El arte, una oportunidad para invertir en 2014
Negocios

El arte, una oportunidad para invertir en 2014

Quiénes son los artistas argentinos más prometedores. Cuánto es el valor mínimo al que, hoy, cotizan sus obras. Las características de cada uno.

Por Ignacio Gutiérrez Zaldívar 26 de Diciembre 2013




El 88 por ciento de la gente compra arte para disfrutarlo. Pero, en la misma encuesta, un 2 por ciento dijo que lo hace como inversión. La mejor actitud es ir a un mercader de arte o galerista y preguntarle de qué artistas tiene más de 100 obras, ya que, si compramos una o dos, quien tiene 100, o más, todos los días estará intentando darle mayor valor agregado a las que tiene y nosotros recibiemos esa plusvalía. En un país con enorme inflación, en algunos casos, podremos comprar en cuotas, ya sea porque las da el vendedor o, incluso, si nos conectamos con el artista, él también podrá hacerlo. Hay que estimar cinco años para tomar ganancias. Se debe comprar con audacia y vender con paciencia.

La selección comienza con Cristian MacEntyre (46). Está dentro de la corriente cinética, que, hoy, goza de gran prestigio. Sus obras fluctúan entre los $ 15.000 y $ 50.000 (www.cristianmac entyre.com.ar). Fabián La Rosa (43) es un luminoso realista, con una obra alegre y moderna. Sus trabajos se cotizan desde $ 15.000 (www.zurbaran.com.ar). Agustín Viñas (39) es un artista pop, que, en sus obras, nos recuerda lo mejor del hiperrealismo. Su técnica es extraordinaria y sólo realiza 15 obras anuales, debido a la calidad y detalle de ejecución. Sus valores arrancan en dibujos de $ 8000 y los óleos, en $ 22.000 (www.agustinvinas.com.ar).

ARTE ARTERicardo Celma (38) es un pintor figurativo, con una imagen barroca y muy elaborada. Sus valores arrancan en $ 15.000 (www.ricardocelma.com.ar). Juan Manuel Jaimes Roy (38) es un gran referente del realismo cordobés y con muchas exposiciones en Europa. Expondrá en Buenos Aires en Marzo de 2014 y está preparando una serie de homenajes a los grandes como Velásquez, Caravaggio y demás figuras eternas. Sus flores, personajes y bodegones son alegres, limpias y coloridas. Sus valores arrancan en $ 20.000 y, hace, unas semanas, en una galería en Budapest, pidieron 12.000 euros (www.zurbaran.com.ar). Sol Halabi (36) es una cordobesa distinguida como Joven Sobresaliente. Con gran carga onírica, trabaja con láminas de oro, óleo y hasta con petróleo. Genera un mundo surreal. Realiza, regularmente, exposiciones en Nueva York y en Panamá. Sus valores arrancan en $ 24.000 (www.solhalabi.com.ar). En tanto, el mendocino Mauro Cano (35) es, quizás, el más importante hiperrealista de la actualidad. Sus trabajos arrancan en $ 12.000 y su producción es muy escasa (www.maurocanoarte.com).

El listado incluye una fotógrafa. Katerina Morgan (33) es de origen ruso y hace cuatro años que está radicada en Buenos Aires. Sus fotografías sobre el Polo, como eje temático, son un clásico entre los que son adictos a este deporte. También, tiene una serie de grandes paisajes de la Cordillera de los Andes y algunas en las que el agua y el impresionismo afloran. Cuida su obras y sólo realiza ediciones de cinco ejemplares, firmados y numerados. Sus precios arrancan en $ 5000 y las obras de 150 centímetros se venden en $ 28.000 (www.katerinamorgan.com).

Por su parte, Natalia Sánchez Valdemoros (32) es una mendocina que seduce con la sencillez de sus frentes de casas y la relación, o la falta de la misma, entre los vecinos que se esconden detrás de muros y balcones. Sus precios arrancan en $ 10.000 (www.zurbaran.com.ar). Los artistas argentinos más cotizados son aquellos cuyas edades van de los 90 a 70 años, como Kosice, Macció, Roux, Tomasello, Le Parc y Nigro, entre otros. Luego, viene la generación entre los 66 y los 52 años, como Juan Lascano, Kuitca y Pablo Siquer. Esta tendencia se mantendrá y esta nueva camada, de 46 a 32 años, será la que se valorizará más en el futuro. No olvidar que lo más importante es comprar aquello que a uno le gusta. Nadie más que el comprador será quien conviva con la obra, aunque piense sólo en una inversión. Incluso, si están en casa o en la oficina, indirectamente, se valorizan, ya que, al tenerlas, se genera en otros el deseo de poseerlas.



¿Te gustó la nota?

Comparte tus comentarios

Sé el primero en comentar

Videos

Notas Relacionadas