que no cuida de los intereses de sus trabajadores o su seguridad no es aceptable para nosotros”.

Las fábricas usualmente se encuentran bajo la presión de los grandes clientes. Hace dos meses, Fazlul Hoque, que dirige el fabricante Plummy Fashions, recibió un pedido de cambio de un cliente que prefiere no nombrar para modificar los agarres de cinturón de más de 30.000 pantalones de mujer. El pedido llegó dos meses antes de la fecha de entrega de las prendas, lo que forzó a Hoque a trabajar horas extra y absorber los costos. “Es como una reacción en cadena. Los clientes siempre quieren un diseño nuevo, siempre quieren estar a la moda. Las compañías siguen esa tendencia y nosotros tenemos que pagar el precio”.

Pedirle a una fábrica que cambie el pedido de unos 20.000 pantalones negros por 15.000 negros y 5000 rojos no parece mucho, pero Locke señala que fue como un “efecto látigo”.

Las plantas de los proveedores podrían verse forzadas a comprar nuevos materiales, trabajar más horas o subcontratar parte de la fabricación para alcanzar las demandas. “Todavía tienen que enviar las prendas a tiempo”, dice Locke. El deseo por flexibilidad implica que las compañías de indumentaria sean reacias a firmar contratos de largo plazo con los fabricantes, lo que según los grupos defensores de los derechos de los trabajadores podría mejorar la seguridad a través del establecimiento de relaciones con las plantas que producen su mercadería.

Finalmente, la industria de la indumentaria tendrá que ofrecer menos opciones, dice Locke. Y eso enloquece a los retailers, que señalan que ellos solo están respondiendo a la demanda de los consumidores. Scott Nova, director ejecutivo del Worker Rights Consortium, no compra la idea de que los clientes estén sumergidos en la tendencia de la moda rápida. “Son expectativas creadas por los propios retailers”, dispara. “Los consumidores no demandaban eso hace 20 años. Ellos tienen que salir de esa estrategia estúpida de cambiar estilos cada 15 minutos para que las fábricas puedan ser mínimamente seguras”.



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